Desembre 2, 2022
Per Indymedia Barcelona
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Para empezar se refiere a la pandemia como “circense” y recurre a la demagógica victimización y al dramatismo sensacionalista, con las imágenes de “mucha gente” fundiéndose por no ser “”esencial”” o con la patética imagen del “padre” que no podía entrar en una provincia para darle “el último adiós a su hija a punto de morirse de cáncer”. Y no porque situaciones tan lamentables como esa no se hayan producido en cualquier parte del planeta en la que impusieron las medidas restrictivas por el Covid, sino porque han sido las demagogias argumentativas más difundidas por redes sociales y medios de comunicación que cuestionaban las dudosas medidas restrictivas gubernamentales, no para acabar con dichas nefastas medidas, sino con la intención de intentar derrocar a unos gobiernos e imponer otros.

Estas estrategias sólo tuvieron una importante repercusión en los USA, y aunque no consiguieron sus objetivos, sí que los políticos llegaron a polarizar a la sociedad y a sus habitantes, basándose en bulos, especulaciones y dogmas que no aceptaban discusión alguna, alentando y permitiendo su propagación.

Algunos de los primeros discursos negacionistas del Covid, negaron la existencia del virus, tal y como hace el artículo, al tiempo que paralelamente aseguraron que el covid era consecuencia de las antenas 5G instaladas en Wuhan, y que de ahí decían que provenía “el mal” que se propagó al resto del mundo. Sin embargo el autor de este texto contradice ese bulo, pues asegura que se aprovechó la “circense pandemia” para instalar las antenas 5G. Es decir, para el autor las antenas se instalaron con la pandemia y, de ser así, no habrían podido causarla.

Las afirmaciones de las teorías conspiranoicas tienen la habilidad de sustituirse las unas a las otras, de manera que cuando ya no pueden seguir con una afirmación, la cambian por otra que supera la contradicción anterior. Es así como han afinado sus falsas teorías.

La llegada de tecnologías 5G han dado pie a muchos bulos e historias de ciencia ficción, y no se conocen públicamente estudios sobre sus consecuencias para la vida, porque, como sucedió con las vacunas contra el covid, no ha pasado suficiente tiempo como para conocer sus efectos a medio y largo plazo. Toda nueva tecnología aparece rodeada de bondades, virtudes, prejuicios e invenciones y abre las puertas a numerosas posibilidades para especular sobre sus consecuencias. Unas dicen que nos van a mejorar las condiciones de vida, otras nos alertan de posibles riesgos y otras despliegan su apocalipsis. Algunas de dichas especulaciones pueden ser fundadas, otras inciertas o llenas de interrogantes y luego hay numerosos bulos y falsedades que solo pretenden distraernos y confundir, en vez de profundizar sobre la crítica a las tecnologías, sus consecuencias sobre las diversas formas de vida y a quienes sirven.

Lo que se conoce sobre las radiaciones electromagnéticas, es que pueden provocar alteraciones en los seres vivos. Pero esa capacidad no significa que vayan a producirlas, aunque tampoco las convierte en inocuas. Las radiaciones no nos afectan por igual a todas las personas, por lo que no se pueden hacer ciertas conjeturas como hicieron las farmacéuticas y los gobiernos, cuando se referían a la efectividad y bondad de las vacunas.

Estamos sometidxs a múltiples emisiones de radiaciones, no sólo de las antenas 4 y 5G, sino en el interior de nuestras viviendas y llevamos años rodeadas de ellas. Desde el celular, la bombilla incandescente, a la pantalla del televisor, el sol, cualquier transformador eléctrico o los wifis con los que nos conectamos a internet, todos emiten algún tipo de radiación. Nuestro propio cuerpo humano también lo hace y por eso, para detectarlos en la oscuridad, se utilizan visores de infrarrojos que captan esa radiación del calor humano.

El problema es el tipo de radiación y la intensidad, y las que tienen esa probabilidad de alterar nuestro organismo, son las radiaciones ionizantes y no todas las radiaciones del espectro electromagnético lo son.

De la misma manera que “nadie puede asegurar que las ondas electromagnéticas no interaccionen con la biología”, hasta la fecha tampoco nadie puede asegurar con quien, de qué modo y a qué nivel van a interaccionar. Por tanto, referirse a “nuestra existencia como dentro de un horno microondas…”, es una especulación alarmista y sensacionalista que no nos permite avanzar en la credibilidad y la argumentación, situándonos en el rango de quienes están convencidos de la utilidad de los gorritos de plata o los chemtrails.

A pesar de lo que aparenta afirmar el texto, más que la salud, lo que más parece preocuparle a su autor, es tener que pagar la multa por exceder la velocidad de las señales de circulación. Además, para el autor, “la existencia como dentro de un horno microondas…” o referencias a “aviones que constantemente dejan su estela misteriosa surcando todo el cielo”, parecen no crear suficientes miedos o pánicos atávicos hacia lo desconocido o lo infundado. El propio autor se pone en evidencia cuando afirma, sin rubor alguno, que existe una contaminación electromagnética “razonable” al referirse a las “no razonables”.

Es un texto que intenta confundir mencionando constantemente términos como “microondas” o “armas” y equiparar sin distinción alguna “antenas” y “radares”. La infertilidad por la baja calidad del esperma de los hombres en las sociedades industrializadas, no es consecuencia de la radiación de las antenas 5G, sino muy anterior a la aparición de ellas. Textos como estos son los que acaban por convertirnos en “magufos”, cuando honestamente planteamos que las radiaciones electromagnéticas pueden tener efectos indeseables sobre las formas de vida.

Un texto que recurre a alimentar los miedos sobre un supuesto plan de poderes ocultos que pretenden eliminar a buena parte de la población y mantener un extremo control sobre el resto, como si eso fuese una novedad y no algo tan oculto, afirmando que ni los propios gobernantes son conscientes de ello. No sólo hace una sutil disculpa a los gobiernos, y eso debería de darnos una pista, sino que además plantea la existencia de un grupo de “escogidos”, tal y como suelen hacer muchas confesiones religiosas, que poseen el conocimiento y han superado la ignorancia en la que se encuentra sumida la mayoría de una población que deambula totalmente dirigida y domesticada. Sospecho que salir de esa ignorancia, no les hace mejorar la calidad y cantidad de sus espermatozoides…

La referencia a la contaminación de la radiación electromagnética como “el verdadero cambio climático”, intenta invisibilizar la devastación de la naturaleza por causas de la acción industrial de los humanos y del capitalismo productivo, extractivista y acumulador.

En definitiva, son textos cuyos discursos pretenden blanquear cierto capitalismo y su capacidad de destrucción de toda vida. No son las vacunas o las radiaciones las que nos matan, sino el capitalismo y la codicia de sus corporaciones y si no se entiende eso tan elemental, nuestras luchas se dirigirán contra los espectros y las sombras del capital.

Para entender como actúa la radiación electromagnética, aquí dejo un vídeo bastante pedagógico que viene a desmontar uno de los grandes mitos de este tipo de radiación de las tecnologías 5G. El vídeo hace una clara explicación de cómo actúan las radiaciones electromagnéticas, sus clases y aunque no entra en la posibilidad que tienen esas radiaciones para alterar a los organismos vivos, sí desmiente el “mito” de la producción de cánceres, pues, por la intensidad a la que actualmente se emiten, no pueden romper y alterar el ADN de las células. Y esto no niega que se puedan crear tecnologías cuya intensidad sí pueda alterar el ADN de los seres vivos.

Pero insisto, que no vayan a producir cáncer, no las convierte en inocuas y es a ese punto al que deberíamos referirnos. Ese en cuanto a salud, pero sobretodo a su papel dentro del sistema de dominación y producción capitalista, así como a todos los nuevos mundos virtuales e inmateriales que pretenden introducir con la infraestructura del 5G, para reinventar la sociedad del consumo y evitar que se agote antes que la naturaleza.

https://www.youtube.com/watch?v=IO1iW-jytgM




Autor font: Barcelona.indymedia.org