Maig 29, 2021
Per Indymedia Barcelona
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Rese帽a de la segunda edici贸n de Los Amigos de Durruti. Historia y antolog铆a de textos, de Agust铆n Guillam贸n. Ediciones Descontrol, 2021

Este libro de historia se ocupa de cuestiones de teor铆a revolucionaria. Se trata de una historia local sobre una peque帽a organizaci贸n, durante un per铆odo muy breve e intenso (1936-1939); pero plantea las cuestiones fundamentales del proceso revolucionario espa帽ol, y, por lo tanto, los interrogantes esenciales de cualquier revoluci贸n.
Sin la teorizaci贸n de las experiencias hist贸ricas del proletariado revolucionario no existir铆a teor铆a revolucionaria. Y sin teor铆a no hay revoluci贸n posible. Este libro intenta conocer, comprender y teorizar esa experiencia y aspira a ser una lectura imprescindible para la reflexi贸n militante y el pensamiento cr铆tico.
La Agrupaci贸n de los Amigos de Durruti constituy贸 una seria y rigurosa oposici贸n revolucionaria a los comit茅s superiores de la CNT y de la FAI que, desde el triunfo de la insurrecci贸n obrera del 19 y 20 de julio hab铆an optado por instaurar el Comit茅 Central de Milicias Antifascistas (CCMA). Ese CCMA era, en acertad铆sima definici贸n de la Agrupaci贸n, un organismo de colaboraci贸n de clases, sin otro programa que el de la unidad antifascista con el objetivo 煤nico de ganar la guerra.
El balance hist贸rico del CCMA fue catastr贸fico para los revolucionarios: la formaci贸n de un ej茅rcito de milicianos voluntarios se transform贸, a los pocos meses, en un ej茅rcito burgu茅s tradicional. Se pas贸 de la expropiaci贸n espont谩nea por el proletariado de f谩bricas, empresas, campos y talleres a una colectivizaci贸n que se convirti贸, en la pr谩ctica, en un capitalismo de gesti贸n sindical y planificaci贸n estatal por parte del gobierno burgu茅s de la Generalidad. La situaci贸n revolucionaria de unos comit茅s de defensa, de control, de abastos, de milicias, etc茅tera, que detentaban todo el poder local, sustituyendo al Estado en todas sus funciones, desemboc贸 finalmente en la disoluci贸n de esos comit茅s locales, en favor del restablecimiento de los ayuntamientos frentepopulistas.
Juan Garc铆a Oliver quiso imponer la dictadura de una minor铆a dirigente, de una vanguardia que sustitu铆a al proletariado. Del mismo modo que Lenin implant贸 la dictadura bolchevique, Garc铆a Oliver propugnaba una 鈥渄ictadura anarquista鈥. El rechazo de esa dictadura por parte de los sindicatos de la CNT, en los primeros d铆as de la revoluci贸n, decidi贸 la balanza en favor de la colaboraci贸n cenetista con las dem谩s fuerzas antifascistas, entre las que se encontraban los estalinistas y varios partidos burgueses. Esta colaboraci贸n antifascista y gubernamental se demostrar铆a fatal para el proceso revolucionario abierto en julio de 1936.
Mientras tanto, en las calles y f谩bricas de Barcelona, los trabajadores y el pueblo, en su mayor铆a de militancia y simpat铆a confederales, actuaron aut贸nomamente, asumiendo todas las tareas del momento: expropiaron las f谩bricas, formaron colectividades, controlaron la econom铆a, proveyeron y alimentaron pueblos y ciudades, formaron milicias para derrotar al fascismo all铆 donde hab铆a triunfado, profundizando y extendiendo la revoluci贸n social en curso, sin renunciar nunca al propio programa revolucionario. Y con su pr谩ctica expropiadora y su instinto de clase pusieron en pr谩ctica, a nivel local, la inmediata destrucci贸n del Estado y de las relaciones sociales capitalistas.
Sin embargo, los comit茅s superiores cenetistas, que hab铆an renunciado a todo, esto es, a la revoluci贸n y a los principios anarquistas, no s贸lo respetaron las instituciones estatales, sino que contribuyeron a su reconstrucci贸n y fortalecimiento. Esa renuncia a los principios supon铆a un desarme pol铆tico absoluto y suicida, porque los principios son las armas de la revoluci贸n.
驴Por qu茅 tantos anarquistas de elevada formaci贸n te贸rica y probada militancia revolucionaria se contentaron con las expropiaciones y las milicias, dejando intacto el aparato estatal, que m谩s tarde les aplastar铆a? La respuesta nos la dan Los Amigos de Durruti: falt贸 una teor铆a revolucionaria, se renunci贸 a todo y se asumi贸 el programa de unidad antifascista de la burgues铆a republicana.
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Las principales aportaciones te贸ricas de la Agrupaci贸n al pensamiento anarquista y revolucionario pueden resumirse en estos tres puntos:
1.- La necesidad de un programa revolucionario, claro y preciso, defendido por los fusiles. Todo el poder econ贸mico es gestionado por los sindicatos.
2.- Las revoluciones son totalitarias o fracasan. Totalitaria significa que abarca todos los campos: pol铆tico, social, econ贸mico, cultural. Una revoluci贸n no puede estancarse s贸lo en la gesti贸n de la econom铆a, como sucedi贸 en Espa帽a. Y tambi茅n se帽ala la necesaria represi贸n violenta de la contrarrevoluci贸n burguesa y la inevitable necesidad de una direcci贸n revolucionaria durante la insurrecci贸n y en la primera fase del proceso revolucionario.
3.- La sustituci贸n del gobierno de la Generalidad por una Junta Revolucionaria, que es entendida como un organismo revolucionario unitario de la clase obrera, esto es, un organismo clasista dispuesto a destruir al Estado mediante la usurpaci贸n y ejercicio, o anulaci贸n, de todas sus funciones, opuesto a la colaboraci贸n de clases, sin participaci贸n de la burgues铆a ni de los estalinistas, y sin colaboraci贸n de ning煤n tipo con el aparato estatal.
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La Junta Revolucionaria, que jam谩s lleg贸 a ponerse en pr谩ctica, era todo lo contrario a lo que hist贸ricamente se instaur贸: el CCMA.
El tradicional apoliticismo anarquista hizo que la CNT careciera de una teor铆a de la revoluci贸n. Sin teor铆a no hay revoluci贸n, y 鈥渘o tomar el poder鈥 signific贸 dejarlo en manos del Estado capitalista. Para la Agrupaci贸n el CCMA fue un 贸rgano de colaboraci贸n de clases, y s贸lo sirvi贸 para apuntalar y fortalecer al Estado burgu茅s, que desde los comit茅s superiores no se quiso ni se supo destruir. De ah铆 la necesidad, propugnada por Los Amigos de Durruti, de constituir una Junta Revolucionaria, capaz de coordinar, centralizar y fortalecer el poder de los m煤ltiples comit茅s obreros, locales, de defensa, de empresa, de abastos, etc茅tera, que fueron los 煤nicos detentadores del poder local entre el 19 de julio y el 26 de setiembre. Un poder atomizado en m煤ltiples comit茅s, que ejerc铆an localmente todo el poder, pero que, al no federarse, centralizarse y fortalecerse entre s铆, fueron canalizados, debilitados y transformados por el CCMA en ayuntamientos frentepopulistas, direcciones de empresas sindicalizadas y batallones de un ej茅rcito republicano. Sin la destrucci贸n total e inmediata del Estado capitalista, las jornadas revolucionarias de julio del 36 no pod铆an dar paso a una nueva estructura de poder obrero. La degeneraci贸n y el fracaso final del proceso revolucionario eran inevitables. Sin embargo, el enfrentamiento entre el anarquismo de Estado y reformista de los comit茅s superiores de la CNT-FAI y el anarquismo revolucionario de Los Amigos de Durruti y de los comit茅s de barrio, no fue lo bastante preciso y contundente como para provocar una escisi贸n que clarificara las posiciones antag贸nicas de ambos.
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Derrotismo revolucionario
El libro expone uno de los episodios m谩s bellos de derrotismo revolucionario en la historia del movimiento obrero. A finales de febrero de 1937, en la Cuarta Agrupaci贸n de Gelsa de la Columna Durruti, mandada por Pablo Ruiz, ochocientos hombres decidieron abandonar el frente, armados, para bajar a Barcelona a luchar por la revoluci贸n. En marzo, se afiliaron en su inmensa mayor铆a a la Agrupaci贸n de los Amigos de Durruti. En la primera semana de mayo estaban combatiendo en las barricadas barcelonesas contra estalinistas, republicanos y el Gobierno burgu茅s de la Generalidad.
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Durante la guerra civil, el proyecto pol铆tico del anarquismo de Estado, constituido como un partido antifascista m谩s, utilizando m茅todos de colaboraci贸n de clases y de participaci贸n gubernamental, organizado burocr谩ticamente con el objetivo principal de ganar la guerra al fascismo, fracas贸 estrepitosamente en todos los terrenos; pero el movimiento social del anarquismo revolucionario, organizado en comit茅s revolucionarios de barrio, locales, de control obrero, de defensa, de abastos, etc茅tera, constituy贸 los embriones de un poder obrero que alcanz贸 cotas de gesti贸n econ贸mica, de iniciativas populares revolucionarias y de autonom铆a proletaria, que a煤n hoy iluminan y anuncian un futuro radicalmente diferente a la barbarie capitalista, el horror fascista o la esclavitud estalinista.
Y aunque ese anarquismo revolucionario sucumbi贸 finalmente a la represi贸n coordinada y c贸mplice del Estado, de la burgues铆a, de los estalinistas y de los comit茅s superiores, nos leg贸 el ejemplo, la reflexi贸n y el combate de algunas minor铆as, como Los Amigos de Durruti, las JJLL de Catalu帽a y determinados grupos anarquistas de la Federaci贸n Local de Barcelona, que nos permiten teorizar hoy sus experiencias, aprender de sus errores y reivindicar su lucha y su historia.
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Mientras algunas simplonas interpretaciones del pensamiento y la actividad de la Agrupaci贸n de los Amigos de Durruti sostienen la tesis de una 鈥渞evoluci贸n traicionada鈥 por los l铆deres libertarios (con las excepciones de San Durruti, San Balius y alg煤n otro), sin respuesta alguna por parte de una militancia mema, pasiva y manipulada, Guillam贸n explica que la dejaci贸n de principios de los comit茅s superiores condujo a la CNT-FAI a adoptar una ideolog铆a de unidad antifascista, sin m谩s objetivo que el de ganar la guerra al fascismo. Esa dejaci贸n de principios provoc贸 una enconada oposici贸n revolucionaria, interna e internacional. La pueril tesis de 鈥渓a traici贸n鈥 no explica nada; la tesis de la sustituci贸n de los principios 谩cratas por la ideolog铆a de unidad antifascista lo explica todo coherentemente y hace encajar todas y cada una de las piezas del puzle. Los comit茅s superiores cenetistas fueron c贸mplices necesarios, imprescindibles y decisivos del partido de la contrarrevoluci贸n.
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Reflexi贸n intempestiva
A m谩s de 80 a帽os de distancia, la lecci贸n del fracaso de la revoluci贸n en la Barcelona de 1937 nos permite comprender que una revoluci贸n no s贸lo debe ser a la vez econ贸mica y pol铆tica, sino que debe ser total, es decir, a la vez antiecon贸mica y antipol铆tica, y tapiar as铆 cualquier posibilidad de restauraci贸n del poder del capital. Antiecon贸mica porque no se limita a las colectivizaciones o la socializaci贸n, ni cae en el productivismo, sino que suprime el trabajo asalariado y la plusval铆a. Antipol铆tica porque se organiza en consejos obreros que destruyen todas las estructuras estatales y suprimen todas las fronteras, por lo que esa revoluci贸n es necesariamente de 谩mbito internacional.
Pero no solo existieron Los Amigos de Durruti. En el bloque revolucionario debemos considerar, adem谩s, a la izquierda del POUM (Josep Rebull), a la SBLE de Munis, y a la Fracci贸n Italiana de la Izquierda Comunista Internacional (bordiguistas). Estos grupos revolucionarios dieron diversas respuestas frente al avance imparable de la contrarrevoluci贸n y elaboraron an谩lisis, m谩s o menos brillantes y v谩lidos, sobre el proceso revolucionario en retroceso. Pero su influencia en el movimiento obrero y revolucionario fue nula.
En el seno del movimiento anarquista tambi茅n surgieron distintas fracciones con respuestas y an谩lisis diversos de la situaci贸n revolucionaria: los comit茅s de defensa de las barriadas desde su 贸rgano Alerta! (publicado por Amador Gonz谩lez, 脕ngel Carballeira, Daniel S谩nchez, Jos茅 Rasal y Alfonso Nieves N煤帽ez), hasta distintos grupos de la Federaci贸n Local de Barcelona de la FAI, empezando por su secretario Juli谩n Merino, fuertemente sostenido por el Sindicato de Transportes de Barcelona, quien en el verano de 1937 plane贸 una huelga general contra la represi贸n antilibertaria, que desbancase a los estalinistas de las instituciones.
Los Amigos de Durruti no fueron, pues, el 煤nico grupo enfrentado a la deriva colaboracionista de los comit茅s superiores de la CNT-FAI, ni tampoco la 煤nica oposici贸n revolucionaria que surgi贸 en el seno del propio movimiento libertario, aunque s铆 fueron la oposici贸n m谩s visible y organizada. Tambi茅n fueron el grupo que elabor贸 una teor铆a m谩s consistente y que public贸 un 贸rgano de mayor difusi贸n, aunque no fueron, ni de lejos, quienes mayor fuerza ten铆an entre los sindicatos (Juli谩n Merino) y los comit茅s de defensa (脕ngel Carballeira, Amador Gonz谩lez, Nieves N煤帽ez), que elaboraron por su cuenta, de forma muy aut贸noma, su propia oposici贸n revolucionaria te贸rica, y sobre todo pr谩ctica, a los comit茅s superiores.
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Antolog铆a de textos
La mitad de las p谩ginas del libro presentan una ampl铆sima antolog铆a de textos de Los Amigos de Durruti, clasificados en tres categor铆as: correspondencia de Balius, art铆culos period铆sticos de Balius y otros miembros de la Agrupaci贸n, y. finalmente, el folleto Hacia una nueva revoluci贸n.
No existe ning煤n otro libro que recoja una antolog铆a tan extensa de escritos de la Agrupaci贸n. Historia y antolog铆a no solo se complementan, sino que encauzan la narraci贸n hist贸rica inevitablemente hacia un rigor interpretativo marcado por los textos originales.

Conclusiones
Casi todos los libros sobre la Guerra civil espa帽ola citan, con mayor o menor conocimiento y oportunidad, a la Agrupaci贸n de los Amigos de Durruti. Solo tres o cuatro se propusieron el estudio en profundidad de la Agrupaci贸n, con estudios ya lejanos y obsoletos, sin apenas datos de archivo, o sustentando hip贸tesis pueriles, como la traici贸n de los l铆deres y su manipulaci贸n de una militancia mema y pasiva.
Solo el libro de Agust铆n Guillam贸n, editado por Descontrol, y actualizado en 2021 en su segunda edici贸n, incluye una antolog铆a documental casi exhaustiva de los escritos m谩s diversos de la Agrupaci贸n, as铆 como una compleja, madura y elaborada tesis, rigurosa y racional, que hace encajar todas las piezas del puzle.
Esa tesis explica la permanente dejaci贸n de los principios 谩cratas por los comit茅s superiores cenetistas como resultado de su adhesi贸n a la ideolog铆a de unidad antifascista, sin m谩s objetivo que el de ganar la guerra al fascismo. Frente a esa sagrada unidad antifascista, que supon铆a la renuncia a toda estrategia revolucionaria, la Agrupaci贸n de los Amigos de Durruti (entre otras organizaciones) supo oponer y defender una alternativa revolucionaria, tanto te贸rica como pr谩ctica.

Balance. Cuadernos de historia
Barcelona, junio de 2021




Autor font: Barcelona.indymedia.org