Novembre 10, 2022
Per CGT Ambulancias
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El pasado 27 de octubre pudimos visualizar la tercera ponencia a la que asistieron los diferentes cargos del SEM. No los enumeraremos para no darles esta grandeza, ya que esta, no se mide por el número de alabanzas que se le pueden dar a unas “cucamonas” por el lugar que ocupan, tal y como han hecho algunos grupos parlamentarios, sino por las aptitudes que deben tenerse para resolver problemáticas. Y que con el personal del servicio de ambulancias, ya hace años que tienen una deuda pendiente por su ineficaz gestión y posicionamiento.

Una vez pasada la primera ponencia por parte de las representaciones sindicales, las dejaremos como correctas, menos por los sindicatos que se agarran a la silla de la negociación sectorial para no desaparecer, y que fueron bastante lamentables, incluso, alabando a empresas donde hace años que carecen de representación sindical. Por otra parte, hay que nombrar como muy acertada la comparecencia del compañero que asistió por parte de Tècnics en Lluita.

La segunda ponencia, en la que comparecieron las empresas adjudicatarias, fue un espectáculo esperpéntico, llegando a faltar a la verdad en la mayoría de sus intervenciones. Nada que no nos sorprendiera a las personas que trabajamos en el sector.

En esta tercera ponencia, y a grandes rasgos de análisis, una vez más, algunos grupos parlamentarios han vuelto a insistir con la mesa de equiparación. Volviendo a desarrollar el mismo mecanismo que utilizan ACEA y los sindicatos de la negociación sectorial para seguir dilatando en el tiempo la precarización del sector.

En la misma comparecencia se ha llegado a decir que la mesa de equiparación lleva parada desde marzo. Quizás es que quieren imitar a la negociación del convenio, que lleva abierta sin grandes avances desde el 2015.

Lo que tenemos claro es que estamos luchando contra algunos grupos parlamentarios que no se creen la internalización. Nada nuevo en terreno político. Y aún queda más claro, que son un grupo de élite de hipócritas que nunca empatizarán con el ciudadano corriente, ya que están destinados a la servidumbre de las élites empresariales y de los chiringuitos sindicales.

Pero vayamos a lo que nos importa. Tras analizar las ponencias, algo ha quedado claro, y es la precarización del sector. Sobre todo porque han justificado la privatización alegando que podría haber un sobrecoste por algunas situaciones concretas:

La primera sería la reducción de horas del personal al pasar a un convenio sanitario de alrededor de unas 1600 horas anuales. Lo que haría aumentar la contratación de profesionales a 5800 técnicos, a diferencia de los 4600 actuales. Para, según sus simulaciones, paliar ese déficit de horas del actual convenio que tenemos con 1752 horas anuales.

La segunda situación sería cómo encajar al personal en algún convenio. Indudablemente, con el cambio en la administración pública (internalización), no se podría continuar con el convenio actual del sector privado, y se iría al convenio de mejores condiciones. Parece que este punto no está claro. Nosotros sí.

Lo que verdaderamente sorprende, es que las personas responsables del SEM, que ahora defienden la gestión actual con empresas privadas, han trabajado mano a mano con muchos/as de nosotros/as. Donde han podido comprobar de primera mano el trilerismo que practican las empresas y la precariedad y el maltrato laboral que sufre el sector.

Da a entender, que tanta responsabilidad haya nublado su humilde y responsable visión, así como el compañerismo que durante años demostraron, y que ahora, parece que se haya esfumado. Lo triste es que son conscientes de que la única solución es la internalización, pero prefieren cruzarse de brazos y defender una sanidad privada que precariza al trabajador y maltrata al paciente. Esto los convierte en cómplices de nuestra precariedad y cada una de las muertes que se puedan derivar por ser el aval necesario de los fondos buitres que han demostrado sobradamente su carencia de compromiso social.

Nuestra obligación es recordarles que, por desgracia, los puestos que ahora ocupan suelen ser poco estables. Al contrario que los nuestros, que siempre estaremos al otro lado.

Pero no deben olvidar que es su responsabilidad nuestra precariedad. Y la poca voluntad de muchos de estos cargos, que permiten, consienten y apoyan las pisadas constantes de derechos que sufrimos los trabajadores que nos dejamos la piel cada día en la nuestra tarea profesional.

Nosotros tenemos la conciencia bien limpia. ¿Podrán decir lo mismo todos/as los cargos que apoyan la gestión actual del sistema con empresas privadas sin ningún compromiso social, que maltratan a la clase trabajadora y que tratan al paciente como auténticos paquetes de mensajería?

Lo que si ha quedado evidente, es que la gestión del servicio por las empresas privadas no sale más económico, sino que todo el ahorro se debe a la precarización de las condiciones laborales del personal del servicio de ambulancias. He aquí el pasteleo continuado de todos estos años por no ofrecer mejoras significativas.

Otra duda que ha quedado despejada para quienes juegan con las políticas del miedo, es que el personal con contrato indefinido, en caso de internalización, quedarían con la misma situación. Ellos mismos lo han expuesto.

Y para finalizar, una de las cosas que ha quedado más clara, es la falta de control hacia las empresas adjudicatarias. En esta comparecencia hemos asistido a juegos de semántica digna de los mejores trileros, para acabar reconociendo entre líneas, la carencia de control y auditaje. Por no ser mal pensados, debemos decir con certeza, que no sabemos si cuentan con el beneplácito de la administración y las empresas subcontratadas, pero…

Nos parece que después de ver las distintas ponencias, queda más que justificado, que para combatir la precarización del sector, el único camino es la internalización.

Hace años que vemos el complot perpetrado por políticos, empresarios, funcionarios y sindicatos amarillos, viendo año tras año, cómo recortan nuestros intereses, y lo más importante, el servicio que se presta a la ciudadanía, en beneficio propio. Nuestra lucha debe seguir en las calles.

Salud compañeros y compañeras.




Autor font: Cgtambulancias.es