Setembre 24, 2022
Per Indymedia Barcelona
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Llevamos ya una semana, de manifestaciones y disturbios, en Irán desde que el viernes 16 de septiembre la joven Mahsa Amini fue asesinada en comisaria por llevar el hiyab ‘mal puesto’. Durante su entierro, en la ciudad kurda de Saghez, se produjeron protestas donde varias mujeres se quitaron sus velos en señal de desafío al régimen ‘revolucionario’ de los ayatolás. Además de en su ciudad natal, destacan las protestas en la capital iraní, Teheran, así como en las ciudades de Sari, Mashdad y Kish. Se ha reportado una cincuentena de fallecidos por la represión, las autoridades han hecho uso del bloqueo de internet y redes sociales e incluso en Teheran y Hamadan la contrarrevolución ya ha asomado con manifestaciones a favor de la ‘ley islámica’ y la obligatoriedad del velo.

Esta paradójica ‘contrarrevolución revolucionaria’ nos remite a lo que la antropóloga Fariba Abdelkhah concibe como cierta tentación a analizar el desarrollo histórico del movimiento de mujeres iraní en relación a la ‘termidorización de la República’ producida por el conflicto bélico con Irak (1980-1988). De hecho, ya, Karl Marx y León Trotsky, utilizaban, respectivamente, dicho período de la Revolución Francesa (que va de la ejecución del líder jacobino Robespierre hasta el establecimiento del Directorio) para explicar el paso de una revolución popular a una burguesa o a la burocratización de la Unión Soviética con Stalin. Pero no toda contrarrevolución es comparable a una ‘termidorización’ sino que esta es, de hecho, una ‘contrarrevolucion desde dentro’ o sea una ‘contrarrevolución desde las mismas filas de la revolución’.

Así, en un inicio, las mujeres desempeñaron un papel crucial en las manifestaciones de protesta contra el régimen imperial del Sah Pahlevi en 1978 generando un nuevo tipo de ‘feminismo islámico’. De hecho, según Fariba Abdelkhah, cuando el imam Jomeini manifestó su preferencia por el uso del chador (prenda tradicional iraní que cubre todo el cuerpo salvo el rostro) se produjo una fuerte resistencia que, paradójicamente, la izquierda no apoyó por considerarla una cuestión secundaria frente a la ‘lucha antiimperialista’. Pero esta explicación entra en colisión directa con cierto discurso, muy presente en redes sociales, que presenta el régimen del Sah como una suerte de ‘paraíso para las mujeres’ en oposición al oscurantismo teocrático de los ayatolás.

Entiendo que si Fariba Abdelkhah critica el discurso de la termidorización no es porque no se pueda aplicar al régimen sino al movimiento feminista que sigue bien vivo como podemos ver hoy en día. Ahora bien, a mi parecer, si podría aplicarse al otro movimiento de mujeres que ha invadido las calles en Teheran y Hamadan contra las recientes protestas por el asesinato de Mahsa Amini. Así que, en consecuencia, Fariba Abdelkhah reivindica la Revolución de 1979, también, como un hecho feminista ¿Por qué? En octubre de 1971, el Sah de Irán y su reina organizaron un fastuoso acto de celebración de los 2500 años de la monarquía persa con cattering francés de lujo donde se invocó a Ciro, el gran rey de reyes aqueménida. Al mismo tiempo el ideólogo Ali Shariati, en un pequeño centro religioso, predicaba un encendido discurso antimonárquico reivindicando a Fátima, la hija del Profeta Mahoma, como emblema de la posibilidad revolucionaria.

¿A que se debe la paradoja de que unos supuestos defensores de la modernidad y los derechos de las mujeres reivindicaran a un mito patriarcal y, a la vez, alguien que sería calificado a la ligera de fundamentalista religioso reivindicara a Fátima? (según la profesora Zohreh T. Sullivan no por ser “hija de” sino por sí misma, como demostraría, supuestamente, el título de la obra del autor Fátima es Fátima) Se debe a que la ‘modernización desde arriba’ del Sah en la década de los 70 no era más que un monumento a la paradoja: su programa de alfabetización de las mujeres y niñas rurales consistía en encerrarlas en internados, obligándolas a usar artículos importados de Occidente y a atarlas a las literas con sus chadors para que no se cayeran de ellas. Mientras que el ‘feminismo’ de Ali Shariati, si bien pudiera ser contradictorio y moralmente conservador (algo de lo que tampoco escapaba el ideal modernizador de la buena madre y esposa del Sah Pahlevi) si estaba más enraizado en la cultura y sociedad del país. De hecho, una de sus principales críticas radicaba en la occidentalización de los intelectuales iraníes, pero con matices:

El tipo occidentalizado suele ser un intelectual bien educado y universitario, de cualquier forma, es demasiado extraño a su sociedad para intervenir en un camino constructivo (…) No intento negar la idea de imitar a Occidente, pero no puedo sancionar el caer en la ciega emulación. Cualquier imitación no elegida por nosotros mismos, sin seleccionarla en base a nuestras exigencias y necesidades, es falsa y fútil.

En París, Shariati había publicado Iran e-Azad (Irán Libre) donde, usando citas de Fantz Fanon y el Che Guevara, había teorizado sobre el uso de la unidad islámica (umma) como un arma contra el neocolonialismo. De hecho, su pensamiento era una mezcla compleja de marxismo e islam chií. Suele ser reconocido como el ‘ideólogo de la revolución’ (si bien murió en 1977 asesinado por agentes del Sah en el extranjero en colaboración con los británicos). ¿Por qué es importante hoy el pensamiento de Shariati aun con las debidas críticas que puedan hacérsele? Porque ante las revueltas actuales contra la teocracia capitalista iraní no tardan en aparecer los buitres del capitalismo occidental (con más medios, pero de la misma ralea) vendiendo su modelo político y cultural de democracia burguesa y ‘liberación de la mujer’.

Por ejemplo, es frecuente encontrarse con enrocadas posiciones de [email protected] fundamentalistas islámicos, afirmando la obligatoriedad del velo en el islam y, por la otra, de intelectuales [email protected] criticando dicha obligatoriedad, pero asumiendo acríticamente la interpretación que hacen [email protected] [email protected] aunque sea con la intención de [email protected] Pero, de hecho, hay teólogos que afirman que no se encuentra presencia de este en el Corán (y aunque así fuera tampoco significaría una obligación automática: pues aquí es donde entraría la polémica entre contextualistas y textualistas en la interpretación del Libro) sino en un hadiz de la Sunna (la tradición del Profeta) que es de un rango inferior pues en el islam, a diferencia del cristianismo, el Profeta no es Dios y por lo tanto no es infalible.

Aun así, sí que es cierto, por ejemplo, que en el sunismo existe un principio llamado ‘dogma de la infalibilidad del Profeta’ que iguala la palabra de Dios y la del Profeta. Pero, de hecho, fue establecido en el siglo IX por el alfaqui al-shafii (dos siglos después de la ‘revelación’ coránica) y que, entonces, podría entrar en contradicción con la misma afirmación atribuida a Mahoma de que él solo era uno entre los hombres. Este debate me parece, pues, importante porque representa una tercera vía entre los que defienden el modelo capitalista y colonial occidental (pretendiendo pescar en rio revuelto) y los que se enrocan en los principios de la Revolución Islámica de 1979 pero que, de hecho, representarían nada más que la fase termidoriana de dicha revolución: el triunfo del pensamiento de Jomeini sobre el de Ali Shariati.

En 2020 la antropóloga Fariba Abdelkhah fue juzgada y condenada a 6 años de cárcel por ‘atentar contra la seguridad nacional’. Desde la Federación Anarquista de Irán y Afganistán (https://asranarshism.com/) hacen un llamado a apoyar las movilizaciones y a luchar por impedir que Ibrahim Raisi (que está actualmente en la ONU) regrese al país: pues se trata de una figura política clave del Régimen para dirigir a la Policía y a la Guardia Revolucionaria.

Justicia para Mahsa Amini

Solidaridad con la lucha del pueblo iraní

Alma apátrida

Fuentes:

ABDELKHAH, FARIBA Irán: mujeres en movimiento, movimiento de mujeres en BENNANI-CHRAÏBI, MOUNIA y FILLIEULE, OLIVIER (Eds.) Resistencia y Protesta en las Sociedades Musulmanas Edicions Bellaterra – Biblioteca del Islam Contemporáneo, 2004. Página 241.

BAUTISTA S., RAFAEL El “termidor” de la revolución democrático-cultural Rebelión 15/07/2017.

SULLIVAN, ZOHREH T. ¿Eludir a la feminista, desbancar lo moderno? Transformaciones en Irán durante el siglo XX en ABU-LUGHOD, LILA (ed.) Feminismo y modernidad en Oriente Próximo Ediciones Cátedra – Universitat de Valencia – Instituto de la Mujer, 2002. Páginas 318, 319 y 332.

SHARIATI, ALI La pirámide de la sociología cultural en SHARIATI, ALI Sociología del islam Asociación de Amistad Hispano-iraní. Santiago de Compostela, 1986. Páginas 124 y 125.




Autor font: Barcelona.indymedia.org