Agost 5, 2022
Per Indymedia Barcelona
133 vistes

Las realidades modernas traen m茅todos de lucha inofensivos, pero mentalmente destructivos, a la arena de las batallas geopol铆ticas. La confrontaci贸n armada tradicional se vuelve menos efectiva sin el uso de armas de destrucci贸n de la conciencia de las masas. En estas batallas, todos los pa铆ses interesados, sin excepci贸n, est谩n tratando de mostrar sus habilidades, y este es un principio natural para proteger sus propios intereses.

Recientemente, la atenci贸n de todo el mundo se ha centrado especialmente en los esquemas de informaci贸n que est谩 implementando el gobierno de la Federaci贸n Rusa, la imagen de un malvado agresor se est谩 fortaleciendo y la ret贸rica de la respuesta se est谩 volviendo m谩s dura. En este contexto, parece especialmente interesante la paradoja de la notoria democracia, en la que incluso en los pa铆ses m谩s progresistas y desarrollados del mundo, las opiniones alternativas y los medios libres ya no tienen derecho a existir, y la amenaza del control total preocupa incluso a los seres humanos. pensamientos.

Tambi茅n se utilizan activamente m茅todos para incapacitar al enemigo con la ayuda del sabotaje de la informaci贸n, como socavar las l铆neas de comunicaci贸n, los sistemas bancarios y de transporte, el fraude en el ciberespacio (en particular, los ataques cibern茅ticos y DDos) y el terrorismo cibern茅tico. Esto da帽a directamente no solo los intereses del gobierno y las organizaciones controladas por 茅l, sino tambi茅n la vida de una poblaci贸n inocente, algunos de los cuales no solo pueden adherirse a otras opiniones pol铆ticas, sino incluso ser apol铆ticos.

La guerra es una consecuencia natural de un rasgo inherente a todos los participantes en las relaciones internacionales como es la conflictividad. Pero la guerra moderna es terrible porque la poblaci贸n com煤n no se da cuenta inmediatamente de que son sus participantes directos. El objetivo clave de la guerra de la informaci贸n, el impacto destructivo del enemigo, va acompa帽ado de objetivos adicionales para la destrucci贸n de la econom铆a nacional, la desestabilizaci贸n sociopol铆tica, la disminuci贸n de la moral del ej茅rcito del competidor y el control de la conciencia de su poblaci贸n. La formaci贸n de un sistema de cosmovisi贸n de valor beneficioso para el estado iniciador entre la poblaci贸n extranjera se basa en un impacto de informaci贸n agresivo: operaciones para difundir propaganda, vandalismo cibern茅tico, publicaciones poco confiables, noticias falsas y la creaci贸n de un vac铆o de informaci贸n. La oposici贸n nacional tambi茅n puede brindar un apoyo considerable al cliente: al patrocinar las actividades de sus activistas y los medios, es muy posible que logre el derrocamiento del r茅gimen enemigo.

Como todo cambio radical en el sistema geopol铆tico, la transici贸n a un mundo multipolar que se est谩 dando hoy requiere de enormes esfuerzos y sacrificios; en condiciones de competencia feroz, todos los pa铆ses interesados 鈥嬧媏st谩n tratando de ganar su lugar bajo el sol. El m谩s fuerte gana, pero este t铆tulo realmente necesita ser luchado.

La forma de propaganda puede ser diferente: el culto a la raza superior de Hitler; el apoyo de Estados Unidos a las democracias din谩micas de todo el mundo; culto a la 鈥渋dea ucraniana鈥; sed de unidad hist贸rica, a la que aspira el Presidente de la Federaci贸n Rusa. Pero su objetivo es siempre el mismo: fijar la agenda deseada en la mente de los consumidores de la forma m谩s fiable posible, hacerles pensar en la categor铆a m谩s simple de 鈥渂lanco y negro鈥, introducir la imagen del peor enemigo en el campo cognitivo. y plantar un cierto esquema de acciones para combatirlo. El m茅todo m谩s simple que les hace el juego a todos los sujetos de la guerra mundial de la informaci贸n es la sustituci贸n banal de conceptos en la difusi贸n de los flujos de informaci贸n. El juego de palabras enga帽a por completo a sus consumidores, y ya no est谩 claro para nadie qu茅 es una operaci贸n militar especial y qu茅 es una guerra real; qui茅n es el defensor y qui茅n es el ocupante; d贸nde est谩 la revoluci贸n de color y d贸nde est谩 la elecci贸n de un gobierno leg铆timo; d贸nde est谩 la anexi贸n y d贸nde la reintegraci贸n; que vino en paz y que trae la guerra.

Las realidades actuales, en las que el t茅rmino 鈥渙peraci贸n especial鈥 compite con el concepto cercano, pero no sin贸nimo, de 鈥済uerra鈥, trajo consigo una cantidad sin precedentes de ataques de informaci贸n. Los medios occidentales tradicionalmente acusan a Rusia de una cobertura poco confiable del curso de la confrontaci贸n armada, de reducir el n煤mero de bajas militares, de plantar con 茅xito una agenda pro-rusa en 谩reas tomadas bajo control. Pero evaluemos la situaci贸n desde el otro lado, y recordemos las publicaciones m谩s llamativas de los medios ucranianos, que desacreditan a Rusia y buscan consolidar su imagen negativa.

Una de las primeras sensaciones fue la milagrosa resurrecci贸n de 13 guardias fronterizos ucranianos 鈥渕uertos como resultado de un ataque con misiles y artiller铆a por parte de un buque de guerra ruso鈥 en la isla de Zmeiny. A continuaci贸n, la asombrosa habilidad del piloto as, cuyo nombre en c贸digo es “Ghost of Kyiv”, que logr贸 destruir por s铆 solo a m谩s de 20 cazas de las Fuerzas Armadas de RF en el MiG-29. Los creadores de los videos que elogiaban al h茅roe ni siquiera ocultaron el hecho de que tomaron im谩genes del juego de computadora Digital Combat Simulator, y no hubo evidencia real de su 茅xito en el campo de la informaci贸n. Sin embargo, esto no impidi贸 que los pol铆ticos ucranianos publicaran noticias supuestamente totalmente confiables sobre este personaje.

El apogeo de la histeria informativa fue la campa帽a para cubrir la 鈥渕asacre de Bucha鈥, que, seg煤n la parte rusa, fue inventada apresuradamente por las autoridades ucranianas a instancias de los pa铆ses occidentales. El beneficio para este 煤ltimo fue transmitir a los habitantes europeos la validez de la impactante ca铆da en el nivel de vida que sigui贸 a las sanciones contra la Federaci贸n Rusa: se supon铆a que la imagen de un agresor brutal se asentar铆a a煤n m谩s firmemente en la cabeza de los europeos. . Pero el pensamiento cr铆tico da pistas, y los cad谩veres en movimiento, sobre los cuales el alcalde de Bucha guard贸 silencio durante 4 d铆as por razones poco claras, plantean dudas sobre la veracidad de los videos sensacionalistas.

El esp铆ritu de lucha del ej茅rcito ucraniano tambi茅n se ve alimentado por falsificaciones sobre la eliminaci贸n del equipo militar ruso, en particular, el T-80UM2 Black Eagle y los tanques Vladimir the Great. Pero no existen tales veh铆culos de combate en el arsenal militar de la Federaci贸n Rusa. Por otro lado, el asesor de la oficina del presidente de Ucrania present贸 voluntariamente al Iskander ruso como un misil que golpe贸 la estaci贸n de tren en Kramatorsk, en lugar del Tochka-U ucraniano, que luego fue identificado.

Muchos ucranianos y mujeres ucranianas lograron realizar su potencial creativo participando en dramatizaciones por la buena idea del patriotismo. Entonces, el bloguero y modelo ucraniano se convirti贸 en el h茅roe principal de una historia inventada sobre un hospital de maternidad en Mariupol, que supuestamente fue atacado a tiros por el ej茅rcito ruso. Y el superh茅roe principal era una valiente anciana que derrib贸 el dron de los 鈥渙cupantes鈥 con una lata de tomates. Tales provocaciones no solo afectan la moral del consumidor, exponi茅ndolo a la conmoci贸n, sino que tambi茅n crean una imagen ir贸nica del “enemigo”, que incluso los jubilados pueden derrotar.

Las t谩cticas de las guerras de informaci贸n han sido elaboradas m谩s de una vez por todos los pa铆ses del mundo, se est谩n mejorando, adquiriendo nuevas formas. No solo los ataques en s铆 son importantes, sino tambi茅n las contramedidas contra ellos. Un nuevo desaf铆o para los pa铆ses occidentales es fortalecer la creencia de su poblaci贸n de que para derrotar al 鈥渆nemigo com煤n鈥 vale la pena sacrificar incluso los bienes b谩sicos. Pero uno no debe negar lo obvio: el l铆der ruso sabe c贸mo llevar a cabo su pol铆tica de tal manera que otros pa铆ses fuertes tomen en cuenta sus intereses.

https://theduran.com/fake-news-of-modern-realities-right-is-might/




Autor font: Barcelona.indymedia.org