Gener 24, 2021
Per Indymedia Barcelona
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1) Videoconferencia desde M茅xico

El pasado viernes 23 de enero de 2021 a las 18:30 horas, se realiz贸, en este local anarquista, una charla por videoconferencia a cargo de dos compa帽eras mexicanas sobre las caracter铆sticas e iniciativas de la lucha anarcofeminista en el pa铆s latinoamericano. Las ponentes participan en varios proyectos y se conocieron en la Universidad en un contexto social de gran violencia por parte del Estado: en este sentido, quisieron destacar cierto sesgo entre aquellas que est谩n m谩s vinculadas a la academia y otras que son m谩s aut贸nomas. Se帽alaron que, a partir de 2014, se ha consolidado una red de proyectos autogestivos, de econom铆a solidaria y una resistencia activa y organizada a la violencia estatal desde 2006. El 谩mbito donde se mueven las compa帽eras es Ciudad de M茅xico y Pachuca (una peque帽a poblaci贸n a una hora de la capital) donde se est谩 forjando una alianza entre la autonom铆a de los pueblos ind铆genas y el anarquismo.

El contexto social es de un gran n煤mero de violaciones, asesinatos y mutilaciones de mujeres que, como quisieron indicar, aparecen contantemente cuando abres redes sociales como Facebook. El caso m谩s conocido es el de las muertas de Ciudad Ju谩rez que se ha convertido en un s铆mbolo en M茅xico y en el conjunto de Am茅rica Latina. El caso acab贸 llegando, pues, a la Corte Interamericana de Derechos Humanos. Ah铆 las ponentes quisieron hacer una reflexi贸n sobre la inutilidad de la justicia burguesa pues el Estado acaba siendo c贸mplice e impidiendo, en la pr谩ctica, que se esclarezcan los hechos. Quisieron se帽alar tambi茅n que la presencia en M茅xico de iniciativas anarcofeministas no deja de ser un s铆ntoma de la creciente radicalidad del movimiento feminista en su conjunto (si bien hicieron algunos matices a esto, como se ver谩 luego).

En 1993 se produjeron, seg煤n iban explicando, los primeros asesinatos de mujeres en la frontera norte, hechos que no se conoc铆an a nivel internacional y que respond铆an a un determinado patr贸n social: pobres, trabajadoras y de piel morena, eran las v铆ctimas que buscaban. Ante esta situaci贸n, Amnist铆a Internacional public贸 un reporte titulado 10 a帽os de asesinatos y desapariciones de mujeres. La cruz rosa se convirti贸, en este contexto, en el s铆mbolo de denuncia de esta dram谩tica situaci贸n de violencia estructural contra las mujeres. Por estas fechas se realiz贸 una edici贸n del Feminen (Festival Internacional de Graffiti y Arte Urbano Feminista) con el lema 隆Vivas nos queremos! Tambi茅n hay que destacar una okupaci贸n que se produjo en el centro hist贸rico de Ciudad Ju谩rez donde se producen el 60% de asesinatos y desapariciones. Se sabe de la existencia de redes de trata que secuestran a mujeres mexicanas traslad谩ndolas a lugares tan lejanos como Jap贸n o Estambul.

Otro horrorosa muestra de esta violencia sist茅mica es la proliferaci贸n de las snuff movies (grabaciones en vivo de asesinatos de mujeres que luego circulan clandestinamente). Si no entend铆 mal, la primera sentencia relacionada con todos estos hechos fue en 2009, pero una de las ponentes se encarg贸 de reiterar su inutilidad pues se acaba exonerando al Estado Mexicano: entiendo que se refer铆a a focalizar la responsabilidad en personas individuales y no profundizar en la implicaci贸n del mismo Estado en estos hechos, pues es conocida la implicaci贸n de los funcionarios policiales en ellos. As铆 denunci贸 tambi茅n la inexistencia de protocolos para evitar la violencia machista. Como consecuencia, en buena parte, de esta desidia institucional se ha pasado de 10 asesinatos de mujeres al d铆a en M茅xico a la cifra de 12.

Ante esta situaci贸n, se帽alaron, urge tomar medidas m谩s fuertes y, en este sentido, un parteaguas fue la marcha del 8 de marzo: como consecuencia de algunas acciones directas, se puso, por parte de los medios de comunicaci贸n de masas y algunas participantes, el grito en el cielo porque las feministas rayaron (pintaron) algunos monumentos relacionados con la Independencia del pa铆s. Las acusaciones de vandalismo no solo provinieron de los medios sino de algunos compa帽eros que criticaron el ataque al patrimonio. Las compa帽eras respondieron que esto puede borrarse, pero las compa帽eras asesinadas, en cambio, no volver谩n a sus casas. En un sentido comentado anteriormente, se se帽al贸 que el Ej茅rcito y la Polic铆a han desaparecido a mujeres y, por lo tanto, no se puede recurrir a ellos. Algunas de las consignas rayadas fueron Estado feminicida, abortamos a la Guardia Nacional y M茅xico feminicida. Se帽alaron la organizaci贸n de Bloques Negros de puras morras (mujeres j贸venes).

Aqu铆 quiso puntualizar la existencia, dentro del movimiento anarquista mexicano, de un sinf铆n de violencias y microviolencias machistas: casos de acoso o abusos sexuales dentro de algunas okupas, en una de ellas, que estaba en una de las zonas m谩s gentrificadas de Ciudad de M茅xico, acab贸 por generar tan mal ambiente que afect贸 a la asamblea de gesti贸n y facilit贸 la desarticulaci贸n del proyecto por parte de la polic铆a. Otro espacio donde se han producido abusos, como denunciaban las compa帽eras, es en el Auditorio Che Guevara radicado en la Universidad. Como consecuencia de todo ello, explicaron, las anarquistas feministas mexicanas son totalmente separatistas (no comparten sus espacios de militancia con los hombres). Por otra parte, una de las pr谩cticas comunes en el movimiento feminista del pa铆s azteca es las llamadas 谩goras de fuego que consiste en prender hogueras, en el centro de las plazas donde se re煤nen las manifestantes, para quemar s铆mbolos del Patriarcado: se trata, de hecho, de una pr谩ctica ind铆gena que se ha asumido como propia.

Las ponentes explicaron, concretamente, la experiencia de dos okupas que se diferencian por su distinto enfoque y desarrollo. La primera, la de la CNDH (Comisi贸n Nacional de Derechos Humanos) que, desde un inicio, estuvieron, por una parte, mujeres anarcofeministas que pusieron el cuerpo y luego familiares de desaparecidas. Posteriormente, se gener贸 una disyuntiva entre estos dos grupos sobre la manera de gestionar la lucha y el proyecto: las madres del segundo grupo acabaron, y aqu铆 quiso puntualizar la ponente que no quer铆a ser peyorativa mostr谩ndose a pesar de todo comprensiva con su situaci贸n, acerc谩ndose al Poder, relacion谩ndose con asociaciones de perfil m谩s institucional que les indicaban la necesidad de romper sus relaciones militantes con las j贸venes okupas feministas. As铆 quiso se帽alar que, si bien esta okupa de la CNDH, fue un momento de ruptura no hay que confundir la ideolog铆a de quienes la tomaron con la del proyecto en s铆.

Las compa帽eras se帽alaron que en M茅xico se produce mucha infiltraci贸n pol铆tica en los movimientos sociales, as铆 se帽alaron que, en consecuencia, hoy en d铆a, llevar capucha y vestir de negro no es sin贸nimo de ser anarquista. As铆 la CNDH, si bien se mantiene a煤n, est谩 totalmente infiltrada por grupos pol铆ticos recuperadores de la izquierda institucional. La infiltraci贸n policial se combina con la pol铆tica tambi茅n en las marchas: as铆 se帽alaron que han podido observar a grupos de mujeres llegar exclusivamente a ellas con el objetivo de provocar disturbios y haberlas visto detr谩s de las furgonetas de los granaderos (polic铆a antidisturbios). Tambi茅n han agredido a compa帽eras. Otras mujeres, vinculadas a iniciativas de la izquierda y el feminismo m谩s institucionalizado (como un llamado Gobierno Violeta de Transici贸n del que no encontr茅 informaci贸n) han adoptado las t谩cticas del Bloque Negro para servir a sus intereses espurios contribuyendo a fragmentar y provocar desorientaci贸n frente a las iniciativas del anarquismo feminista.

Denunciaron, tambi茅n, al actual presidente Manuel L贸pez Obrador que lleg贸 a afirmar que los feminicidios no importaban y que la prioridad era vender el avi贸n presidencial (una medida propagand铆stica, imagino, de cara a la galer铆a para presentarse como un presidente austero). En este momento, una asistente al acto intervino para comentar que las redes sociales, como Facebook, han hecho mucho da帽o al movimiento feminista porque lo fragmentan con la violencia virtual que favorecen, en forma de rumores, noticias falsas, enfrentamientos, cotilleos y otras interacciones t贸xicas al amparo del distanciamiento entre las personas que se produce en ellas. Las ponentes quisieron denunciar la aparici贸n de un incipiente movimiento radfem transf贸bico en el pa铆s, esencialista del g茅nero, as铆 como ciertas posturas feministas separatistas de algunas adolescentes que no conoc铆an suficiente en que consiste dicha pol铆tica.

En este sentido, lament贸 que a menudo no hay un conocimiento del verdadero significado de conceptos como autonom铆a, autogesti贸n o sororidad. Una de las ponentes, se帽al贸 la encomiable labor que est谩n llevando a cabo proyectos como el de autodefensa alimentaria, editoriales autogestivas como La Social o la moneda Ecomun. Las ponentes se帽alaron su afinidad con el movimiento zapatista y, en relaci贸n a esto, la necesidad de descolonizar el pensamiento y pensar otras geograf铆as. Se帽alaron que las mujeres zapatistas est谩n dando una gran lecci贸n de procesos de desconstrucci贸n en espacios mixtos. Tambi茅n parecieron indicar la idea de que no hay que apresurarse a hacer la revoluci贸n, que no debemos estar siempre en una actitud de reacci贸n y que 500 a帽os de lucha de los pueblos ind铆genas nos lo ense帽an. As铆, nos informaron de que el zapatismo ha promulgado, recientemente, en sus comunidades la primera Ley Revolucionaria de las Mujeres y que esto rompe con la costumbre anterior de que fueran los hombres quienes tomaran todas las decisiones pol铆ticas.

Se帽alaron que para la pol铆tica feminista el cuerpo es el primer espacio de resistencia al capitalismo y ah铆 si denunci贸 la intenci贸n de vacunar, entiendo que obligatoriamente o quiz谩s no, a la poblaci贸n. Tambi茅n se帽al贸 que debemos adoptar una pol铆tica de salirnos de la ciudad, empezar a hacer nuestros huertos, nuestra medicina ancestral. Quiso recalcar que no se puede ser reactivo solamente, sino que hay que proponer. Seg煤n las ponentes, mucha poblaci贸n mexicana esta, culturalmente, fuertemente occidentalizada por vivir cerca de Gringolandia. Indic贸 como una preocupaci贸n importante el hecho de saber c贸mo deb铆amos adaptar el anarquismo a las pr谩cticas y filosof铆a ind铆gena y ancestral. As铆, se帽al贸 una de ellas, que cuando entras en un caracol zapatista te cambia la percepci贸n del mundo.

2) Intervenciones de las asistentes y debate

Una asistente pregunt贸 si se hab铆a intentado, por parte de las compa帽eras anarcofeministas, acercarse a las mujeres que apuestan por la v铆a institucional para, a trav茅s del ejemplo, intentarles hacer cambiar de opini贸n. La ponente se帽al贸 que otra okupaci贸n, en el municipio de Ecatepec, fue realizada por morras anarquistas y anarquista fue el planteamiento siempre y desde un inicio, por eso fue reprimida des del principio. Respecto a la pregunta planteada, coment贸 que se trata de un proceso dif铆cil, en Pachuca las compa帽eras intentaron acercarse a las madres, pero dec铆an que no quer铆an que se les relacionara con el vandalismo. Destaco, as铆, que en el contexto de ciudades dormitorio no hay tejido comunitario y el individualismo reinante favorece la represi贸n. Es el caso de Ecatepec que no tiene tejido social.

Por otra parte, se帽alo que las madres necesitan las organizaciones institucionales porque estas tienen m谩s recursos econ贸micos y de apoyo. Otro compa帽ero pregunt贸 por el caso de Atenco y una de las ponentes se refiri贸 a un trabajo acad茅mico de Geograf铆a que hab铆a realizado sobre el tema, en Atenco se produjeron abusos sexuales en la comunidad que se estaba oponiendo a la construcci贸n de un aeropuerto, indic贸 tambi茅n que el cura pertenec铆a a la Teolog铆a de la Liberaci贸n y apoy贸 las protestas. Se cre贸 el Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra y el Subcomandante Marcos (ahora llamado Galeano) visit贸 la comunidad. Indicaron que llegaron a entrar 3000 polic铆as al pueblo y, ante los abusos sufridos, 46 mujeres alzaron la voz y 6 llevaron su caso a la Corte Interamericana de Derechos Humanos. La lucha de Atenco termin贸 en una victoria pues, a pesar de toda la represi贸n y vejaciones sufridas, finalmente no se construy贸 el aeropuerto.

Las ponentes comentaron que las activistas de Atenco estuvieron influenciadas por el pensamiento de Vandana Shiva, una economista hind煤. Las mujeres tuvieron un papel protagonista en Atenco que discut铆an de estrategia mientras cocinaban para sus compa帽eros. Varias de las presentes nos quedamos heladas cuando nos comentaron que se hab铆an llegado a repartir condones entre los polic铆as en un llamado a violar a las activistas de Atenco. Tambi茅n se produjeron violaciones de hombres. Algunos de los y las activistas llegaron a pasar tres a帽os en la c谩rcel. Finalmente, tambi茅n indicaron que el sitio donde se quer铆a construir el aeropuerto ten铆a un lago que era lugar para anidar de patos que proven铆an de Canad谩, lo cual tambi茅n indica el absurdo del proyecto y falta de respeto a la biodiversidad de la zona.

3) Reflexiones finales

Uno de los aspectos que me llam贸 la atenci贸n son las cr铆ticas que recibieron las compa帽eras anarcofeministas por el ataque a los monumentos de la independencia. Esto me parece indicativo de que, al contrario que algunos de sus compa帽eros, el feminismo anarquista mexicano no parece participar de la matriz pol铆tica nacional-popular que promueve la identificaci贸n del pueblo con la naci贸n y la definici贸n de las oligarqu铆as como antinacionales. Esto puede ser debido a que su cr铆tica al patriarcado las haya llevado a una deconstrucci贸n del mismo proceso independentista mexicano y puede enfrentarlas con versiones del anarquismo m谩s patri贸ticas (normalmente las que en Latinoam茅rica adhieren al especifismo/plataformismo). Por otra parte, otra pregunta seria si el hecho de haber avanzado tanto en esta l铆nea les puede enajenar apoyos populares y dificultar su salida de lo que por estos lares llamamos el ghetto.

Respecto a la infiltraci贸n pol铆tica en los movimientos sociales, se帽alar que es frecuente que, en pa铆ses en v铆as de desarrollo, sea incluso m谩s com煤n que lo que estamos acostumbrados en Europa. Esto tiene una explicaci贸n estructural: desde la teor铆a pol铆tica liberal se dir铆a, por ejemplo, que estos pa铆ses se caracterizan por sociedades civiles endebles dependientes del Estado y eso se traduce en la fuerte penetraci贸n social de los partidos como principales agentes de intermediaci贸n de este. A煤n as铆, el concepto sociedad civil es tramposo pues incluye tambi茅n al tejido empresarial al que no se puede considerar v铆ctima sino, muchas veces, beneficiario y parasitario del presupuesto p煤blico. Es mejor focalizar el an谩lisis, entonces, en los movimientos sociales y su herc煤lea lucha por la autonom铆a frente a un Estado que, en muchos casos, se constituye como el principal agente econ贸mico, pol铆tico y social. La repetici贸n machacona de la consigna por la autonom铆a de los movimientos sociales en la mayor铆a de ejemplares del peri贸dico anarquista venezolano El Libertario no responde, entonces, a ninguna obsesi贸n malsana sino a la lucha contra una realidad sangrante.

A un nivel m谩s general, me gustar铆a se帽alar que no comparto algunas visiones dicot贸micas, que a mi parecer se manifestaron por parte de las ponentes, tendentes a presentar lo occidental, lo urbano o la medicina cient铆fica como radicalmente opuestos a lo ind铆gena, lo rural o los saberes tradicionales, identificando estos 煤ltimos con un proyecto de emancipaci贸n. En este sentido cabr铆a recordar que occidental no solo es el capitalismo (aunque sea por una casualidad, pues si China no hubiera interrumpido algunos siglos antes su desarrollo econ贸mico, por miedo a la fragmentaci贸n de su Imperio, podr铆a haber nacido all铆) sino tambi茅n el protocomunismo de Graco Babeuf i la Conspiraci贸n de los Iguales o la lucha de los M谩rtires de Chicago.

Por otra parte, la desaparici贸n de la tensi贸n entre la ciudad y el campo es un viejo ideal del socialismo y el anarquismo. Recordar tambi茅n que algunos anarquistas como Diego Abad de Santill谩n o Abraham Guill茅n comentaron que la vieja idea libertaria del peque帽o municipio aut贸nomo era una reminiscencia medieval y estaba algo obsoleta, no pudiendo ser defendida como el 煤nico modelo posible; el segundo propon铆a, entonces, substituirla por las agrovillas: ciudades agr铆colas altamente tecnificadas capaces de abastecer a una poblaci贸n creciente. Finalmente, se帽alar que en 脕frica se est谩n dando algunas experiencias interesantes de colaboraci贸n entre la medicina tradicional y la de los centros de salud intentando buscar la complementariedad, viendo que dolencias est谩 capacitada para tratar la primera y derivando a los segundos las que sean necesarias, consiguiendo, en muchos casos, la colaboraci贸n de las personas que practican la medicina tradicional.

Para acabar, una expresi贸n de las ponentes que me llam贸 la atenci贸n y quiero rescatar aqu铆 es: El anarquismo feminista es la mirada incomoda tanto del movimiento feminista como del movimiento anarquista queriendo se帽alar que se encuentra con oponentes en los dos espacios de lucha.

Alma ap谩trida




Autor font: Barcelona.indymedia.org