Març 24, 2022
Per CNT Barcelona
188 vistes

Como el sector del taxi, y la explotación del asalariado puede llevarte a una situación de perdida de salud física y mental. Por Sección Taxi CNT Barcelona.

Ya hace casi 3 años que Sergio pasó por la CNT a contarnos su problema con su jefe, el miedo a la hipoteca, mantener a su familia y poder sobrevivir en este mundo capitalista, lleno de trampas que te hacen esclavo del sistema y, por tanto, explotable a ojos del empresario. Todo esto le ha llevado a una situación límite insostenible y a poner frente a los tribunales a su explotador para que diera cuentas de su negligencia y su falta de escrúpulos a la hora de tratar a sus empleados con consecuencias nefastas para él y para su familia. Ahora, después de 3 años, por fin ha vuelto a la CNT y hemos podido ayudarle.

En la siguiente entrevista podrás leer e incluso sentirte reflejado en la situación que nos cuenta:

Hola Sergio, cuéntanos un poco sobre ti, tu vida familiar, tu edad, tu formación, tu trabajo anterior al taxi y en qué has trabajado antes.

Tengo 57 años, mujer y 2 hijas ya independizadas, me formé para llevar un camión, por lo tanto, como conductor. He trabajado de pintor, vigilante de seguridad, y finalmente con un camión C-1, unos 16 años de reparto 6 o7 años de autónomo. Después me pasaron a asalariado, aunque lo tuve que dejar por una hernia discal y dedicarme al taxi.

La verdad es que no me iba mal, íbamos tirando incluso tenía 17 pagas. Aunque era duro el trabajo y me acabó afectando a la salud. Es verdad que no estaba tan difícil trabajar como ahora.

¿Nos contarías cómo llegaste al sector del taxi y qué edad tenías? ¿Te gustaba el trabajo?

Tenia 41 años y bueno, el hecho de no tener que coger peso fue lo que me llevó. Eso era lo que me tenía frenado en mi trabajo y no podía con el día a día por los dolores en la zona lumbar (iba a base de Voltaren inyectado para poder seguir con el trabajo). Entonces una una chica, amiga del jefe, me comentó que le hacía falta un chófer. Hablé con él y empecé en el taxi.

¿Cómo fueron los comienzos, te gustaba, tenías algún plan de futuro?

Para mí era trasladar a personas de un lugar a otro, conocer gente en una jornada laboral normal, con una nómina, y seguir con el volante en mis manos, que es lo que me gusta. Conducir es lo mejor que sé hacer, tratar con personas de diferentes opiniones y países, distintos pensamientos, aprender de lo que escuchaba…

Pero me iba agobiando por la presión del jefe al tener que recaudar cada día más, y todo empezó al mes esporádicamente, pero al cuarto o quinto mes ya fue continuo y no paró. Mi plan sólo era ganar un sueldo, aunque con el tiempo sí que quise ser propietario, pero vino la crisis del 2008, y eso me frenó.

Nos has contado que empezaste con 41 años y ahora tienes 57, ¿Cuántos años llevas trabajando en total y cual es tu impresión finalmente?

Llevo 16 años y 5 meses con el mismo propietario. Lo que he encontrado es un esclavista, que no duda en usar la humillación y el menosprecio para sus propósitos. Además los clientes son cada vez más egoístas y menos empáticos con el taxista porque la sociedad ha cambiado y es muy diferente de lo que yo me esperaba. Yo creo que el trato con mi jefe explotador tuvo un poco la culpa de que la sociedad me venga muy grande; y al final ya estaba quemado…

¿Empeoró la situación de presión en la empresa?

A partir del 2008 cuando empezó la crisis financiera, la recaudación cayó más del 50% y él quería más. Durante tres meses del 2020 cogí una baja por depresión y la muerte por COVID-19 del compañero que llevaba el otro coche (tiene dos licencias) lo hizo todo más insoportable. Hasta que decidí bajar a 10 horas el trabajo y empecé a agobiarme por la brutal presión.

Mi jefe estaba acostumbrado a mi compañero que trabajaba cada día 14 o 15 horas, estaba divorciado y se distraía trabajando. Discutí con él varias veces por estas cosas ya que para mi jefe yo era un inútil… hasta que mi compañero murió por COVID.

Entonces ¿Cuál era el ambiente entre tus compañeros y tú?

Compañeros, si es de empresa, sólo tuve el que falleció de COVID y éste hacia 15 o 16 horas para contentar al jefe. Por lo tanto, no era una buena relación porque yo lo recriminaba por su comportamiento, pero al ser divorciado decía que se le caían las paredes de su casa encima y hacía tantas horas para distraerse, lo cual a mí me afectaba en mi liquidación.

¿Cuándo te diste cuenta de que tu relación con tu patrón no era la normal entre un empleado y un jefe?

Hará unos 15 años, pero con mis hijas pequeñas, y una hipoteca, mi miedo era tal que he aguantado hasta ahora. Mi salud mental está muy afectada y aunque aún debo pagar la hipoteca, la situación se ha hecho insostenible y desconozco si la vida me dará alguna solución, si no…

¿Los compañeros que te decían si les comentabas lo que te pasaba?

Mis compañeros autónomos de años me decían que no le hiciera caso al patrón, pues si yo hacía 3000€ el compañero hacia 5000€ y si yo hacía 4000€ el compañero hacia 6000€. Eso decía mi jefe cada semana y en eso mis compañeros de taxi siempre me han apoyado, pues conocen cómo trabajo. De hecho, se ofrecen como testigos de mi situación ante quien sea y como trabajadores que son, aunque sean todos autónomos.

¿Los demás autónomos crees que son conscientes de estas situaciones, de cómo te han tratado?

Al autónomo mayormente le da igual el asalariado. Por ejemplo: el que no me conocía, cuando decía que era asalariado ya me miraba con otra cara, lo cual después de estas experiencias procuraba no hablar con muchos de ellos.

¿Por qué crees que los autónomos se encaran con el asalariado y no con los floteros, que son los verdaderos culpables de la precarización del taxi?

Porque creen que no pueden luchar contra ellos, porque el autónomo particular con únicamente su vehículo no se preocupa por generar una unión entre ellos mismos, ya que cada uno va a lo suyo y se creen empresarios y no trabajadores (cosa que nunca entenderé). Me he ido dando cuenta de que el autónomo (sobre todo el de edad avanzada) cree que lo sabe todo, pero yo más bien veo que hay mucha dejadez, mirando hacia otro lado en el sector a lo que debemos sumar a muchos jóvenes inexpertos y desconocedores también de la realidad.

¿Qué es una denuncia por negligencia empresarial y por qué te la han aconsejado?

Significa que el empresario no respeta el contrato firmado por mí en su día, no paga lo que me corresponde, ni respeta el pagar horas extras, ni vacaciones, ni limpieza del vehículo y me hace pagar a mí el gasoil.

¿Cómo ha vivido todo esto tu familia? ¿Te ha afectado en tu forma de ser?

Tengo mujer y dos hijas que son lo mejor de mi vida y que, como dije antes, han aguantado mi mal humor, mi mal carácter, mi poca paciencia en todo y han sufrido mucho viéndome así y aguantado broncas sin sentido.

Sabemos que estás de baja ¿Qué te han dicho los médicos sobre tu situación física y mental?

De momento no mucho, me han dicho que la baja será larga aunque no me ha visto ningún psicólogo todavía.

Después de toda esta experiencia, ¿crees que el IMET, el Ayuntamiento de Barcelona y el AMB se preocupan por lo que ocurre en el sector?

NO. Sólo ayuda a los floteros y a asociaciones amigas, que están controladas por políticos, y pequeños propietarios o asociaciones de flotas muy grandes, pero que no representan al sector.

¿Crees que los floteros están destrozando el sector?

Por supuesto, porque están esclavizando a sus trabajadores para tener mayores beneficios y ninguna administración se da por aludida ni interviene en el abuso.

¿Cuál crees que sería la solución para terminar con una explotación tan común como la tuya?

Que la administración dejara de mirar a un lado y no protegiera tanto a las empresas, ya que seguro que algo reciben de ellas. Que hubiera inspectores controlando a los floteros, que cambiaran de una vez el convenio obsoleto que tenemos, que protegieran al asalariado del acoso y maltrato patronal y que se recortaran el sueldo tan elevado que tienen. Que emplearan más recursos públicos en controlar a quien tenga asalariados revisando sus hojas de trabajo en el aeropuerto, estaciones y locales de empresa, pero estos delincuentes nunca lo harán.

¿Te has sentido apoyado por la CNT TAXI?

Mucho, sobretodo su Secretario, que es con quién más he hablado, aunque el resto de compañeros con los que traté son igualmente buena gente y tú, que aunque sólo te vi una vez, te preocupaste de mí y te lo agradezco de corazón. Y a la abogada, que se a involucrado en mi caso con mucho respeto y apoyo, aunque no sé si ganaré la demanda pero gracias a la CNT se me ha quitado el miedo al jefe, aún debiendo hipoteca y teniendo 57 años, pues es ésto o morir por una salud precaria mental. Pero lo que sí que ya no puedo es aguantar más humillaciones por parte de este patrón.

Ahora voy a pedir lo mío y el jefe que responda y también se ponga nervioso, aunque no le deseo ningún mal, sólo que me pague lo que me debe a pesar de no recuperar mi salud tocada, ya sólo pido justicia.

Muchas gracias Sergio por atendernos y ya sabes que siempre tendrás el apoyo de la CNT taxi.




Autor font: Cntbarcelona.org