Novembre 21, 2021
Per R脿dio Klara
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La Veranda de Rafa Rius

En el ancestral mundo de la Prehistoria paleol铆tica, en tierras de cazadores recolectores con sus grupos en continuo movimiento, yendo siempre de aqu铆 para all谩 en busca de alimento, a nadie se le ocurr铆a establecer otras fronteras que las condicionadas por la caza o la recolecci贸n. Desde entonces, a partir del Neol铆tico, con el desarrollo de la agricultura y la ganader铆a y el consiguiente establecimiento de residencias fijas, empezaron a demarcarse los respectivos territorios y aparecieron los l铆mites y las fronteras. Y as铆 hasta ahora, donde s贸lo queda un pu帽ado de pueblos originarios que ignoran las l铆neas divisorias de su espacio vital.

Hemos retrocedido progresivamente en el proceso de humanizaci贸n. A todo lo largo de la historia, desde la Antig眉edad hasta nuestros d铆as, las fronteras han configurado cada vez m谩s, un relato de violencia y de muerte. La novedad desde no hace tanto tiempo es que las causas de la brutalidad fronteriza han pasado, de ser el deseo imperialista de poseer nuevos territorios, (ahora estamos en la mismas, pero se hace por otros medios econ贸micos y tecnol贸gicos) a estar motivadas por la represi贸n de las migraciones de miles de personas inocentes que huyen de la guerra o el hambre; una represi贸n despiadada que en muchos casos oculta oscuros intereses y en la que los migrantes ejercen de chivos expiatorios y moneda de cambio.

Si no hace mucho era el rey de Marruecos quien amenazaba desde el Sur la frontera espa帽ola y europea, trasladando hasta ella a centenares de migrantes como chantaje, con la burda e incre铆ble excusa de la ayuda sanitaria prestada a un miembro del Frente Polisario, ahora el chantaje proviene del Este, colapsando la frontera de Bielorrusia con Polonia y Lituania con una avalancha de miles de emigrantes procedentes en su mayor铆a de Oriente Medio, la regi贸n m谩s masacrada del planeta.
En estos momentos, en la frontera de Bielorrusia con Polonia y Lituania, mas de 4000 personas acampan, intentando atravesar las alambradas que los separan de la mitificada Uni贸n Europea, una UE que los buitres de costumbre , negociantes de precariedades y miedos, les han vendido como un para铆so de leche y miel donde atan los perros con longanizas. Adem谩s de tras la frontera, seg煤n los residentes de Minsk, la capital, cientos de personas acampan en centros comerciales, pasajes subterr谩neos y entradas de edificios residenciales de toda la ciudad en espera de poder llegar a la UE.

Para mayor iron铆a, la zona es conocida como 鈥淲rota Lasu鈥: la Puerta del Bosque, porque da acceso a uno de los 煤ltimos bosques primordiales del continente que alberga la mayor poblaci贸n de bisontes europeos del mundo y es Patrimonio Mundial de la Unesco. All铆, eso s铆, para los migrantes, una botella de agua cuesta diez veces su valor y hasta la recarga de m贸viles hay que pagarla. Entretanto, el primer ministro polaco Mateusz Morawiecki declaraba: 芦Este ataque que est谩 llevando a cabo (el presidente de Bielorrusia) Lukashenko tiene su cerebro en Mosc煤. El autor intelectual es el presidente Putin禄. Aguda observaci贸n que ya presupon铆amos.

Y, lo 煤nico que subyace como evidente en el fondo de la cuesti贸n, es que todo este desprop贸sito criminal que tanto sufrimiento est谩 causando a esas personas abandonadas en medio del fr铆o paisaje de un hermoso bosque centroeuropeo, resulta cualquier cosa menos casual e inocente. Oscuros y poderosos intereses los han llevado hasta ese infierno y son los responsables de lo que se prev茅 como una aut茅ntica tragedia humanitaria. Entretanto, esos responsables, calentitos en su sill贸n, mueven ficha en el miserable tablero geopol铆tico.

Y como todo lo que va mal, puede empeorar, ahora mismo, los dos complejos tur铆sticos polacos m谩s grandes de la zona, Zubrowka y Bialowieski, casi parecen campamentos militares: solo alojan miembros de las fuerzas de seguridad y tienen aparcados en el exterior numerosos camiones de tropas. Por su parte, al otro lado de las alambradas, Putin y Lukashenko realizan maniobras militares en la regi贸n y cuantiosos aviones de guerra sobrevuelan el id铆lico paisaje.

Que no les pase nada a los refugiados, convertidos en simple moneda de cambio, porque como se desate el conflicto latente, ya sabemos quien va a salir perdiendo.

Ya digo, 隆Malditas sean las fronteras!




Autor font: Radioklara.org