Desembre 8, 2021
Per Indymedia Barcelona
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Cómo derrocar el Nuevo Orden Mundial

Introducción

Todo el mundo habla de las Illuminati. Puede que hayas oído decir que Jay Z y Beyonce son miembros de las Illuminati, y que actúan poseídas por demonios. Puede que hayas oído que Obama es un miembro de las Illuminati, y planea implantar microchips en todas las ciudadanas de EEUU, para preparar la ley marcial. Puede que hayas oído que los billetes de dólar contienen símbolos secretos, que revelan que los EEUU han sido controlados por las Illuminati durante cientos de años.

La teoría Illuminati ayuda a la gente oprimida a explicar sus experiencias. La sociedad nos tira un montón de mierda a la cara: nuestros familiares quedan bloqueados por chorradas, unas amigas se enfrentan a otras por piques o dinero, nuestro futuro está lleno de trabajos sin salida en los que nos pagan una minucia, luchamos para conseguir billetes mientras otra gente vive en la abundancia, en la TV vemos gente morir en todo el mundo por hambre y pobreza mientras nos dicen que vivimos en la sociedad con más riqueza material de la historia. Mucha gente hace como que ninguna de estas cosas ocurre, pero no toda la gente. ¿y entonces qué pasa? Que empezamos a buscar respuestas, y la teoría Illuminati nos da una.

Nosotras creemos que la teoría Illuminati está equivocada, y escribimos este panfleto para ofrecer una respuesta diferente. Escribimos este panfleto porque sabemos que la gente que piensa en los Illuminati normalmente quiere acabar con la opresión y la explotación. Son algunas de las personas más inteligentes de entre nuestra gente. Hace cuarenta años, los teóricos sobre los Illuminati hubieran estado en el partido de las Panteras Negras. Hoy la mayoría de ellos se sientan y hablan indefinidamente sobre conspiraciones. Es una pérdida de talento. El mundo está en una gran crisis, y hay grandes protestas, revoluciones y rebeliones. En Egipto, Sudáfrica, Turquía, e incluso en los EEUU, estos movimientos están teniendo lugar. La gente que dice que no pueden hacer nada porque nadie hace nada simplemente está renunciando a luchar por sí mismas. Con las herramientas adecuadas tú puedes participar en esas acciones y hacer historia con otros millones de personas.

Este panfleto es una herramienta para ayudarte a entender el mundo que te rodea. Ofrece un resumen de la historia de la teoría Illuminati, quién la inventó, cuando y donde. Muestra como cicha teoría se hace popular entre nuestra gente después de la desaparición de los movimientos de los 70. Revela que la teoría Illuminati es incapaz de explicar cómo funciona la sociedad, o de dar soluciones para acabar con la opresión y la explotación. Ofrece una explicación alternativa de por qué existe la explotación y la opresión y qué podemos hacer para cambiarlo. Primero debemos ver el origen de la teoría Illuminati.

1.De donde viene la teoría Illuminati

La mayoría de la teoría Illuminati está hecha con varias piezas, como distintas partes de una leyenda urbana. Las piezas pueden ponerse de diferentes maneras, o unas pueden ser más remarcadas que otras. Pero siempre se combinan para contar más o menos la misma historia. Puede que hayas oído varias de esas piezas: Illuminatis, Masones, Satanistas, Bilderbergs o la banca. Cada una de esas piezas de la teoría Illuminati aparece en un momento histórico. En muchos casos son desarrolladas por gente rica y poderosa que había sido desplazada del poder por movimientos de masas.

PRIMERA PIEZA: LOS ILLUMINATIS BÁVAROS…
La primera pieza de la teoría Illuminati está basada en un grupo real llamado la “Orden de los Illuminatis”. Los Illuminatis fueron fundados en mayo de 1776 en Bavaria, parte de la actual Alemania(que aún no existía como tal). El líder de los Illuminatis, un profesor de religión bávaro llamado Adam Weishaupt, quería liberar al mundo “de toda autoridad religiosa y política establecida”. Su orden pretendía desbancar a los reyes e iglesias que habían gobernado Europa desde la Edad Media y así dar paso a nuevas formas de comercio, ciencia y gobiernos democráticos que en ese momento estaban emergiendo. Los Illuminatis se modelaron a sí mismos en parte como los Jesuitas, una orden de sacerdotes católicos, y en parte como la Franc-masonería. Se infiltraron en logias masónicas para ganar influencia en la sociedad y así conseguir sus metas.

Para entender algún grupo o movimiento hay que entender el contexto en que se dan. Los Illuminatis aparecen durante “la Ilustración”. Fue un siglo de cambios radicales en Europa, que empezaron en el siglo XVII y duraron hasta finales del siglo XVIII. Durante la Ilustración, el viejo sistema social en el que la gente había vivido durante siglos, con reyes y sacerdotes por encima de la mayoría campesina, empieza a romperse. Una clase de ricos mercaderes aparece en Europa, comerciando con países lejanos. Se desarrollaron nuevas tecnologías, y con ellas surgen nuevos tipos de trabajadoras. Estas nuevas clases empezaron a tener más poder que los reyes y reinas que eran quien supuestamente debían estar en la cima de acuerdo con la ley y la tradición. La revolución americana demostró el poder de esas clases a todo el mundo, cuando rompieron con la corona inglesa.

Cuando el mundo social empezó a cambiar, la mentalidad de la gente también lo hizo. Antes de la Ilustración, la mayoría de la gente creía que el mundo físico y la realidad social estaban determinadas por la ley divina de Dios. Cuando la Ilustración llegó, científicos como Isaac Newton, y filósofos como Hobbes y Rousseau, desarrollaron la ciencia y política modernas. La gente empezó a pensar que las leyes de la naturaleza que daban forma al mundo, como la ley de la gravedad, podían ser descubiertas con la investigación. En el ambito político otras describieron como se podría gobernar sin reyes, mediante un contrato social entre “ciudadanas”.

Pronto cientos de pequeños grupos de pensadoras y activistas abrazaron el espíritu de la Ilustración. La orden de los Illuminatis era sólo uno de estos grupos, entre otros como los Rosicrucians o los Carbonari Italianos. Durante los 1780 los Illuminatis crecieron hasta los 2500 miembros en Europa central. Pero no fueron muy eficaces derrocando el régimen medieval y pronto tuvieron que enfrentarse a la represión de las autoridades. Se disolvieron en torno a 1787. Como otros muchos grupos de este tipo, los Illuminati fallaron en traer los cambios revolucionarios. Pero la revolución ocurrió sin ellos.

En la década siguiente al colapso de la orden de los Illuminatis, protestas masivas bloquearon Francia y culminaron en la Revolución Francesa. La rebelión de furiosas campesinas y trabajadoras urbanas derribó el orden feudal existente durante siglos y tuvo efecto por toda Europa. Las esclavas de la colonia francesa Haiti se lanzaron a hacer su propia revolución, pidiendo las mismas libertades que las ciudadanas francesas estaban ganando en las calles de Paris. En Francia la aristócracia fué expulsada de sus palacios y sistemáticamente ejecutada de manera que ninguna reina pudiera reclamar el trono de nuevo. Las iglesias fueron quemadas hasta los cimientos, y los sacertodes católicos apartados de las posiciones de poder. Se estableció un sistema parlamentario con elecciones representativas, y con legislación. Era la primera vez que algo así ocurría en la historia.

Sin embargo, no todo el mundo celebró los cambios que ocurrían en Europa. La gente con un estatus social que dependía de la antigua aristocracia y de la iglesia se resistieron a los cambios. Algunos escribieron libros, nacieron así las primeras teorías Illuminatis. En 1798, el científico e inventor inglés John Robinson escribió “Proofs of a conspiracy against all the religions ad goverments of Europe, carried on in the secret meetings of Freemasons, illuminati and Reading societies.” En 1803, el sacerdote jesuita Agustin Barruel escribió “Memoirs, Ilustrating the history of Jacobinism” A ambos autores les disgustaba la revolución francesa, y culparon de ella a un pequeño grupo de conspiradores: los Illuminatis.

Robinson y Barruel argumentaban que la orden de los Illuminati no se había disuelto en 1787 sino que había pasado a la clandestinidad. Ellos decían que estos Illuminatis habían planeado y llevado a cabo secretamente la Revolución Francesa y que seguían escondidos en logias masónicas, planeando derrocar gobiernos de Europa y América. Robinson y Barruel no veían bien la revolución, y no creían que fuera posible que millones de personas se movilizaran juntas y cambiaran las condiciones de sus vidas. Para ellos, la gente normal no era lo suficientemente organizada o inteligente como para hacerlo. Debían de ser guiados como ovejas por una élite. En este sentido, Robinson y Barruel crearon una teoría Illuminati, un tipo de mito conservador usado para dar sentido a una realidad social que estos autores encontraban confusa y aterradora. Las teorías Illuminati actuales siguen el mismo patrón. Incluso la gente pobre que participa de la teoría Illuminati, quienes deberían simpatizar con los movimientos de protesta, suelen ver los movimientos sociales como planes secretos de los Illuminati para crear problemas.

…Y LA FRANCMASONERÍA
Tanto en la teoría Illuminati original de Robinson y Barruel como en la teoría actual, se habla un montón sobre los masones. La original orden de los Illuminati se establecía a sí misma en grupos francmasones, llamados logias. Pero la francmasonería había aparecido cientos de años antes. Originalmente, la francmasonería era simplemente un grupo de gente que trabajaba en la albañilería (masonry en inglés) y en la piedra para construir estructuras, como catedrales. En 1300 grupos profesionales, (albañiles, tejedoras y herreras), empiezan a organizarse en grupos llamados “gremios”. Los gremios recibían permiso para llevar a cabo su actividad en una ciudad determinada y para controlar quién podía hacer su trabajo. Eran muy exclusivos, e inventaron rituales y simbolismos para distinguirse a sí mismos frente al resto.

Con el desarrollo del capitalismo, los gremios poco a poco desaparecen. Las nuevas tecnologías hacen obsoletas sus herramientas y habilidades. Pero las logias masónicas de albañiles eran diferentes. En el siglo XVIII las logias masónicas empezaron a reclutar a gente rica o con influencia para mantener su financiación y su alto status social. Pronto perdieron su asociación con el trabajo de albañil y se convirtieron en un club social.

Las logias masónicas ofrecieron una forma de organización radical cuando llega la Ilustración. Las emergentes clases de ricos mercaderes e intelectuales entran en las logias masónicas, discuten sobre los cambios que había en la sociedad y planean acciones activistas. Muchos de los famosos revolucionarios desarrollaron sus ideas radicales cuando estaban vinculados a la francmasonería. Debido a esta asociación con la Ilustración radical, la gente que se oponía a la revolución solía ver a los masones como un enemigo. Es un patrón común: la élite siempre piensa que las revoluciones se planean y dirigen por un pequeño grupo de iluminados, en vez de ser llevadas por masas de gente.
En realidad, las logias masónicas eran clubs sociales para gente que quería sentirse “élite”. En algunos lugares las logias masónicas han dado un lugar a intelectuales para discutir sobre cambiar la sociedad, pero suelen ser sitios aburridos. Si vas hoy a un templo masón, verás grupos de pequeños empresarios hablando de plantar árboles en la calle principal, no un grupo secreto planeando dominar el mundo. Sin embargo, su asociación con la original orden bávara de los Illuminati hace que se les incluya siempre en los relatos de la teoría Illuminati.

Los Illuminati bávaros y su asociación con la Francmasonería es la primera pieza de la teoría Illuminati que hoy oímos. Pero hay otras dos piezas importantes en la mayoría de las teorías Illuminati: anti-semitismo y el anticristo.

LA SEGUNDA PIEZA: ANTISEMITISMO
La desconfianza,el prejuicio y el odio hacia lo judío aparecieron en Europa hace cientos de años. Europa fue gobernada por monarquías aliadas con la iglesia católica después del colapso del imperio romano. Las judías tenían prohibido ejercer un mayor rol en la economía o la política. Por ello, diferentes comunidades judías encontraron la manera de sobrevivir en el borde de la sociedad, haciendo cosas que la mayoría de la sociedad no hacía, como prestar dinero. Pronto se asocio a los judíos con esta profesión. Al principio esta profesión era muy poco poderosa, pero con el desarrollo del capitalismo, el préstamo de dinero gana importancia.

Con el capitalismo desarrollado, millones de personas se fueron del campo forzadas a trabajar por salarios de pobreza en las nuevas fábricas de la Europa industrial. Dado que las judías estaban identificadas con el dinero y el crédito, distintos grupos empezaron a ver a las judías como símbolo del capitalismo mismo. Muchas trabajadoras europeas creían que las judías solían usar su rol de financieros para ganar poder y explotar a la gente. Las judías también se vieron como una conveniente válvula de escape para la pequeña-burguesía: los pequeños empresarios que trataban de convertirse en dueños de grandes factorías. Esta clase se molestaba con las deudas que tenían que contraer para poder ampliar sus negocios. Veían a los financieros como un obstáculo. Al principio del siglo XX las comunidades judías sufrían regularmente ataques por masas de trabajadoras y pequeñoburgueses. Especialmente en el este de Europa y Rusia, los “pogroms”(linchamientos de masas contra los barrios judíos) eran un suceso común.
El antisemitismo unió a trabajadoras y pequeñas propietarias, aunque tuvieran intereses opuestos. Las trabajadoras pobres estaban furiosas por su situación en el capitalismo, pero veían en las judías como un enemigo más grande que las jefas de las fábricas donde eran explotadas. Las pequeñas empresarias trabajaban para convertirse en grandes explotadoras de trabajadoras pobres, y veían en las judías un obstáculo para conseguir sus metas. Estas dos clases estaban fundamentalmente opuestas entre sí, pero temporalmente se unían en un movimiento populista, porque compartían el antisemitismo. Los movimientos populistas juntaron a las trabajadoras pobres con la pequeña-burguesía contra una élite imaginaria. Hablaban en nombre del “hombre normal”, pero estaban guiados por elementos de clase media y al final acababan perjudicando a las pobres y trabajadoras que participaban de ellos. Ejemplos actuales de populismo serían el Tea Party, algunos elementos de Occupy Wall Street y Nation of Islam. Las teorías Illuminati suelen tener un carácter populista. Muchas de las teorías populistas usan el antisemitismo para identificar una élite que gobierna el mundo.

Muchas de las teorías Illuminati usan un documento de principios del siglo XX llamado “Los protocolos de los sabios de Sión”. Los protocolos trataron de ser un documento secreto escrito por judías sobre sus planes para dominar el mundo. De hecho, fueron escritos entre 1897 y 1903, muy posiblemente por miembros de la policía secreta rusa. En ese momento, los nacionalistas rusos estaban intentando evitar el estallido de una revolución rusa contra el emperador, llamado “el Zar”. Muchos de estos nacionalistas eran fuertemente antisemitas. Ellos veían todo el movimiento para derrocar al Zar como una conspiración judía. Los protocolos fueron escritos para dar alas al movimiento contra los judíos y así frenar la revolución.

La mayoría de los protocolos fueron copiados de otros dos libros: “Diálogo en el infierno entre Maquiavelo y Montesquieu” de Maurice Joly en 1864, y “Biarritz” una novela alemana escrita en 1868 por Hermann Goedsche. Aun siendo un documento falso, ha sido ampliamente difundido en Rusia y Europa, y en menor medida en EEUU. Debido a esto, las teorías Illuminati normalmente hacen mención a grupos de banqueras judías como las Rothschilds y las Bilderbergs, retratando a las judías como un grupo secreto que intenta dominar el mundo. Esta es la segunda pieza de la teoría Illuminati. La tercera es el anticristo.

LA TERCERA PIEZA: EL ANTICRISTO
Muchas creyentes de la teoría Illuminati hablan también del fin de los días y de la marca de la bestia. Estos términos vienen de un movimiento religioso llamado el Milenarismo protestante, que aparece en el siglo XIX. Los movimientos milenaristas creen que se acerca el fin del mundo e intentan estar preparados para él. Los milenaristas del siglo XIX desarrollaron complejas descripciones de la segunda venida de Cristo, con una secuencia importante de hechos. Uno de esos signos era la venida del anticristo. En la Biblia, el anticristo a veces se describe como una única persona, otras veces como varias personas. El anticristo se supone que ganaría un poder dictatorial en el mundo antes del retorno de Cristo. Hoy, muchas cristianas evangélicas de EEUU buscan constantemente signos de la aparición del anticristo.

El principio del siglo XX- Primera guerra mundial, gran depresión, Fascismos, Segunda guerra mundial- dieron a las evangelistas muchos signos de que el fin de los días era cercano. Basándose en interpretaciones de la biblia, las evangelistas buscaban señales de poderes gubernamentales crecientes y de culto a ciertas personalidades que podían simbolizar el anticristo. En los años 20, el líder de la iglesia evangélica estadounidense Gerald Winrod señaló que Mussolini, el líder fascista italiano, era el anticristo. Dijo que la Liga de las Naciones era el signo de un poder mundial creciente. Las predicciones del fin de los días continuaron con los años. En 1950, algunas evangelistas predijeron que el nuevo invento llamado ordenador era el anticristo. En los 70 otras argumentaron que el microchip o los códigos de barras eran la marca de la bestia. Durante la elección de Obama, mucha gente pensó que era el anticristo.

La figura del anticristo y del fin de los días ha sido una pieza clave de muchas teorías Illuminati desde los años 20. Funcionan como un bingo: las creyentes hacen una lista de cosas que consideran señales del fin del mundo y se sientan a esperar a que ocurra. Cada figura políticamente popular, como Obama, puede ser el anticristo. Cada organización política, como Naciones Unidas, puede ser vista como un poder creciente. Cada desarrollo en tecnología de la información, como el implante de microchips, puede ser visto como la marca de la bestia. Teorías como esa no describen bien la realidad. Por el contrario, obligan a las personas a buscar evidencias para una teoría en la que quieren creer.

LAS TRES PIEZAS COMBINADAS=LA TEORIA ILLUMINATI COMO LA CONOCEMOS
Todas las piezas de las que hemos hablado fueron combinadas en los años 20, una década de gran agitación. Después de la primera guerra mundial había enormes rebeliones de la clase trabajadora contra el capitalismo. Movimientos masivos de trabajadoras con millones de miembros bloquearon Alemania, Italia, Francia, RU e incluso EEUU. Las trabajadoras abolieron al Zar en la revolución Rusa en 1917 e intentaron establecer una sociedad comunista. Para mucha gente parecía que había en marcha una revolución socialista mundial que tumbaría el capitalismo como el capitalismo había desbancado al feudalismo un siglo antes.

Exactamente igual que antes, aquellas que dependían del orden establecido se opusieron a los movimientos de protesta. Sentían que tenían que explicar la agitación creciente, la cual ni les gustaba ni la podían entender. Así como los reyes y reinas en la revolución francesa no podrían explicarse los alzamientos contra ellos, las capitalistas modernas volvieron a las teorías Illuminati. Ellas no creían que las trabajadoras fueran suficientemente listas para cambiar el mundo. En 1926, Nesta Webster, un aristócrata ingles, publicó “Secret societies and subversive movements. The need for fascism in Great Britain.” Lady Queenborough (también conocida como Edith Starr Miller), la hija de un industrial estadounidense, publicó “Occult theocrasy.” en 1933. Ambas escritoras argumentaron que los alzamientos revolucionarios de todo el mundo estaban causados por una conspiración secreta. Ambas combinaron la vieja teoría Illuminati con nuevos elementos. Webster y Queenborough publicitaron aún más la vieja teoría Illuminati: se decía que los Illuminati eran descendientes de antiguos caballeros templarios y que toda sociedad secreta que ha existido a lo largo de la historia ha sido siempre un frente de los Illuminati. También conectaron a la banca judía con la conspiración Illuminati. Los Illuminati, según ellos, estaban financiados por un pequeño grupo de banqueras judías en su proceso de dominar el mundo. La teoría de Webster y Queenborough fue predicada por Gerald Winrod en los EEUU, el mismo Gerald antes citado, el que buscaba señales del anticristo. Winrod escribió un panfleto en 1935 llamado “Adam Weishaupt, a human devil”, basado en el trabajo de Webster y Queenborough. Argumentaba que el comunismo mismo era una conspiración judía y que la conspiración Illuminati anuncia la venida del anticristo.
Webster, Queenborough y Winrod unieron las 3 piezas de la teoría Illuminati bajo un mismo paraguas. Sus escritos constituyen el núcleo común de todas las teorías Illuminati actuales: los Illuminati son una sociedad secreta, financiada por la banca judía, que viene de antiguas sociedades religiosas y que aspiran a controlar el mundo. En algunos casos las Illuminati son retratados como seguidoras de Satán o del anticristo, ayudándole a venir a gobernar el mundo. La mayoría de las teorías Illuminati parten de este núcleo común.

Originalmente, las teorías Illuminati las usaban las élites para intentar explicar y detener movimientos sociales. Pero esas teorías que fueron desarrolladas por las élites y otras fuerzas conservadoras, ¿Cómo han acabado siendo usadas por la gente pobre y oprimida?

2.Cómo la teoría Illuminati llega a nuestra gente

Las élites inventaron la teoría Illuminati para explicarse los retos a su poder y hoy en día nuestra gente lo utiliza para explicarse su propia opresión. Vivimos en una sociedad que culpa a individuos de su éxito o fracaso. Pero nuestra gente no es estúpida: sabemos que no somos culpables, que hay fuerzas que nos impiden vivir con dignidad. Por esta razón, las teorías conspirativas y las leyendas urbanas han sido un factor común entre las comunidades oprimidas en los EEUU, especialmente la comunidad negra, durante décadas.

En los barrios negros, la gente decía que el SIDA había sido creado por el gobierno para matar a las negras. La gente decía que el gobierno tenía planes secretos para abrir campos de concentración. Decían que el KFC era propiedad secreta del Klan, que lo utilizaba para destruir la salud de la gente negra. Estas pequeñas ideas conspirativas y leyendas urbanas han rondado las comunidades negras durante décadas. Era solo cuestión de tiempo que las enormes teorías conspirativas de los años 20 se unieran en una gran teoría Illuminati. Por otro lado, el movimiento de liberación negro ayudó a que esto ocurriera. La teoría Illuminati llega al ghetto después de la caída de los movimientos sociales de los años 70.

LAS TEORÍAS CONSPIRATIVAS DURANTE EL PODER NEGRO Y DESPUÉS DE ÉL
Con las rebeliones de los años 60, millones de personas negras se alzaron contra el capitalismo de los EEUU. Las revueltas fueron enormes: en los veranos entre 1965 y 1968, todas las grandes ciudades experimentaron una rebelión. La gente saqueaba bienes y los repartía gratis. Saquearon las armerías de la National Guard y lucharon contra la policía en las calles. Según avanzaba la revuelta millones de personas se plantearon el por qué de la explotación y la opresión de la gente negra y qué enemigos comunes tenían.

Las comunistas negras, como las Panteras Negras, identificaron el enemigo como el capitalismo supremacista blanco, y llamaban a las trabajadoras de todas las razas unidas a alzarse contra el sistema. Otros como Ron Karenga (inventor de Kwanzaa) se basaron en explicaciones erróneas parecidas a la teoría Illuminati. Ellas veían a las negras como un grupo unido, independientemente de que fueran pobres o ricas, y que todos estaban en guerra con toda la gente blanca. Enseñaron a sus seguidoras que las blancas habían sido creadas hacía cientos de años por un científico negro llamado Yakub, en un accidente en un laboratorio. Entonces, con ayuda de Nation Of Islam, las negras debían recuperar su lugar de raza superior en la tierra. Esta historia no tenía ninguna base en la ciencia o en la historia, pero proporcionaba una explicación al sufrimiento de las negras, y les daba un enemigo.

Estas artistas y activistas negras se equivocaron por completo en identificar su opresión. Si, mucha gente negra era explotada por pequeñas empresarias y banqueras. Sí, muchas de esas capullas (que no todas) eran judías. Pero ellas explotaban a las negras porque eran empresarias, no porque fueran judías. Detrás de estos individuos reposa todo el sistema capitalista global, que también explota a otras negras. Pero las militantes negras no podían señalar ahí, por lo que criticaban a la banquera y a la pequeña empresaria que tuvieran delante de sus caras. Como en el siglo XIX, en los años 60 el antisemitismo sirvió como mito populista, que ocultaba las diferencias de clase entre la comunidad negra. Las negras pobres y trabajadoras podían unirse, y colaborar con otra gente pobre, para oponerse a la clase dominante. Podían haber encontrado en las empresarias negras a quién posteriormente se convertirían en jefes de policía y alcaldes. En vez de eso, se unían con otras negras empresarias y políticas contra un artificial enemigo judío.

A mediados de los 70, el movimiento de liberación negro había sido casi todo desactivado. Las rebeliones se habían extinguido con el uso de la fuerza y las revolucionarias estaban muertas o presas. El capitalismo estadounidense hizo reformas para frenar la fuerza del movimiento. Hubo alcaldes negros en grandes ciudades de los EEUU. Había nuevas oportunidades para las profesionales negras. Siempre había habido empresarias y clases medias negras. Pero la segregación legal y los ataques de blancas siguieron junto a la clase trabajadora negra. Se habían eliminado algunas de las trabas legales y sociales que tenía la burguesía y la clase media negra. Rápidamente ascendieron económica y socialmente, dejando atrás a las negras pobres.

Al igual que el resto de capitalistas, los capitalistas negros ponen por delante los beneficios a las personas, negras o no. Como todas las políticas, las políticas negras miran antes por sus propios intereses y sus consecuencias ya vendrán después. Los alcaldes negros elegidos en los 70 pronto dirigieron las rupturas dentro del movimiento negro. En Filadelfia, el alcalde negro Wilson Goode supervisó el bombardeo a la organización MOVE, un grupo radical negro en 1985. Las acciones de las capitalistas y políticas negras confundieron al movimiento negro, porque sintieron que habían estado luchando por las empresarias, capitalistas y políticas negras.

Revolucionarias negras como Fred Hampton, que se había opuesto a este desarrollo de los hechos, cayeron presas y asesinadas. Como resultado, las nuevas generaciones de negras no se expusieron a la idea de una lucha de clases entre negras trabajadoras y la clase dominante blaca y negra. Otras revolucionarias negras ayudaron a las políticas negras en su carrera, o se hicieron académicas, y dejaron de hablar de revolución. Internacionalmente, los movimientos de liberación nacional en África, Asia y Sudamérica dieron a su fin. Las teorías de la revolución prevenientes de esas luchas perdieron popularidad. Todo eso dejó un vacío político en la gente pobre y trabajadora de las comunidades negras. Gente negra había ascendido a puestos de poder político y económico, pero la opresión racista y la explotación continuaron para la gente pobre y trabajadora. ¿Cómo podía explicarse esto?

La teoría Illuminati aparece para rellenar ese hueco. Era parecido a otras teorías conspirativas anteriores. Se dijo que la élite negra había conseguido eso porque eran parte de un grupo secreto, o porque tenían pactos con el demonio. Se dijo que la gente negra pobre y trabajadora seguía oprimida porque ese grupo secreto era superpoderoso. Es así como entramos en los 90.

LA TEORIA ILLUMINATI EN EL “NUEVO ORDEN MUNDIAL”
La teoría Illuminati resurge en los EEUU al principio de los 90. Antes del colapso de la URSS y del fin de la guerra fría, mucha gente creía que los grandes eventos podían explicarse por el conflicto entre el capitalismo estadounidense y el “socialismo” estatal ruso. Toda lucha de liberación nacional en el tercer mundo había tenido que posicionarse en alguno de los lados. Pero todo cambió con el fin de la guerra fría y el crecimiento de la globalización. En 1990, George Bush Sr. llamó a la caída de Rusia y a la victoria de EEUU un “Nuevo Orden Mundial”. Esta frase fue adoptada por múltiples creyentes de la teoría de la conspiración, como un paraguas que une todas las teorías conspirativas juntas.

Las teóricas de la conspiración empiezan a publicar teorías “superconspirativas”, en las cuales ordenan todas las leyendas urbanas y conspiraciones dentro de la conspiración Illuminati. Algunas de estas conspiraciones incluían OVNIs, satanistas o planes del gobierno mundial secreto para colonizar el espacio. El libro más famoso sobre las conspiraciones es “Behold a pale horse”, de William Cooper en 1991. “Behold a pale horse” trae un amplio rango de teorías conspirativas juntas en una gran red, incluyendo Illuminatis, banca judía, “protocolos de los sabios de Sión”, OVNIs y más.

Muchas de esas teorías llegaron a gente pobre y trabajadora blanca. Las blancas estaban confusas y enfadadas por el empobrecimiento que sufrieron con el cierre de fábricas y la globalización, y con el creciente estatus social de las no-blancas en EEUU. Decían que el gobierno iría con helicópteros silenciosos a robarles sus armas. Decían que el gobierno planeaba liberar a asesinas en serie negras contra la población. Decían que la gente blanca propietaria de armas que fuera leal a la constitución de los EEUU debía defenderse a sí misma. Estas teorías se vuelven muy populares en grupos como la Michigan Militia aparecidos en los 90.

Algunas de esas blancas eran abiertamente racistas y opuestas a los cambios de los 60. Pero otras que estaban sufriendo un aumento de la opresión y la explotación en tanto que gente pobre y trabajadora estaban furiosos por ello. Como la gente negra en los 60 culpó a las judíss de su situación, la gente blanca en los 90 culpó a la gente de color, y a los Illuminatis, de su situación. En ambos casos, el análisis de estos grupos era incorrecto, y eso les llevó a luchas contra el enemigo equivocado en vez de construir la solidaridad con otra gente oprimida. Pese al olor conservador, las teorías Illuminati llegaron a nuestra gente. A ello ayudó la autoedición de libros y con el crecimiento de internet mediante webs y vídeos.

Desde los 80 hasta los 2000, las teorías Illuminati cambiaron a su audiencia habitual. En vez de dirigirse a las élites preocupadas por los movimientos de masas, la teoría Illuminati estaba ahora en manos de la gente pobre y trabajadora negra. Nuestra gente empezó a hablar de Illuminatis, de Bildebergs, del anticristo y demás.
Podría parecer extraño que la misma teoría sirviera para blancas ultraconservadoras y para negras pobres. Pero en realidad estos extraños “compañeros de cama” tienen una larga historia juntos. Hay varios puntos en la historia en que el supremacismo blanco y los movimientos nacionalistas negros han conectado. En los años 20, Marcus Garvey se reunió con miembros del Ku Klux Klan para discutir como separar blancos de negros a través del esquema de Garvey “de vuelta a África”. En los 60, Nation Of Islam mantuvo conversaciones similares con el Klan. En Sudáfrica, durante el colapso del apartheid, los nacionalistas Zulu se reunión son los supremacistas blancos de AWB para discutir como separar el país en naciones de blancos y de negros.

La superposición entre esos movimientos se basa en que ambos comparten la lógica populista. Ambos nacionalismos, supremacistas blancos y nacionalistas negros, creen que blancas y negras son fundamentalmente diferentes. Ambos creen en la necesidad de separarse unos de otros dadas ciertas condiciones. (Las supremacistas blancas piensan que si no pueden dominar a las negras deberían mandarlos a África de nuevo. Las nacionalistas negras piensan que mientras la gente blanca no les acepte deberían vivir a su manera en una nación separada.)
La teoría illuminati es sólo un ejemplo de esta superposición extraña. En las teorías Illuminatis, la gente pobre ve a los bancos y a la élite política como su enemiga, y tienden a aceptar los “negocios negros” como una manera de mejorar la comunidad, como ocurría en el movimiento del poder negro en los 60. Las conservadores blancas usan la teoría Illuminati para apuntar a las mismas enemigas(como la gente de color), y aceptar la constitución de EEUU como una manera de unirse con la élite política y económica blanca. Se puede ver esta tendencia en los programas conspirativos como Infowars de Alex Jones.

La teoría Illuminati presenta el mismo peligro que el supremacismo blanco y el nacionalismo negro. Tienden a dar apoyo a movimientos populistas que unen a la gente pobre blanca y a la gente pobre negra son sus respectivas élites gobernantes, en vez de crear un movimiento que destruya la supremacía blanca y que busque la liberación de toda la gente pobre y trabajadora. La teoría Illuminati también presenta un segundo peligro: falla al dar una explicación de la opresión y la resistencia.

3.Por qué la teoría Illuiminati no funciona

Hay muchos defectos lógicos en la teoría Illuminati. Aquí se presentan 6 razones principales de porque la teoría Illuminati no da una explicación útil del mundo.

1.La teoría Illuminati lo ve todo conectado, no deja lugar a coincidencias y errores.
Las creyentes de la teoría Illuminati conectan todo gran evento del mundo con los Illuminati. Creen que todo suceso en la historia humana ha sido cuidadosamente vigilado, planeado o incluso controlado por grupos conspirativos. No dejan lugar para las coincidencias: las creyentes de la teoría Illuminati creen que todo ocurre por una razón, que todo está determinado.

Esta visión de la historia ignora que siempre hay un hueco entre lo que los individuos o los grupos intentan hacer y lo que finalmente ocurre. Este hueco es un hecho. Existe para las ricos y poderosas exactamente igual que para cualquier otra. Incluso el gobierno de EEUU, el gobierno más poderoso del mundo, no puede hacer nada ante docenas de sucesos cada año, desde catástrofes naturales a líos burocráticos. Por supuesto hay algunos sucesos que son dirigidos por importantes individuos o grupos. Hubo Blocheviques en la revolución rusa y Panteras negras en el movimiento de liberación negra. Pero los estudios serios muestran que ninguno de esos grupos fue todo-poderoso. Siempre hay accidentes, coincidencias, oportunidades y errores.

2.La teoría Illuminati hace todo-poderoso al enemigo.
Dado que la teoría Illuminati niega que la historia incluya errores o oportunidades, las Illuminati deben de ser semi-diosas. Es como cuando las campesinas solían decir que los reyes y reinas eran intocables dioses y no podían ser derrocados. Lo cierto es que no hay ningún grupo social tan poderoso que la humanidad no pueda derrocarlo. Cuando la revolución llegó a Francia, el rey y la reina fueron decapitados. En todo periodo histórico se alzan mitos para hacer parecer invencibles a los gobernantes. Con todo periodo de transición, esos mitos se desmienten.

3.La teoría Illuminati falla al dar argumentos lógicos o científicos.
Cuando la gente habla de teorías Illuminati, suelen sugerir que hay una conexión entre grupos y sucesos, sin demostrar exactamente como estaban conectados. Por ejemplo, alguien que cree en los Illuminati puede decir “un terremoto ocurrió el mismo día que Obama habla usando metáforas de terremotos. Eso no es una coincidencia”. Quienes creen en las teorías Illuminatis afirman que hay una conexión, pero no dicen cual es. ¿Causa Obama los terremotos? ¿Por qué intentaría dar pistas sobre quién lo causo? Eso lo dejan a tu imaginación. Eso evita a los creyentes de la teoría Illuminati demostrar y probar la conexión que insinúan que existe. La mayoría de las veces si la conexión se describiera abiertamente sonaría tonta o imposible.

Otras teorías Illuminati ofrecen explicaciones a sucesos que se limitan a decir que su explicación es perfectamente posible. Pero sólo porque su explicación sea posible no significa que sea probable. Si tu coche se sobrecalienta y tú dices que un pájaro construyó un nido en tu radiador, tu explicación es posible. Pero no significa que sea la mejor explicación. Para que tu teoría sea aceptada tendrías que hacer ver que las otras teorías son peores, o probar tu teoría en la práctica, por ejemplo, abriendo el radiador. Las teorías Illuminati no hacen este tipo de cosas, porque se dice que nunca podremos encontrar evidencias de las acciones de algún tipo de grupo secreto.

En realidad hay muchas evidencias de lo que la clase capitalista hace a diario. Muchos de los planes económicos capitalistas y de política económica se publican abiertamente en las páginas del Economist y del Wall Street Journal. Podemos verlas discutir en público y vemos que a veces sus planes no salen bien. Si, tienen secretos, pero como Wikileaks y Ed Snowden muestran, también pueden ser expuestos por gente valiente que pasa a la acción. Y muchos de esos secretos son actualmente “secretos a voces”: la información está accesible en bibliotecas públicas y páginas webs, pero la gente estamos tan saturados por el volumen de información disponible que no tenemos tiempo o energía para encontrar todo lo que es importante.

4.La teoría illuminati es imposible de discutir.
Quienes creen en la teoría Illuminati tienen una inteligente manera de atacar a cualquiera que argumente contra ellas: dicen “Eso es lo que quieren que pienses”. Por supuesto, los teóricos Illuminati nunca se preguntan si han sido engañados. Este argumento es una trampa, porque nunca considera ninguna evidencia fiable y por eso nunca permite contrastar el rigor o la utilidad de una teoría. ¿Cómo podemos saber que todas las teorías conspirativas en Youtube no son producidas por Illuminatis? ¿Cómo podemos saber que la teoría Illuminati no es en realidad una herramienta del gobierno, para convencer a la gente de que es imposible defenderse? ¿o que “Behold a Pale Horse” no es una herramienta Illuminati? La trampa lógica es infinita. Una vez que coges ese camino desprecias cualquier esfuerzo por entender el mundo o de valorar teorías y evidencias de cómo funciona.

5.La teoría Illuminati lleva al elitismo.
La mayoría de quienes creen las teorías Illuminatis piden más democracia y transparencia. Pero no hay nada en su teoría o comportamiento que muestre que sean coherentes. Como la gente que creó la teoría Illuminati en el siglo XVIII, quienes las creen hoy consideran que la mayoría de la sociedad es un rebaño de ovejas ciegas, que son incapaces de hacer algo solas sin el control de una élite. Cuando la gente no reacciona a sus teorías alzándose en rebelión, culpan a la gente por ser estúpidas, en vez de examinar sus propias teorías. Muchas veces, quienes creen en teorías Illuminatis se consideran a sí mismos las únicas iluminadas, con el resto de la gente por debajo suyo. Muchas de quienes creen estas teorías son como los grupos elitistas sobre los que teorizan.

6.La teoría Illuminati no ofrece soluciones viables para el problema que intenta explicar.
Quienes creen en las teorías Illuminatis no tienen estrategia, no tienen plan, no tienen salida para los millones de personas oprimidas del planeta. Si el enemigo es todo-poderoso y la gente es sumisa no hay nada que hacer. Todo lo que pueden hacer es hablar constantemente de conspiraciones y quejarse de que la gente tiene el cerebro lavado y nunca despertará.

Por ejemplo, mirando la estrategia revolucionaria propuesta en “Illuminati: the cult that Hijacked the world” de Henry Makow. En la conclusión de este libro, Makow ofrece consejos para “sobrevivir al nuevo orden mundial”. Nos aconseja “conducir nuestra actividad sexual hacia la relación monogámica”. ¿Qué aporta esto en la lucha contra la opresión y la explotación? Nos dice que “escapemos del dinero intentando vivir por nuestros propios medios”. ¿entonces debemos aceptar la pobreza tal y como se nos impone? Nos dice “defiende tu propia alma” mediante paseos espirituales y meditación fuera de las instituciones religiosas. Hacer esas cosas puede estar bien, pero no va a acabar con la brutalidad policial, la pobreza o el colapso medioambiental. Y nos dice “ignora a la masa, está manipulada por los Illuminati”. Vale, no te acuestes con cualquiera, se frugal, reza solo e ignora a la gente. Esta estrategia nunca construirá un movimiento de masas que pueda cambiar las cosas.

Los fallos lógicos de la teoría Illuminati son convenientes para sus teóricos. Cuando vienen a luchar contra la opresión, ellos pueden hablar de ello pero no tienen por qué participar. ¿qué le hubieran dicho esta gente a las esclavas de EEUU hace 150 años?¿que los esclavistas eran todo-poderosos?¿que habían engañado a las esclavas con la sumisión?¿que las esclavas tenían que parar de tener sexo, ser frugales, rezar e ignorar a las otras esclavas? Hubieran sido la gente más conservadora y cobarde. Es triste decirlo, pero es lo que son hoy muchas de quienes creen en teorías Illuminati.

Cuando esta gente pasa a la acción, lo suelen hacer convirtiéndose en violentas “lobas solitarias” tipo Timothy McVeigh, de Oklahoma City. Piensan que su enemigo es super-poderoso y que por ello son necesarias medidas extremas. Pero a la vez piensan que las masas son estúpidas y sólo una persona iluminada puede actuar en solitario. Esta estrategia nunca inspira movimientos de masas. La Loba Solitaria no es algo que la gente suela ver como modelo a imitar, aunque simpaticen con sus ideas. De hecho las acciones de Las Lobas Solitarias se ven más como gritos de impotencia.

La verdad es que las masas de gente común tienen la capacidad de transformar las cosas. La historia lo muestra una y otra vez. Los teóricos Illuminati buscan respuestas de por qué la sociedad está tan mal. Si las masas de gente no se preguntan lo mismo no es por su estupidez: es porque no creen que sea posible cambiarlo y por ello no se molestan en entender la situación. Las teorías solo mueven a la gente a actuar cuando ofrecen explicaciones certeras a situaciones que viven y ofrecen vías viables de acción para cambiarlas. Las teorías conspirativas no ofrecen ninguna.
La teoría Illuminati es inherentemente elitista, conservadora, incorrecta e ilógica. Es complicado explicar la opresión y la explotación o ayudarnos a saber cómo pararlas. Para detener la opresión y la explotación, necesitamos un riguroso análisis de su origen.

4.De donde vienen la explotación y la opresión

La mejor manera de entender de donde vienen la opresión y la explotación es a través de una teoría del sistema capitalista como un todo, no como la teoría Illuminati. La teoría del capitalismo explica como la opresión y la explotación ocurre a diario funcionando como un completo sistema social. Las actividades e interacciones de millones de personas mantienen la sociedad funcionando, día tras día, y la opresión y la explotación se crean en ese funcionamiento. Explicando cómo funciona el sistema nos podemos imaginar cómo pararlo y crear algo nuevo. También podemos ver como la teoría Illuminati falla al entender cómo funciona el sistema capitalista y en su lugar culpa de nuestras malas experiencias a grupos humanos concretos, como las masonas, las judías o las banqueras.
En nuestro sistema social, la inmensa mayoría de las personas sufre la alienación. “Alienación” significa el acto de separar algo de sí mismo. Cuando tú vas a trabajar para una jefa, tú alienas tus habilidades para otra persona en lo que dura tu turno. Tu habilidad para doblar cajas, o de cálculo mental, o de coordinar una oficina, son propiedades de tu cuerpo y de tu mente. Pero por unas horas se convierten en una herramienta para otra persona, que las utiliza para su beneficio. Tus cualidades están alienadas para servir a otro. Esta relación parece simple, pero tiene enormes consecuencias cuando millones de personas lo hacen a diario.

En nuestra sociedad capitalista hay dos tipos de personas, la sociedad está dividida en dos clases principales. La inmensa mayoría aliena su trabajo, su tiempo o su vida entera para conseguir sobrevivir. Esta clase se llama proletariado. El proletariado incluye a las trabajadoras que tienen que alienar su trabajo y todos los que dependen de ellos: desempleadas, niñas…La otra clase tiene el control sobre las habilidades alienadas de las trabajadoras y los productos alienados que estas hacen. Esta clase se llama burguesía, o clase capitalista. La burguesía usa las habilidades y productos de las trabajadoras para sus propios intereses, que en última instancia son mantener a ambas clases en su misma posición.

Mientras esas relaciones de explotación entre clases se mantengan, día a día, la burguesía continuará ganando más bienestar y poder usando el trabajo alienado del proletariado y fortaleciendo el sistema que mantiene estas relaciones en marcha. Para acabar con esta situación no vale con acabar con miembros individuales de la burguesía. Hay que atacar el sistema de relaciones sociales capitalistas en su conjunto.

ALIENACIÓN: NUESTRO TRABAJO SEPARADO DE NOSOTRAS
El capitalismo es una sociedad construida en el trabajo alienado. En el trabajo, nosotras ponemos nuestras habilidades al servicio de otra persona. Hacemos productos en líneas de montaje, pero cuando salen de la fábrica no son nuestros. Transportamos cajas de cosas en camiones que no nos pertenecen. Preparamos y vendemos cosas que no son nuestras en restaurantes y tiendas. Cuando estamos en paro estamos rodeados de edificios, ropas y comida que no nos pertenecen y que fueron alienadas a la gente, como nosotras, que las hizo. Luchamos para sobrevivir porque no podemos coger la comida, la ropa y la vivienda si las necesitamos, o compartirlas si las hacemos. Todo pertenece a otra, normalmente a una empresa. La sociedad capitalista se divide en una clase de personas que controla el trabajo para generar beneficios y otra clase, la mayoría de nosotras, que sólo podemos vender nuestras habilidades para conseguir comida, ropa y techo.

Un derivado de toda esta alienación es que nuestras relaciones con otras personas quedan ocultas detrás de nuestra relación con las cosas. Todo en nuestra casa ha sido fabricado, transportado, ensamblado y vendido por otra gente que vive como tú: tus compañeras proletarias. Esa gente depende de las cosas que tú haces, fabricas, transportas o vendes también. Pero con el capitalismo no podemos ofrecer a los demás lo que hacemos directamente. Todo lo que hacemos se le da a una empresa que se lo volverá a vender a otras trabajadoras alienadas como nosotras. En lugar de relacionarnos con otra gente compartiendo libremente los frutos de nuestro trabajo, nosotras nos relacionamos con las empresas que nos venden las cosas sin ver toda la gente que hay detrás de ellas. Nos alienamos de otras personas también.

REIFICACIÓN: NUESTRO TRABAJO CONVERTIDO EN OBJETO
Después de un tiempo, todo esto se convierte en normal. Comenzamos a pensar que somos personas aisladas. Pronto empieza a parecer que los productos nos imponen sus condiciones a nosotras. Estamos forzados a ir a trabajar, porque de otra manera no podemos obtener comida, ropa y techo. Estamos forzadas a elegir carreras, casa o incluso pareja basándonos en su valor en euros. No estamos forzadas a hacerlo a punta de pistola, pero nuestras opciones son limitadas porque no tenemos acceso libre a todos los recursos, tierras, herramientas y habilidades necesarias para mantenernos solas. Esas cosas fueron robadas a nuestros ancestros y hoy si no trabajamos, morimos. Si no tomamos inteligentes decisiones económicas, acabamos pobres.

Acabamos justificando todas estas relaciones como naturales y justificadas, cuando no lo son. Lo que hacen millones de trabajadoras alienadas sirve para dominar a los mismos trabajadores. Esto se llama reificación. La reificación ocurre cuando una relación entre personas empieza a parecer que es una fuerza separada que la gente que participa de la relación, una fuerza que se impone a sí misma. Todas hemos vivido la reificación en lo mismo. Cuando nos hemos humillado ante una jefa tantas veces que parece que la jefa tiene una autoridad innata, eso es reificación. Cuando hemos tenido una relación insana por tanto tiempo que la relación determina todas nuestras opciones, eso es reificación.

Los efectos colaterales de la alienación no acaban con la reificación. En la sociedad capitalista el proceso de alienación da lugar a que se alce una opresión aun mayor. Cada vez que las trabajadoras fabrican algo, lo transportan o lo venden, producen dinero para sus jefas. Esas trabajadoras reciben una pequeña parte de ese dinero en forma de salario. Pero la mayoría de ese dinero va para las jefas, que lo usan para contratar más trabajadoras, fabricar, transportar y vender más productos y para conseguir más dinero. El dinero que se utiliza para conseguir más dinero es llamado capital. Capital es nuestro trabajo diario, alienado de nosotras y reificado en una cosa que nos domina.

CAPITAL: NUESTRO TRABAJO CONTRA NOSOTROS
Cuanto más alienado está nuestro trabajo, más trabajamos. Cuanto más capital se produce, más poder tiene la gente que controla el capital sobre nosotras. Unas veces las jefas invierten el dinero en grandes torres de oficinas y factorías, y el capital toma forma de edificios físicos. Otras veces las jefas utilizan su capital para contratar gente que les asegure que el proceso de conseguir más capital continúa sin problema-por ejemplo, managers o sobornos a funcionarias. En este caso el capital se personifica en otras humanas. Pero el capital en sí mismo es más que cualquier policía, manager o empresaria. Una empresa puede cambiar su consejo directivo o su dueña, o renovar entera toda su fuerza de trabajo, y el capital que pasa a través de ella seguir creciendo. Las empresas pueden fusionarse con otras, o ir a la quiebra, y el capital a escala nacional seguir creciendo. Como dijo el novelista ruso Leo Tolstoy: “Los poderosos son como balas en un cargador. Tan pronto disparas uno, otro sube y ocupa su lugar.”

El capital no son las personas que llevan las empresas. Es todo el sistema, el juego con sus propias reglas que todo el mundo debe seguir. Mientras que el trabajo este alienado de una clase por otra, el quehacer diario de la sociedad crea capital y con ello, la clase dominante toma el control del trabajo alienado y sus productos. El capital solo se crea absorbiendo nuestro trabajo, lo que puede hacer de muchas maneras. Nos puede forzar a trabajar más y más rápido. Nos puede forzar a trabajar más horas o a aceptar menos salario. El capital no es otra cosa que nuestro trabajo zombificado, medio vivo y medio muerto. No es otra cosa que nuestros cuerpos y mentes transformados en objetos.
Nosotras producimos y reproducimos el sistema capitalista todos los días. La televisión y los residuos tóxicos, pornografía y plantaciones, silicona y barriadas, guarderías y bombas son cosas que creamos y recreamos a lo largo de nuestra actividad diaria. El capital vive de nuestra energía: es como un vampiro, un parásito, una fuerza extraña que nos domina desde dentro. Se reproduce a sí mismo a través de nostras, volviendo nuestra creatividad en nuestra contra, usando nuestros propios cuerpos contra nosotros.

Capital no es una conspiración de aliens. Es un alien que hemos creado. No es sólo Jay Z o George W. Bush, todas hemos vendido nuestras almas y nuestros cuerpos al demonio. Pero este demonio le creamos con nuestras propias manos. No puede hacer nada sin nosotras: nuestros cuerpos son sus brazos, sus piernas, sus órganos reproductivos y sus cerebros. Por ello, tenemos el poder de acabar con él. A lo largo de la historia, la gente pobre y trabajadora ha luchado por limitar cuanto trabajo absorbe el capital de ellos. Ellos intentaron cambiar las reglas del juego o dejar de jugar a él.

NO HAY ALTERNATIVA EXCEPTO DESTRUIR EL SISTEMA.
Mucha gente piensa que puede escapar del ciclo de alienación, reificación, explotación y opresión sin derrocar al sistema. Como las teoricas Illuminati “iluminados”, piensan que pueden encontrar una salida individual, aparte de las demás. Pero nunca funciona. Podemos probar a trapichear por nuestra cuenta, pero acabamos trabajando tan duro como para una jefa, y con el riesgo de acabar en el trullo. Además tanto si nos dedicamos a vender hierba o botellas de agua, acabamos compitiendo con otras traficantes o haciendo dinero para unas distribuidoras que están por encima nuestro. Podemos empezar nuestro propio negocio, pero seguimos teniendo que autoexplotarnos para competir contra otros negocios. Podemos intentar firmar por un sello, pero seguimos haciendo más beneficios para nuestras jefas que para nosotras mismas.

Incluso trabajando por nuestra cuenta nuestro trabajo está alienado. Seguimos gastando nuestro talento, creatividad y tiempo para sobrevivir, para mantener este sistema funcionando. Seguro que hay muchas maneras de convertirse en el próximo Jay Z que lleve su propia empresa. Pero eso solo es posible a costa de explotar a cientos de otras personas que también quieren ser Jay Z, cosa que seguro no serán. Todas estas estrategias son caminos equivocados para salir de la explotación y la opresión. La única manera es derrocar el sistema. Esto es posible porque nosotras creamos el capital, la fuerza que nos domina. Pero la teoría Illuminati no reconoce esto. En vez de ver en el sistema capitalista de relaciones sociales como enemigo, ven a determinados grupos de personas.

5.De donde creen que viene la opresión y la explotación quienes creen en la teoría Illuminati

El capitalismo es un proceso escurridizo. Existe en billones de relaciones sociales que se dan entre trabajadoras y capitalistas y en millones de objetos físicos, pero no puede señalarse claramente. Es como la gravedad. La gravedad no se puede identificar ni tocar, pero podemos notarla en la relación entre los planetas. De forma parecida tú no puedes poner tus dedos sobre el capital en un sitio, pero el capital está presente en las relaciones entre la gente y tiene una poderosa fuerza en ella. Quienes creen la teoría Illuminati notan esta fuerza funcionar en la sociedad, pero la identifican mal.

LA TEORÍA ILLUMINATI CULPA A LA MALA GENTE EN VEZ DE AL CAPITAL
Las creyentes de la teoría Illuminati miran a su alrededor y perciben acertadamente aspectos del sistema capitalista. Pero su explicación es errónea. En vez de ver el capital como la fuerza dominante de la sociedad, reemplazan esta fuerza por otras usando su imaginación. A veces las creyentes en los Illuminati proyectan el poder del capital sobre determinados grupos de personas. Como hemos visto, el capital no es reducible en ninguna jefa individual, manager o policía. Pero la teoría Illuminati proyecta este enorme poder sobre individuos, quienes son vistos como poseedoras de todo el poder del propio capital. A menudo las teóricas Illuminati confunden a gente real, que tiene importantes cargos en empresas o gobiernos, con la fuerza que lleva el conjunto del capitalismo. Ven a los gobernantes como individuos malignos que lo controlan todo, en vez de poderosas figuras que son solo jugadores en “el juego”.

Las que creen en los Illumianti imaginan que las malvadas gobernantes están planeando secretamente como llevar el mundo. No hay duda de que los lugares donde se toman decisiones importantes –despachos de corporaciones, la Reserva Federal o el pentágono- no son instituciones democráticas ni transparentes. Quienes creen en la conspiración tienen razón cuando quieren que todo el mundo tenga algo que decir en las decisiones que afectan a sus vidas. Pero ellos no ven que mientras el sistema capitalista cree poderosas empresas e individuos, la democracia nunca existirá. La inmensa mayoría de la gente no puede participar en la política a diario porque tenemos que trabajar para otro para sobrevivir. En vez de llevar esta sociedad por nosotras mismas, votamos a otra para que tenga el poder en vez de nosotras. Eso no acabará hasta que no acabe el capitalismo.

Quienes creen en la conspiración intentan luchar contra enemigas que imaginan. Plantan batalla a las Illuminati, las judías, las Naciones Unidas o las Aliens. Pero eso son solo personificaciones individuales del capital, o proyecciones del capital en grupos inventados. La gente que intenta cambiar el mundo con la teoría Illuminati está boxeando con una sombra. La sombra es la sombra del capital, el verdadero alien creado por todas nosotras, a través de las relaciones sociales en las que participamos a diario. Quienes creen en los illuminati culpan a una conspiración que domina el mundo, cuando deberían culpar al sistema que crea el capital, poder, explotación y opresión.

LA TEORÍA ILLUMINATI CULPA A LAS IDEAS EQUIVOCADAS EN VEZ DE AL CAPITAL
Quienes creen en teorías conspirativas suelen poner mucho énfasis en lo lavado que tiene el cerebro todo el mundo. Esto dibuja como piensan ellos que puede venir la liberación, cuando piensan que es posible. Tenemos un punto de vista distinto sobre las ideas de la gente. Nosotras creemos que la gente desarrolla nuevas ideas a lo largo de procesos complejos. Los argumentos y las experiencias de cada día que chocan con lo que hemos pensado alguna vez –y lo más importante, lo aprendido a través de la lucha- nos permiten cambiar nuestras perspectivas.

No hay duda de que el poder de los medios, Fox News o Glenn Beck, es inmenso. Pero nadie es un recipiente pasivo de ideas. Por ejemplo, nuestros derechos. Nuestra sociedad enseña que todas tenemos iguales derechos. Todo el mundo suficientemente lista sabe que es mentira. Pero esa idea se queda en su conciencia y se convierte en parte del sentido común. Esto ayuda a fortalecer el sistema. Pero la gente también puede usar esa idea para desafiar al sistema. Pueden pedir “derechos” que el sistema querría negarles, como el Movimiento por los Derechos Civiles de los años 50. A veces esas luchas llegaron tan lejos que la gente llegó a cuestionarse la propia idea de “derechos” al final. Esto ocurrió en los 60, cuando mucha gente que participaba del Movimiento por los Derechos Civiles dejó de pensar en pedirle derechos al gobierno y empezó a pensar en derrocar al gobierno. Como se puede ver con este ejemplo, a la gente se les introducen ideas en sus “lavados de cerebros” que limiten su pensamiento, pero la gente no es completamente pasiva. Ellas también usan sus ideas para entender sus vidas. Y a veces, las experiencias de las luchas cambian sus ideas en conjunto.

De acuerdo con muchas de quienes creen en la conspiración, la gente solo luchará por su liberación si cambian de ideas. La manera más efectiva de cambiar las ideas de la gente, según ellas, es hablando con ellas, o consiguiendo que lean o vean algo que les “ilumine”. Estos métodos pueden conseguir algo a pequeña escala. Pero no ocurren fácilmente a gran escala, involucrando a miles de millones de personas. Si, tienes acceso a internet, blogs y youtube, que te permiten llegar a más gente, pero la revolución no se va a hacer con un video de youtube de momento.
Históricamente las ideas de la gente han cambiado en los periodos de largas crisis, de acuerdo con múltiples factores y no sólo porque hayan oído los argumentos adecuados. Principalmente han cambiado cuando la gente ha aprendido a través del calor de la lucha. La gente cambiamos a través de nuestras experiencias en la lucha, no simplemente por oír lo que otros tienen que decir. Según más y más gente empieza a luchar, desde la plaza Tahrir al movimiento Occupy o a la rebelión Flatbush, nos empezamos a dar cuenta de la fuerza colectiva que nadie nos había dicho que existía. Entonces empezamos a abrirnos a nuevas ideas que no habíamos tenido antes. La conciencia cambia con los grandes eventos históricos como las guerras mundiales, la guerra de Vietnam, la revolución rusa de 1917, la crisis económica de 2008 o el asesinato de Trayvon Martin. La conciencia cambia cuando la gente pobre y trabajadora lucha por su propia libertad y en el proceso aclara sus ideas y desarrolla otras nuevas. No hay ningún truco mágico para cambiar conciencias, no hay ninguna técnica de conversación que acabe iluminando a todo el mundo. El estudio de cómo cambian las conciencias es básicamente lo que estudia la historia, la lucha de clases, y las ideas que nacen en ella.

Sólo acabando con las formas de opresión que encontramos en la vida real podemos acabar con todas esas historias sobre aliens, Illuminatis y otras conspiraciones. Es la explotación que soportamos cada día como trabajadoras y desempleadas la que genera la teoría Illuminati. Es nuestra alienación de los demás y de nuestra más fundamental capacidad humana para crear comida, ropa, techo, arte, ciudades…lo que requiere a la teoría Illuminati como explicación.

Para destruir este mundo imaginario de conspiraciones, hay que destruir el verdadero mundo del capital. El único camino para acabar con la explotación y la opresión es atacar la manera en que esta sociedad está organizada, y destruir las relaciones sociales entre clases. Para hacer esto necesitamos abolir las propias clases. Tenemos que echar a la burguesía del poder y crear una nueva sociedad en que el trabajo no esté alienado, donde las trabajadoras controlen su trabajo y donde la gente controle sus propias vidas y comunidades.

Esto es posible porque el capital nos necesita: el trabajo humano es necesario para mantener el sistema en marcha. Por tanto, tenemos el poder de acabar con el capitalismo. Pero para hacerlo tendremos que hacer más que atacar a individuos particulares que viven del sistema. Tendremos que atacar las relaciones de explotación y opresión que reproducen el capitalismo. Tendremos que atacar el trabajo alienado y la propia existencia de las clases. El fin de las conspiraciones vendrá con el fin del capitalismo.

6. La liberación más allá de la teoría Illuminati

El capitalismo no es eterno, no fue creado por Dios y no es llevado por un grupo secreto de Illuminatis. Como cualquier otro sistema social, puede crearse o destruirse. Como hemos visto, el capitalismo necesita de nuestra actividad diaria para sostenerse y reproducirse. Por ello podemos destruir el capitalismo, mediante la organización con otras para parar el proceso de explotación y opresión. Vencer las fuerzas que se levantan en nuestro camino. Creando nuevas maneras de hacer funcionar la sociedad y vivir juntas con dignidad, paz y con todas nuestras necesidades cubiertas.

En una verdadera sociedad libre, todo el mundo trabajaría por el bien común, sin ser forzado a trabajar por ninguna clase dirigente o a pagar por los bienes producidos por otras compañeras humanas. A través de la historia del capitalismo, la lucha por esta sociedad libre se ha llamado anarquismo o comunismo.

COMUNISMO: LA FUGA DEL CAPITALISMO
El comunismo es un movimiento de la clase trabadora contra la opresión, la cual busca derrocar el sistema capitalista y crear una sociedad libre. Durante cientos de años, la gente pobre y trabajadora ha intentado derribar el capitalismo, el capital, la supremacía blanca, el patriarcado, el nacionalismo, la homofobia y el imperialismo. La historia ha producido una larga lista de organizaciones, movimientos e ideas de las que podemos aprender. El comunismo es la teoría que surge de las luchas contra la opresión para romper con sus cadenas. Puede ayudarnos a buscar un nuevo tipo de sociedad. Cambia y crece constante




Autor font: Barcelona.indymedia.org