Febrer 21, 2021
Per Indymedia Barcelona
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Exilio

…hay que escribir esta historia y hay que leerla
con valor y con frecuencia para que estén ahí siempre,
ante nuestros ojos, nuestras miserias y nuestros pecados.
Tenemos tan mala memoria los españoles que nos olvidamos enseguida de todo.
León Felipe*

Mi tío abuelo, Joaquinet, murió en Montpelier -Francia- casi cuarenta años después de dejar Fraga, forzado por la derrota militar “republicana” de 1939. Volvió, por primera vez, a los 20 años terminada la guerra. Durante mucho tiempo la familia no supo si había sobrevivido.

Mi bisabuela, su madre, visitaba con frecuencia la tumba de un soldado desconocido, situada en las inmediaciones del pueblo, dejaba flores y le rezaba como si de su propio hijo se tratara… tengo algunos recuerdos de niñez; de escuchar en casa historias de mi tío de “Francia” y, de cuando murió…de ver a mi abuela llorar al enterarse de la muerte de su hermano.

La Fraga y la Comarca del Bajo Cinca de los años treinta del pasado siglo -como otros territorios-, con fuerte arraigo libertario y republicano sufrió además de la guerra, una represión brutal al término de ésta: ejecuciones sumarísimas, cárcel, torturas, escarnio público, exilio… Días antes de la caída de la comarca a manos de las tropas franquistas -finales de marzo de 1938-, cientos de personas; familias enteras formadas en muchos casos por [email protected], niñ@s y mujeres, abandonaron su pueblo, comenzando un largo periplo que los conduciría hasta el exilio al otro lado de los Pirineos.

El de 1938 sería sin duda el primer gran éxodo, el segundo se produciría al terminar la guerra, sobre todo en los primeros meses el 1939, “en febrero se produce un gran éxodo sin precedentes en la Europa contemporánea. Cerca de medio millón de personas huye de sus lugares de origen con un destino incierto(…)” *** “(…)una gran fila india de españoles desciende por la montaña, hacia la carretera. Bajo los árboles, descansan algunas mujeres con niños, tapadas con ligeras mantas. Las maletas y bultos se han ido dejando por el camino, por eso, los montes están cubiertos completamente de ropas abandonadas.” **.

A la lista de infortunios sufridos, por el “exilio republicano”, no se puede olvidar la humillación recibida desde el gobierno francés, que les trató como a posibles enemigos, o/y ganado, provocando además una tragedia humanitaria sin precedentes. Se improvisaron varios campos de concentración muy cerca de la frontera con España, algunos en la misma playa, carentes de cualquier servicio mínimo necesario para poder vivir con dignidad; malos tratos por parte de los gendarmes, hambre, frio, enfermedades, etc. “Como bestias, tras los alambres, los españoles, sin mantas, sin comida, sin sol; heridos moribundos, son lanzados al desierto de arena (…)” **. “El recuerdo que tuvo de su llegada al campo de concentración fue el de patadas y empujones de los gendarmes. Pedro iba en la ambulancia junto a otros heridos que al bajar los tiraron a la arena al son de “allez, allez (…)” ***. “(…)Las condiciones eran tan duras que había algunos que no se despertaban, amanecían muertos. María Luisa tenía una amiga que tuvo un bebé en el campo y una madrugada murieron los dos. Ese era el pan de cada día en el campo de Argelès.” ***.

Tampoco se puede olvidar la represión sufrida durante la ocupación Nazi, donde muchos hombres y mujeres españolas fueron víctimas de las deportaciones masivas a Campos de Exterminio, con el beneplácito y la colaboración directa de las autoridades franquistas, o de la persecución policial por parte de la Gestapo en la Francia ocupada y en Europa, el caso más conocido será la detención de Lluís Companys extraditado a España y condenado a muerte y fusilado, pero junto a él hubo otros como Joan Peiró, dirigente de la CNT y Ministro de Industria en el gobierno de F. Largo Caballero -1936 – 1937- y que Franco también condenó y fusiló dos años después de hacerlo con el President de la Generalitat.

No se pueden obviar, tampoco, las penurias económicas por las que atravesaron los “supervivientes”, por citar un ejemplo -extrapolable a muchas otras situaciones vividas-, la de la precaria situación por la que atravesó Carme Ballester, viuda de Companys, “La vida en París era dura, sobre todo los inviernos. (…)el dinero no le llegaba y no tuvo más remedio que cambiar de casa y buscar un trabajo que le ayudara a cubrir los gastos. Sin estudios y exiliada no podía aspirar a un trabajo bien remunerado. El trabajo más estable era en el de un taller de costura propiedad de Madame Catty, en la rue de la Pompe. Su trabajo consistía en llevar encargos a las clientas de la tienda y a hacer de relaciones públicas, aprovechando su pasado de viuda de un presidente fusilado por la dictadura franquista. Para completar los ingresos, se dedicaba a limpiar las casas de las familias adineradas del barrio.” ****

Al escuchar estos días al vicepresidente del gobierno de España, Pablo Iglesias, comparar el exilio independentista catalán de 2017-21, con el “exilio republicano” español de 1939, me provocó una inmensa tristeza y no puedo dejar de pensar en varias de las historias de exilio cercanas a mí. Además de la de mi tío Joaquinet, la de mi tío Mariano; que no conoció a su padre hasta los 8 años, después de nacer en la cárcel de Torrero -Zaragoza-, donde su madre, embarazada, había sido encarcelada por pertenecer a la CNT. Un tiempo después, al quedar en libertad consiguieron viajar hasta Francia y unirse a su padre para acompañarle en el exilio. O la del compañero Agustín Orús que pasó la frontera con la 26 División –ex Columna Durruti-, después de casi tres años de guerra, y recluido en el Campo de Argelès, durante mucho tiempo no supo si su hermano Joaquín, también exiliado y deportado al Campo de concentración de Mauthausen, había sobrevivido: “Pude escribir a mis padres, hacia meses que no sabían de mí. No tuve contestación hasta que llegue a Mathausen y entonces era yo quien no podía escribir hasta el final del año 1944.” *****

En cualquier caso, que sea un sarcasmo la comparación de los exilios además de cínica, no es razón para sumarme a [email protected] que utilizando subterfugios, vacían de contenido las palabras o las retuercen, llegando incluso a justificar la represión contra el independentismo. El ideario por el que tránsito no se asemeja a los que quieren levantar otras fronteras, otros Estados, pero eso no quiere decir que pueda aceptar la cárcel o el destierro para ningún ser humano.

Fraga, febrero de 2021

Juan Carlos Chiné Royes. Albañil, militante anarcosindicalista en el medio rural.

Notas:

* Felipe León, prólogo a la edición del libro ÉXODO de Silvia Mistral. (2011) Barcelona. Diario Público.

** Mistral Silvia (2011). ÉXODO. Barcelona. Diario Público.

*** PIMENTEL, Josep (2019). REFUGIADOS. Una historia del exilio de 1939. Serra de Tramuntana -Mallorca-: Calumnia Edicions.

**** Anna Sàez / Oriol Dueñas. La vida de Carme Ballester, la vídua de Lluís Companys. Revista Sàpiens. Consulta realizada el 16 febrero 2021 desde:
https://www.sapiens.cat/temes/dones/la-vida-de-carme-ballester-la-vidua-

***** Calvo Gascón Juan Manuel (2011) ITINERARIOS E IDENTIDADES. Republicanos aragoneses deportados a los campos nazis. Zaragoza DGA

Historia Oral:

Agustín Orús, 1918-2000
Mariano Badía Casanova, 1939-
Pepeta Royes Gallinat, 1934-




Autor font: Barcelona.indymedia.org