Setembre 19, 2021
Per Indymedia Barcelona
309 vistes


Chris Sky es un orador motivacional y un prolífico defensor de los derechos humanos que trabaja incansablemente para llevarle a la gente la verdad. No sólo dota a la gente de los conocimientos necesarios para defender sus derechos y libertades, sino que pone su propia vida en juego cada día.
Su misión de ayudar y educar a los demás le ha llevado a ser atacado y perseguido por el gobierno de formas que no hace mucho tiempo habrían sido incalificables, pero que, desgraciadamente, ahora se están convirtiendo en algo habitual, a medida que gran parte del mundo se desliza constantemente hacia la tiranía.
Chris ha sido víctima de agresiones personales y físicas, ha sido detenido, se ha prohibido su cuenta en las redes sociales, se ha pirateado su sitio web e incluso se le ha incluido en la lista de “prohibido volar”.
Sigue luchando por lo que es correcto y defiende a personas de todo el mundo.

Sólo Diga No
Una Guía para Afirmar
Sus Derechos y Preservar
Sus Libertades

Chris Sky
© 2021 Chris Sky. Todos los derechos reservados. Ninguna parte de esta publicación puede ser reproducida, distribuida o transmitida en cualquier forma o por cualquier medio, incluyendo fotocopias, grabaciones u otros métodos electrónicos o mecánicos, sin el permiso previo por escrito del autor, excepto en el caso de breves citas en reseñas críticas y algunos otros usos no comerciales permitidos por la ley de derechos de autor.1

Publicado por RealNews.ca y Peacock Books
Co-escrito con Michael Thompson
Diseño de portada de Patricia Macri
Para obtener información sobre cómo convertir su idea en un libro publicado, visite realnews.ca/getpublished

ISBN: 978-1-7774514-1-7
ISBN: 978-1-7774514-2-4(EBOOK)

LIBROS PEACOCK

REALNEWS.ca

Aquí tienes un regalo especial de agradecimiento.

Descargue una copia gratuita de la canción “Eye of The Storm”.
Esta canción está dedicada a todos aquellos que no han renunciado a sus valores y creencias fundamentales.
A lo largo de nuestra vida encontraremos cosas que no siempre son justas. También encontrarás que te ocurren cosas que no mereces. Pero juntos podemos conseguir que nadie se quede atrás ni sea olvidado.
Recuerda: todo lo que tienes que hacer es “Sólo diga No”.

Jayme Knyx – www.jaymeknyx.com

Nota: A lo largo de este libro, el uso de “ellos”, “ellos” y “sus” se referirá normalmente al gobierno y a las entidades afines en posiciones de autoridad que tienen el poder de promulgar leyes, reglamentos, mandatos, etc.
1 de mayo de 2021

Han hecho todo lo posible para intentar reprimirme en esta batalla para restaurar nuestros derechos y libertades, tanto en Canadá como en todo el mundo.
Me han acusado y arrestado varias veces en el último año.
Docenas de policías allanaron mi casa en medio de la noche sin una orden judicial.
Mi Instagram verificado con casi 250.000 seguidores fue eliminado.
Mi sitio web personal www.realchrissky.com fue atacado y dejado fuera de servicio.
Mi teléfono fue misteriosamente “desactivado” antes de entrar en directo en la mayor concentración por la libertad en Calgary.
Y más recientemente, trataron de detener nuestro convoy de la libertad que iba desde Vancouver hasta la Costa Este, dándome una orden de detención falsa para poder arrestarme el día que iba a comenzar.
Estos ataques contra mí han sido actos de desesperación, lo que me demuestra que el impulso está empezando a cambiar de forma importante.
No me voy a rendir… y no nos vamos a rendir.
Tenemos que seguir adelante. Ahora es el momento de dejar absolutamente claro que no aceptamos lo que intentan implantar.

Ganemos esta pelea.

Chris Sky Toronto, ON

Índice de Contenidos
Introducción    
7
Capítulo 1- La Verdad    
1
Capítulo 2- Conozca Sus Derechos, Proteja Sus Derechos, O Le Quitarán Sus Derechos    
6
Capítulo 3- Sólo Diga No    
12
Capítulo 4- El Test    
25
Capítulo 5- Cierre de Empresas    
31
Capítulo 6- La Vacuna    
34
Capítulo 7- Pasaportes de Vacunación    
40
Capítulo 8- La Nueva Normalidad    
43
Capítulo 9- Desobediencia Unida    
46
Capítulo 10- El Nuevo Mundo    
52

V
Introducción

El objetivo de este libro es enseñar a la gente a no acatar ciegamente la autoridad.
Se trata de animarte a hacer preguntas, a investigar por ti mismo, a tomar tus propias decisiones y a aprender a Simplemente Decir No a cosas que no te convienen, a cosas que no ayudarán a tu familia y a cosas que simplemente no tienen sentido.
Durante décadas, la sociedad nos ha condicionado a creer que tenemos que seguir las reglas siempre que nos las dicte una figura de autoridad.
Es una forma de condicionarnos para que nos manipulen y nos digan lo que tenemos que hacer en contra de nuestros propios intereses, y ha funcionado en prácticamente toda la población.
Estamos viviendo una época extraordinaria. Escribí este libro para dar a la gente el conocimiento, la visión y el coraje para defenderse. Quiero darles el poder de simplemente decir no a las cosas que saben que son intrínsecamente malas.
Toda esta pandemia se planificó con mucha antelación. Sigue la receta problema-reacción-solución. El gobierno crea un problema, provoca una reacción y luego proporciona la solución.
Cuando puedes ver eso, te das cuenta de que el virus no es la amenaza. Es simplemente la herramienta que utilizan los que están en el poder para cambiar la estructura de poder de la sociedad, para eliminar nuestros derechos y libertades y para imponer una tiranía médica y tecnocrática en la sociedad que va a abarcar el mundo y durar por generaciones.
Su objetivo es la sumisión total y el control total de la población mundial.
La pandemia es su forma de hacerlo. COVID es su herramienta para mantenerte asustado porque cuando tienes miedo, te pueden decir lo que tienes que hacer.
Cuando tienes miedo, estás paralizado. No te pondrás de pie por ti mismo. Ni siquiera te moverás. No tomarás ninguna decisión consciente. Actúas desde un estado de miedo. De eso se trata todo esto.
El objetivo de este libro es que la gente se dé cuenta de que las consecuencias del encierro (cuarentena), las consecuencias de perder tu libertad y las consecuencias de renunciar a tus derechos son mucho, mucho, mucho peores que las consecuencias que la propia COVID está teniendo en la sociedad.
Debemos analizar todo lo que ocurre en la sociedad -no sólo el COVID- y tenemos que sopesarlo porque todas las demás causas de muerte han aumentado exponencialmente.
Las tasas de suicidio, especialmente entre los niños, superan todo lo registrado. Las sobredosis superan todo lo registrado. El abuso doméstico está por las nubes. Los divorcios han aumentado. Prácticamente todas las enfermedades causadas por el desorden social superan todo lo registrado, y estas enfermedades, estas muertes y estos trágicos resultados superan con creces las consecuencias del COVID.
Hemos oído que más del 90% de las muertes por COVID se producen en personas de 65 años o más. La edad media de una muerte por COVID corresponde a alguien de 80 y tantos años. Mientras tanto, tenemos adolescentes y adultos jóvenes que se suicidan. Se trata de personas por lo demás sanas que tienen toda su vida por delante truncada a causa del trauma psicológico impuesto por el COVID.
Eso es lo que necesitamos que la gente entienda. Esto es una guerra psicológica. Esto es una guerra. Están usando el miedo para manipularte. Están difundiendo la propaganda, las mentiras, el miedo a través de la televisión y los medios de comunicación, el gobierno y los supuestos expertos médicos profesionales.
El miedo está diseñado para hacerte consentir. El aspecto más aterrador de este tipo de control gubernamental es que se produce en un nivel subconsciente, por lo que la mayoría de las personas ni siquiera son conscientes de lo que realmente está sucediendo.
Para aquellos en los que el miedo no funciona -los pocos que son inmunes a la propaganda, entienden lo que realmente está sucediendo e intentan defenderse- emplean la división.
El miedo es su arma preferida. La división es su método de defensa.
Cuando te atacan con el miedo, te mantienen paralizado y en un estado constante de ansiedad, donde pueden decirte lo que tienes que hacer, y vas hacer caso. Para los que no hacen caso, lo último que quieren es que os unáis, así que necesitan dividiros.
¿Cómo han dividido tanto a la sociedad? De todas las formas posibles:
• Personas que tienen miedo al virus frente a personas que no tienen miedo al virus
• Usuarios de mascarilla frente a los que no la usan
• Esenciales contra no esenciales
• La gente que trabaja frente a la que cobra el dinero del gobierno

Y no se queda ahí.
Luego tenemos todo el movimiento de tensión racial que intentaron, que de hecho tuvo suficiente éxito en Estados Unidos como para provocar disturbios en todo el país. Afortunadamente, en Canadá -donde somos multiculturales y nuestras diversas comunidades dialogan y entienden que somos parte integrante de la comunidad- eso no prosperó. Pero aún así lo intentaron.
Luego, tenemos el movimiento de “desfinanciación de la policía”. Están tratando de dividir a los civiles contra las fuerzas del orden que han jurado protegerlos. Todo esto es parte de su plan. Un plan para dividir a la gente que se defiende en tantos grupos pequeños como sea posible para que sus voces no sean escuchadas, y sus ataques no sean potentes.
Para el 95% de la población susceptible a la propaganda, las mentiras y el miedo, eso es todo lo que se necesita. Hace falta una televisión, hace falta un funcionario del gobierno y hace falta alguien con bata de laboratorio que repita la misma mentira una y otra vez.
Para las personas a las que esto no les funciona, utilizan todo tipo de división posible para hacerles sentir que están solos y que no tienen ninguna posibilidad contra este Behemot (monstruo) del poder. ¡Es todo humo y espejos, gente!
Lo que estamos afrontando hoy es un problema global. No es algo que ocurra a nivel nacional. Fue planeado de antemano a escala global, y va a ser necesaria una iniciativa global para acabar con él. Tenemos que conseguir que todo el mundo se enfrente a la tiranía a la que nos enfrentamos.
Esta es probablemente la causa más importante en la historia de la humanidad, y se aplica a todos en el planeta. Los derechos, las libertades y la búsqueda de la felicidad son elementos esenciales para cualquier sociedad en cualquier lugar de la Tierra, ¡y los están atacando!
Quieren deshacerse de tus derechos. Quieren eliminar tus libertades. Quieren erradicar tu independencia. Quieren hacerte dependiente del gobierno para sobrevivir. Quieren hacer que el gobierno ya no te sirva a ti sino que te rija.
Quieren hacer que el gobierno pueda obligarte a vacunarte como condición para el empleo o para obtener tus beneficios de desempleo. Quieren el control total de ti desde la cuna hasta la tumba – cuerpo, mente y alma. De eso se trata todo esto.
Esta es una guerra por todo tu ser. Utilizan el miedo, la propaganda y las estadísticas falsas para que te alinees y cumplas con cosas que sabes que no te benefician.
Pero cuando tienes una causa genuina que se aplica a todo el mundo, sólo hay un resultado final: un despertar masivo de la conciencia y un levantamiento sustancial de la gente.
El resultado final es responsabilizar a las personas que nos hicieron esto.
Este libro también pretende despertar a la gente a la realidad de que todo lo que está ocurriendo ahora no tiene nada que ver con tu seguridad y todo con su control.
Tus derechos y libertades son elementos esenciales de la sociedad, y quieren eliminarlos, no sólo temporalmente, sino para las generaciones venideras.
Este libro trata de crear una fuerza exponencial que simplemente dirá no para que podamos pasar por las diferentes etapas de este proceso: despertar, pasar a la acción, pedir cuentas a los responsables y reconstruir la sociedad de una manera mejor.

Capítulo 1

La Verdad

La verdad es el arma de la luz.
Incluso la luz más pequeña y tenue puede verse en una habitación oscura. Es así de sencillo. Por lo tanto, no importa cuántas mentiras estén flotando por ahí ni de cuántas fuentes, todo lo que se necesita es una pequeña fuente de luz, y el resto de la humanidad puede ver esa luz y gravitar hacia ella.
Por eso la verdad es nuestra arma. Pero la verdad también debe ser moldeada por la percepción.
Necesitamos alterar la percepción de la humanidad con el despertar de su conciencia para que puedan ver que todo lo que está sucediendo justo ahora no tiene nada que ver con su seguridad y todo con el control.
Cuando se altere esa pequeña percepción, la humanidad podrá ver la verdad.
Si las personas perciben que se trata de su seguridad, esto las mantendrá en un estado de miedo y ansiedad, poco dispuestas a procesar la información, poco dispuestas a actuar por sí mismas.
Una vez que la gente es capaz de ver la verdad de esta situación, que se trata de un plan siniestro para controlar la sociedad, se vuelven libres. Una vez que son libres y despiertos, ya no tienen miedo. Una vez que ya no tienen miedo, pueden actuar en su propio nombre, y pueden actuar para despertar a otros.
El verdadero virus que asusta a la élite no es el COVID. El virus que asusta a la élite es la verdad, y queremos infectar al mundo entero con la verdad porque una vez infectado, no hay cura.
No te puedes volver a dormir, a pesar de las enormes cantidades de mentiras, propaganda y control mental basado en el miedo. Una vez que la gente está despierta, se da cuenta de que está en una lucha.
Así es como se ha perdido esta lucha hasta ahora. La gran mayoría de la humanidad no cree que esté en una lucha. Creen que si se conforman, saldrán de esta. Eso no es correcto, y se debe a que su percepción ha sido sesgada por las mentiras y la propaganda para creer que se trata de su seguridad. Una vez que se les hace entender que se trata de control, el resto de las mentiras caen. Es así de sencillo.
Nunca ha habido un esfuerzo más concertado en los medios de comunicación y en las redes sociales para censurar la verdad. Los verificadores de hechos se están volviendo locos, y no hacen más que censurar y quitar lo que quieren.
Ha llegado a ser tan grave que me han censurado un vídeo en el que simplemente me limitaba a hacer preguntas. No hice ninguna declaración, pero fue marcado como desinformación perjudicial. Cuando el arte de hacer preguntas ha sido proscrito -cuando el arte de hacer preguntas es tabú, cuando literalmente hacen un noticiero con funcionarios elegidos diciéndote: “No hagas preguntas”- tienes que entender la razón por la que no quieren que hagas preguntas.
Y es que cuando alguien te miente, cuantas más preguntas le hagas, más descubrirás sus mentiras y más posibilidades tendrás de obtener la verdad.
Por eso una de las partes más importantes para llegar a la verdad es hacer preguntas inteligentes, directas y sencillas. Así es como sabes que no se trata de tu seguridad. Así es como sabes que se trata de control. Haz preguntas simples como: “¿Por qué el gobierno es inmune a las regulaciones de COVID que necesitamos seguir para nuestra supuesta seguridad? ¿Por qué es seguro para ellos no seguir estas normas pero inseguro para nosotros?”
Pregunte a la gente: “¿Por qué es seguro que Walmart esté abierto con cientos de personas dentro cuando un simple salón de uñas o peluquería con unas pocas personas tiene que ser cerrado y considerado no esencial?”
Son preguntas que la gente debería hacerse. “¿Por qué alguien es considerado esencial cuando otros no lo son? ¿No necesitamos todos alimentarnos?”
Las preguntas están siempre en la búsqueda de la lógica, que está en la búsqueda de la verdad. Si no hacemos preguntas y nos limitamos a creer lo que nos dicen y a hacer lo que nos dicen, no obtenemos nuestros propios resultados; obtenemos los resultados que otros han elegido.
Si te conformas con los resultados que el gobierno elige para ti, al final te sentirás muy decepcionado.
Hay una razón por la que se dice que decir la verdad en un mundo de engaño universal es un acto revolucionario, porque cuando se dice la verdad, se consigue que la gente haga preguntas. Cuando dices la verdad, consigues que la gente se dé cuenta de que le están mintiendo. Cuando dices la verdad, otros se inspiran para decir la verdad. Es como he dicho: la verdad es más contagiosa que cualquier enfermedad, y se escucha intrínsecamente.
Cuando alguien escucha la verdad, necesita oírla una vez. Golpea su chakra del corazón. Eso es una cosa. Cuando golpea tu chakra del corazón, literalmente lo sientes en el interior, y sabes que lo que estás escuchando es real. Sabes que lo que estás escuchando es la verdad. Por eso la verdad es el arma más importante que tiene la humanidad. Y punto.
La mayor verdad de todas es que saben que juntos somos fuertes. Son muy conscientes de que divididos, pueden gobernarnos. Así que para aquellos a los que no les funciona el miedo, para aquellos a los que no les funciona la propaganda, quieren dividirlos. Se ven obligados a contarte también otro tipo de mentiras. No te dicen mentiras sobre el virus. Te cuentan mentiras sobre alguien con un color de piel diferente o mentiras sobre alguien que lleva una insignia, o mentiras sobre alguien que no usa una mascarilla.
Quieren crear tanta división en la sociedad, tanta perturbación, tanta negatividad y desesperanza como sea posible porque eso es lo que te desconecta de ti mismo.
Cada emoción negativa que pueden obtener aleja más a la gente de la verdad, y aleja más a la gente de la libertad. De eso se trata la división. Hace que tu voz sea más pequeña. Hace que tus ataques sean menos potentes, y te empuja en la dirección equivocada. Cuanto más te creas la división y el odio, más irrelevante te vuelves en esta lucha. Eso es lo que hace la división.
El miedo paraliza a la mayoría y la división anula a la minoría que se expresa. Han sido muy eficaces haciendo eso hasta ahora. Por eso es necesario que alguien como yo venga a decirles a todos que tenemos que estar juntos en esto. Tenemos que unirnos. Tenemos que mirar más allá de nuestras diferencias.
La única verdad que importa es que todos somos seres humanos, y todos merecemos ser libres – cuando la gente crea eso, seremos libres.

Capítulo 2

Conozca Sus Derechos, Proteja Sus Derechos, O Le Quitarán Sus Derechos

En primer lugar, ¿qué son los derechos?
Los derechos son libertades específicas que nos ha concedido el Creador, no nuestro gobierno, ni un juez, ni ninguna de las supuestas figuras de autoridad. Son libertades con las que nacemos, por las que millones de personas lucharon y murieron, que los habitantes de Canadá y Estados Unidos han dado por sentadas y que muchos otros países del mundo no tienen el privilegio de disfrutar.
Los derechos no se pueden dar ni quitar. Los derechos son universales. Los derechos son un superpoder secreto que tienen todos los canadienses y estadounidenses, pero si no se dan cuenta de ese poder y no lo utilizan, como puedes ver, el gobierno encuentra formas de anular y eventualmente eliminar ese poder – y una vez eliminado, nunca lo devolverán. La libertad nunca se da. Siempre se toma. Si la regalas, tendrás que luchar para recuperarla.
Lo que tengo que inculcar a todo el mundo es que tienes derechos. Tus derechos importan. Tus derechos tienen poder. Tus derechos te otorgan poder sobre el gobierno. Tus derechos son la máxima autoridad del país, y no pueden violar tus derechos durante un periodo prolongado simplemente alegando una supuesta emergencia. Es así de sencillo.
Una emergencia necesita ser justificada. Una emergencia necesita ser probada. Una emergencia tiene que volver a declararse cada mes, y esa justificación tiene que reafirmarse y aplicarse de nuevo. No existe una causa generalizada para declarar una emergencia durante un periodo de tiempo prolongado. Simplemente no existe. Nunca ha ocurrido en la historia de la humanidad, así que ¿por qué dejamos que lo hagan ahora?
Si se permite que el gobierno infrinja la ley durante una emergencia, seguirá creando emergencias para poder seguir infringiendo la ley. Lo vemos a diario. Un supuesto cierre de dos semanas ha sobrepasado ya las 52 semanas sin fin a la vista y con restricciones en el futuro previsible… por años. ¡Años!
Estás siendo despojado de tus derechos uno a uno. No puedes viajar libremente. No puedes reunirte. Ni siquiera puedes ir a trabajar. Diablos, ni siquiera puedes elegir qué ponerte en la cara. En los próximos meses, van a hacer que ni siquiera puedas elegir lo que se te permite poner en tu cuerpo en forma de vacuna.
Tus derechos son lo único que impide que este país se convierta en la próxima dictadura de estilo comunista que hemos visto fracasar a lo largo de la historia. Es así de simple. Todo lo que están haciendo nos está moviendo en esa dirección:
• Están creando desempleo.
• Están creando una destrucción económica masiva.
• Piden una renta básica universal.
• Te dicen que renuncies a tus derechos en el futuro inmediato por tu “seguridad”.
• Te dicen que es demasiado peligroso para llevar una vida normal.
• Te dicen que esto es una nueva normalidad.
¡Todo esto es propaganda, gente!
La llamada “nueva normalidad” es simplemente la inversión de la verdad.
Te dicen lo que quieren hacerte y tratan de hacerte sentir que no tienes elección. Sí tienes elección. En eso consisten los derechos. Tienes la capacidad de defenderte. Tienes la capacidad de decir: “Soy un ciudadano canadiense. Esto es una violación de mis derechos, y digo que no”. Todo el mundo tiene que hacer esto.
En lugar de seguir colectivamente las reglas, tenemos que rechazar colectivamente las reglas y elegir no cumplirlas. Tenemos que hacer valer nuestros derechos como ciudadanos canadienses. Es así de sencillo. Cuando lo hagamos, la única consecuencia de nuestros actos será conservar nuestra libertad.
Permítanme repetirlo. Los canadienses, cuando hacen valer sus derechos y se defienden, la única consecuencia de sus acciones será conservar las libertades a las que intentan hacerles renunciar.
Fíjate que no he dicho “tomar”. Nadie puede quitarte tu libertad. Tienes que cederla. Cada cosa que está ocurriendo ahora mismo, cada restricción impuesta, sólo es viable porque tú lo estás permitiendo. Sólo está ocurriendo porque lo estás aceptando, tú lo estás permitiendo, tú lo estás perpetuando.
No es casualidad que lugares como Toronto estén cerrados, y lugares como Texas y Florida estén abiertos sin restricciones. Es porque esos lugares valoran la libertad; están bien armados, y el gobierno sabe que la gente simplemente no lo soportaría.
En lugares como Ontario, Nueva York y California, el gobierno sabe que la gente lo aguantará y continuará presionando más. Hay una agenda aquí, gente. El final del juego se llama el pasaporte de vacunas. Siguen diciendo que la forma de salir de esto es cumplir. Siguen diciéndote que la gente como yo que no cumple es lo que está prolongando esto. Lo que realmente te están diciendo es que la única manera de llegar a su agenda -el Paso 10, el pasaporte de vacunación- es haciendo que cumplas con los pasos uno a nueve.
Primero, cumpliste con la mascarilla (o barbijo, o tapabocas). Luego, cumpliste con el rastreo de contactos. Luego, cumpliste con los cierres forzados de negocios. Luego cumpliste con las pruebas (tests, hisopados) forzadas. Luego cumpliste con la cuarentena del gobierno. ¡Ahora, incluso estás dispuestos a pagar por tu propia cuarentena gubernamental!
Es la puntilla totalitaria (avance en pasos cortos), y sólo volvemos a la normalidad en el momento en que decides no cumplirla. En el momento en que dices: “No, no iré a ese hotel”, no pueden llevarte al siguiente paso. No pueden llevarte al pasaporte de vacunas. No pueden terminar de quitarte tus derechos.
Esta guerra psicológica está a punto de convertirse en una guerra física. Dentro de unos meses, te van a inocular a la fuerza contra tu voluntad. Obligar a un humano a recibir una vacuna o una “terapia genética” es, a falta de un término más adecuado, una violación. Cuando te meten algo en el cuerpo contra tu voluntad, eso es, como mínimo, una agresión. Esto es lo que quieren hacerte, y quieren hacer que no tengas elección. Una vez más, su objetivo es conseguir que obedezcas. La única manera de salir de esto es simplemente no cumpliendo, y a eso lo llamamos no desobediencia unida.
¿De cuántas maneras diferentes se protegen nuestros derechos?
Bueno, en Canadá tenemos nuestra Carta de Derechos y Libertades. Tenemos la Constitución en los Estados Unidos. Tenemos la Declaración de Derechos Humanos que se ha aplicado en casi todos los países del mundo y es el documento más traducido de todos los tiempos. En cada uno de estos documentos, derechos como la libertad de expresión, la libertad de reunión, el derecho al trabajo, el derecho a viajar son todos primordiales, y todos son universales. No hay ningún documento de derechos sobre la faz del planeta que le diga al gobierno que puede someterte a pruebas (hisopados) a la fuerza o cerrar tu negocio por la fuerza. Esto nunca ha existido, y no debería existir ahora.
Es así de sencillo.
Capítulo 3

Sólo Diga No

La implementación de la tiranía que estamos experimentando en Canadá, Estados Unidos y otras partes del mundo durante esta pandemia planificada ha llegado en forma de restricciones. La razón por la que se llama la “puntilla totalitaria” es porque nos están llevando allí un paso a la vez, esperando que no nos demos cuenta de lo que está pasando.
Si la gente que opera este ataque implementara todo de una vez, la gente se rebelaría, y lo saben, así que lo hacen paso a paso.
Si nos hubieran dicho que nos quedáramos en casa, que cerráramos nuestros negocios, que nos pusiéramos una mascarilla y que nos vacunáramos todos a la vez, no funcionaría. Si pones una rana en una olla de agua hirviendo, saltará inmediatamente, pero si pones esa misma rana en una olla de agua fría y luego enciendes el fuego, la rana no se dará cuenta de que está siendo hervida ya que está sucediendo lentamente, y morirá hervida.
Estas restricciones nos están hirviendo hasta la muerte, y aún así, demasiada gente no tiene ni idea de lo que está pasando. Muchos siguen creyendo que la gente que dirige el hervor lo hace por nuestra seguridad.
Cuando se examinan todas estas restricciones individuales a un nivel más amplio, lo que se ve es una hoja de ruta hacia la tiranía.
Cuando se entiende que el COVID tiene que ver con el control y no con la seguridad, y cuando se entiende que uno de los principales objetivos en esta etapa de la toma de posesión totalitaria es el pasaporte de vacunas, entonces se hace mucho más fácil entender los pasos que hay que dar para llegar a él.
La tiranía no puede llegar de golpe y porrazo. Hay que implantarla por fases. ¿Qué han hecho para implementar esta tiranía? Discutiremos los diferentes pasos, su implementación, las implicaciones, cómo uno lleva al siguiente y hacia dónde va esto después del pasaporte de vacunas.

Encierro #1

La primera restricción que se nos impuso fue el propio bloqueo general, que supuso una restricción de nuestra libertad de movimiento, de nuestra libertad de reunión, de nuestra libertad de pasar tiempo con la familia y los amigos, y esto tuvo un impacto psicológico inmediato en la sociedad. Uno de los principales objetivos de este bloqueo inicial era prepararnos para el miedo, de modo que nuestra capacidad habitual de pensar y actuar quedara en pausa.
Las fuerzas que nos gobiernan saben que cuando tenemos miedo, somos mucho más fáciles de controlar. De inmediato, te ponen en un estado de miedo y ansiedad y preparan el escenario para que poco a poco te descomponga mentalmente, físicamente, espiritualmente y te debilite para que seas más fácil de controlar y sea menos probable que te defiendas.

Confusión Masiva

Cuando la mente está constantemente confundida, deja de confiar en sí misma y recurre a otros para que le den instrucciones sobre lo que debe hacer. Por eso han trabajado mucho para mantenernos confundidos.
Primero dijeron: “No uses mascarilla”, luego fue: “Usa mascarilla”, después: “Espera… Decidimos no usar mascarilla”, y ahora es “¡Debes usar una mascarilla!”
¿Por qué lo hicieron? Cuando te dan información contradictoria y se contradicen literalmente, te mantienen totalmente confundido y aún más aturdido para que no sepas qué hacer. Cuando estás en este estado de confusión, vas a estar aún más dispuesto a aceptar su próxima supuesta solución.
Es la Guerra Psicológica 101, y te lo están haciendo justo delante de tu cara. ¡Justo delante de ti!. Nadie es mejor que el gobierno manipulando gente con tergiversación cognitiva.

Mascarillas Obligatorias

Las mascarillas se han convertido en la herramienta más importante de esta operación psicológica porque representan una representación visual que mantiene a la gente asustada. En los primeros días, antes de que las mascarillas fueran obligatorias, la gente empezaba a olvidar que había una supuesta “pandemia” porque nadie estaba enfermando realmente, como decían. Las mascarillas son para mantener a la gente asustada y de mantener la obediencia más allá del yo, en este caso, la obediencia al gobierno.
Seamos claros: no se trata de datos. Nunca lo fue. Saben que las mascarillas no tienen absolutamente ninguna relación con el hecho de contraer COVID o no. Saben que usar una mascarilla durante periodos prolongados en la sociedad normal tiene muchas más consecuencias negativas para la salud que no usarla. Saben que las mascarillas les causan un trauma psicológico a usted y a sus hijos. Lo hacen a propósito.
Las mascarillas son una herramienta para continuar la opresión. La mayoría de la gente sabe intuitivamente que las mascarillas no protegen a una persona de la enfermedad y que, de hecho, son terribles para la salud de una persona, pero las usan de todos modos porque tienen miedo del gobierno. Vivimos en una sociedad en la que el gobierno ha creado tantos traumas en la vida de la gente durante tanto tiempo que están vinculados por el trauma: tienen miedo de lo que les ocurrirá si no cumplen, y ésa es exactamente la posición en la que el gobierno quiere que estés. Quieren que les tengas miedo.
La mascarilla es una representación visual de la obediencia. Se trata de mostrar tu conformidad. Se trata de mostrar que eres un buen ciudadano que vive de rodillas. Saben que si pueden obligarte a hacer algo tan ridículo, ¿adivina qué? Acabas de disminuir tu autoestima hasta tal punto que les has hecho mucho más fácil manipularte una y otra vez.
Eso es lo que realmente pretenden con estas mascarillas: perpetuar la idea de que existe una pandemia que da miedo. Se trata de mostrar tu conformidad y servidumbre sin límites, incluso ante cosas que sabes que van en contra de tus intereses, y es una forma de dividir a la sociedad y reprimir a los disidentes.
¿Por qué crees que crearon el término anti-mascarilla? Es ridículo. No existe un antimascarillas. Los humanos no están hechos para llevar una mascarilla, así que si usas una mascarillas, eres un pro-mascarillas. Si no usas una mascarilla, eres lo que me gusta llamar un “ser humano”.
Al llamarme anti-mascarillas, intentan desacreditar mis argumentos lógicos contra las restricciones, la pérdida de nuestros derechos, el cierre forzoso de negocios, la destrucción de la economía y de por qué las consecuencias del cierre superan con creces las consecuencias del COVID.
En cuanto se me etiqueta como anti-mascarillas, todas esas otras preocupaciones legítimas simplemente no importan. Es una táctica de manipulación psicológica que están utilizando para debilitar a las personas que luchan por nuestros derechos y libertades colectivas.
¿Cómo podemos vencer a las mascarillas? Es muy sencillo. La mejor manera de enfrentarse a una mascarillas es que todo el mundo diga: “No quiero usar una mascarillas en ningún sitio”, y que se la quite y se niegue a usarla a cualquier sitio que vaya. Si todo el mundo hiciera eso, esta pandemia planeada se acabaría mañana. Eso es la desobediencia unida: todo el mundo se une por una causa genuina y simplemente dice que no.
Eso es todo lo que se necesitaría. Que todo el mundo dijera simplemente: “Ya no usamos una mascarilla”. ¡Boom! Ahí van las mascarillas obligatorias, y ahí van las bases de todas las demás restricciones. Es así de fácil.
En realidad, la gran mayoría va a seguir usando una mascarilla, pero necesitamos que cada vez más personas no la usen, así que voy a proporcionarte la información que necesitas para no usar una mascarilla en varias situaciones.
Ahora bien, los únicos lugares en los que se necesita un certificado médico para no llevar mascarilla son en un avión o en tu lugar de trabajo, y eso sólo si trabajas en el interior o no puedes mantener la distancia social con los demás, clientes o empleados. Si tienes un trabajo en el que trabajas afuera o puedes mantener la distancia, o básicamente trabajas en un lugar solo, entonces obviamente no tienes que usar mascarilla. No te pueden obligar ni despedir por no usarla. Es así de sencillo.
¿Y qué hay de no usar mascarilla en el resto del mundo? Las leyes varían ligeramente según los estados e incluso las provincias, pero se aplica la regla general. Allí donde hay mascarillas obligatorias, se trata de una ordenanza, no de una ley, la cual es una sugerencia. Se aplica a las empresas (corporaciones, personas jurídicas), por lo que si entras en una tienda sin mascarilla y dices: “Hoy no me apetece usar mascarilla”, y entra un inspector municipal, no te multarán a ti, el cliente, por no usar mascarilla. Lo que harán será multar a la tienda porque la ordenanza se aplica a corporaciones, y son las empresas las que tienen que hacer cumplir la ordenanza.
Todas las ordenanzas sobre mascarillas de todas las provincias o estados tienen exenciones, en particular, exenciones médicas. Ahora bien, estas exenciones médicas pueden ser psicológicas o fisiológicas. Es universal que las leyes de privacidad médica protegen tu historial médico, por lo que es ilegal que alguien te pregunte cuál es tu afección. Es ilegal que alguien te pida una prueba de tu afección, y es ilegal que esa tienda o servicio rechace brindarte servicio.
La idea de que son un negocio privado y pueden negar el servicio a cualquiera es una completa tontería. Son un negocio privado abierto al público, lo que significa que están sujetos a las leyes y reglamentos públicos. La ley establece que las exenciones médicas deben ser respetadas. Si no la respetan, es una discriminación contra la persona. No sería diferente a decirle a una persona en silla de ruedas que no puede entrar en tu tienda. Es así de claro.
Cualquier tienda que intente decirte que puede negarte el servicio legalmente está mintiendo. Puedes llamar a la policía, y puedes conseguir hacer cumplir la ordenanza tú mismo. Si has declarado tener una exención médica, no estás invadiendo el terreno, no has infringido ninguna ley y no has infringido ninguna ordenanza. Si la tienda se enfrenta a ti, es la policía la que tiene que educar a la tienda sobre las leyes.
La mayoría de los policías tratarán de ponerse del lado de la tienda no porque no conozcan la ley sino porque el gobierno les ha dicho que intimiden a los ciudadanos (una vez más) para que cumplan con la ley porque no quieren que sepas que puedes escapar sin usar la mascarilla. Sólo quieren que te la pongas y te calles. Así que, cuanta más y más gente no use la mascarilla, mejor.
Si entras en una tienda o vas caminando por cualquier sitio y alguien te pregunta: “¿Por qué no usas mascarilla?”, simplemente dices: “Tengo una afección médica”.
No tienes que explicar más que eso. No discutas. No grites. Ya has dicho tu parte. Ahora estás legal, y nadie puede hacerte más preguntas. Eso es todo lo que tienes que hacer. Puedes ir de compras, hacer tus recados, ir al banco, ir al supermercado y hacer tu vida sin mascarilla. Los únicos lugares en los que no será suficiente son el trabajo o el avión, que requieren un certificado médico.
Esto nos lleva al uso de mascarillas en los niños en las escuelas, que es un gran problema porque es un abuso infantil. Los niños están entre los más vulnerables, y es el papel de los adultos, y especialmente de los padres, mantenerlos protegidos de este tipo de abusos. Sin embargo, eso no es lo que está ocurriendo. El distanciamiento social y el uso de mascarillas en las escuelas los mantiene en un estado constante de trauma psicológico y fisiológico hasta el punto de que su desarrollo mental y físico se ve gravemente obstaculizado.
Los niños necesitan todo el oxígeno posible en sus cerebros en desarrollo. Necesitan poder aprender en un estado de felicidad, conexión y alegría, no en un estado de miedo, desconexión y ansiedad. Necesitan poder interactuar con otros niños. Necesitan poder ver las expresiones faciales. Esto es lo que mantiene a nuestros niños sanos.
En una escuela canadiense, de hecho hacen que los niños lleven una pequeña tarjeta de buenas acciones, y cada vez que hacen una buena acción, obtienen una marca de verificación. Cuando consiguen ocho marcas, pueden quitarse la mascarilla durante cinco minutos. Sí, así es, ahora hacemos que los niños trabajen para respirar.
Los niños no deberían usar mascarillas en la escuela. Y punto. Los padres y los adultos, en general, deben defender a los niños. Los padres deberían estar dispuestos a recibir una bala por sus hijos, por no hablar de enfrentarse a un director, un superintendente (supervisor) o un consejo escolar.
Pero lo que está ocurriendo ahora es todo lo contrario. Los padres y la sociedad están sacrificando a los niños a cambio de la validación del rebaño. La gente está tan vinculada por el trauma con el gobierno que está dispuesta a dañar a sus propios hijos en lugar de hacer preguntas y hacer lo que es lógicamente correcto.
Una vez más, ¿cuáles son las leyes relativas al uso de mascarillas en las escuelas?
Es la misma ley que antes. No pueden pedirte pruebas. No pueden preguntarte cuál es la condición médica. No pueden pedirte un certificado médico, y no pueden negarte el servicio o excluir a tu hijo de las actividades o decir que tu hijo tiene que hacer cosas como el aprendizaje en línea. Tratarán de decirle: “La política de la escuela es esta… La política de la Junta es que…” La política no sustituye a la ley. La ley sustituye a la política. Cualquier política (reglamento) que viole la ley no es una política oficial a seguir. Es así de simple.
Bastaría con que los padres digan a la escuela que quieren solicitar una exención médica para sus hijos. Puede que tengan un formulario de exención médica que quieran que rellenes, lo cual está bien, siempre que no te pregunte cuál es la enfermedad; básicamente un formulario que diga: “Autorizo una exención médica para mi hijo”. Eso es realmente todo lo que debe decir.
Si te preguntan más que eso, es ilegal, y deberías decirles que no tienes que contestar, pero muchas escuelas intentarán decirte que “no”. No lo van a cumplir. “No”. Van a decir que tienes que hacer la escuela en línea o, “No”, te dirán que va en contra de su política. Inventarán cualquier excusa, e intentarán hacer ver que no pueden hacer nada, pero que “realmente quieren ayudarte”.
En realidad, se les dice que traten de hacer todo lo posible para forzar una mascarilla en tu hijo porque eso es lo que exige la agenda política. Lo único que tienes que hacer es, idealmente, reunirte con el mayor número de padres posible. Si puedes conseguir varios padres en tu escuela, es genial. Si no puedes encontrar suficientes padres en tu escuela, búscalos en la misma región que tú y ve al consejo escolar de la región y haz un escándalo allí. Puedes presentar una queja de derechos humanos porque nuestros derechos humanos establecen que la exención médica debe ser respetada. No pueden pedir pruebas, no pueden preguntar cuál es la enfermedad, no pueden pedir un certificado médico.
Si están haciendo alguna de esas cosas, están violando la ley, y están violando los derechos humanos de tu hijo, y puedes presentar una queja de derechos humanos y nombrar al director o al superintendente personalmente, así como a la escuela. Esto es lo que tienes que hacer si te dicen que no van a dejar que tus hijos vayan a la escuela sin mascarilla.
Esto es lo que tienes que hacer con otros padres preocupados. Es una de esas cosas en las que los grupos de personas son importantes. Padres, salgan a la protesta local. Allí es donde van a encontrar a otras personas con ideas afines que están en contra de estas restricciones, contra el bloqueo, contra la mascarilla. Cuando estén allí, organícense con otros padres preocupados en su región y su escuela, y pueden conseguir el mismo abogado para todos los padres para ayudar con la financiación, y hacer que ese abogado presente múltiples demandas de derechos humanos en múltiples regiones escolares para asegurarse de que en adelante, sus hijos tendrán la opción de ir sin mascarilla ya que es su derecho humano legal y fundamental. Eso es todo lo que tienen que hacer.
Luego están las mascarillas en el trabajo. Desgraciadamente, hay que conseguir una nota (certificado) del médico. Si tu médico de cabecera no te la da, entonces despide a tu médico de cabecera. Muchos canadienses me han dicho que su médico de cabecera, al que conocen desde hace mucho tiempo, no les da a ellos ni a sus hijos un certificado médico. Incluso me han contado que su médico de cabecera les dijo que les recetaría ansiolíticos antes que dejarles quitarse la mascarilla. Así de insano se ha vuelto.
¿No entiendes que a los médicos se les ha dicho que no escriban estos certificados? Tienes que despedir a tu médico si no hace lo que tu quieres. Tienes que denunciar a tu médico en su colegio de médicos. Si le dices a tu médico que tienes ansiedad extrema o problemas respiratorios extremos y que la mascarilla los empeora, se supone que deben hacerte caso a ti y a tus síntomas, y se supone que deben dar una solución, que por su juramento (hipocrático), no haga daño.
Decirte que te pongas la mascarilla y te aguantes es hacer daño. Decirte que te pongas la mascarilla y tomes la medicación es hacer (aún más) daño. Por lo tanto, despide a tu médico si rechaza darte un certificado sobre la mascarilla y denúncialo en su colegio de médicos. Si miles de personas hacen esto, las cosas cambiarán. Si sólo te sientas ahí, lo tomas y no haces nada, ¿adivina qué va a pasar? Nada.
La disonancia cognitiva, el lavado de cerebro y el control mental han llegado a ser tan graves que muchas personas usan mascarillas incluso cuando hacen ejercicio.
Permítanme ser franco. Si haces ejercicio con una mascarilla puesta, eres un idiota. Si conduces y usas una mascarilla en el coche solo, eres un idiota. Si vas en bicicleta y usas una mascarilla, eres un idiota. Si vas caminando por el exterior y usas una mascarilla, eres un idiota. Has externalizado completamente tu capacidad cerebral a la televisión, y en este punto, eres un peligro para el resto de nosotros.
Sólo digan no a la mascarilla.
Capítulo 4

El Test

Rastreo de Contactos

El rastreo de contactos es absolutamente enfermizo. Su principal táctica es la culpa. Tratan de decirte que estás ayudando y haciendo tu parte para evitar la propagación de la transmisión. Pero por supuesto, eso es una mentira.
¿Qué estás haciendo realmente? Estás renunciando a tu derecho a la privacidad y a la movilidad, dándole al gobierno una razón para ponerte en cuarentena contra tu voluntad cuando lo decidan, sin ninguna prueba en absoluto por tu parte de que tengan siquiera una razón para ponerte en cuarentena.
Lo único que tienen que hacer es decirte: “Por cierto, en la tienda de comestibles en la que estuviste el viernes pasado, alguien dio positivo en COVID, así que ahora tienes que estar en cuarentena 14 días”. ¿Cómo sabes que alguien dio positivo? ¡Porque ellos te lo dijeron!.
Cuando optas por esto, saben todos los lugares adonde vas, todos con quienes te reúnes y todo lo que haces, lo cual es ridículo. Ahora, en cualquier momento, pueden llamarte porque ya saben dónde has estado y pueden decirte (legítimamente o no) que alguien estuvo allí con COVID, e incluso si alguien estuvo allí con COVID, puede que no haya estado cerca de ti, pero el simple hecho de que estuvieras en la misma zona que ellos les da ahora una razón para confinarte a la fuerza contra tu voluntad durante dos semanas.
Lo cual, por cierto, son dos semanas de tu vida que nunca recuperarás. Ya ni siquiera tienes control sobre tu propia vida. Eso es el rastreo de contactos.
“Pero ya llevamos teléfonos móviles. ¿No puede el gobierno rastrearnos así de todos modos?”
¡No! No es lo mismo.
El rastreo de contactos lleva eso a un nivel completamente nuevo, ya que les proporciona no sólo tu ubicación, sino todas las personas con las que entraste en contacto y les permite actualizar tu supuesto estado de salud potencial, lo que les permite encerrarte a su voluntad en contra de tu propio beneficio. Cuando llaman a la puerta, no puedes discutir porque te has descargado la aplicación, así que tienes que seguirles la corriente.
Aunque el gobierno te lo pida amablemente, no renuncies a tus derechos porque nunca los recuperarás. Hay que decir que no ahora, antes de que sea peor. Algunos países están poniendo tobilleras con GPS a los ciudadanos cuando vuelven a su país desde el extranjero. Esto es lo que ocurrirá si no lo detenemos antes.
Eso es el rastreo de contactos. Suena siniestro, pero es muy peligroso ya que les permite un control total. Pueden atacar a la gente políticamente. Pueden apuntar a la gente por la disidencia. Pueden hacer lo que quieran, y no hay recurso para ti.
Sólo Digan No al rastreo de contactos.

Pruebas Forzadas

Que el gobierno se meta a la fuerza en tu cuerpo con el pretexto de una prueba COVID es completamente injusto e inmoral.
Por un lado, es una afrenta a la dignidad y la soberanía personales. Esa es razón suficiente para oponerse a ella.
Pero además, meter algo por la nariz hasta la barrera hematoencefálica no sólo es innecesario, sino que conlleva muchos riesgos para la salud. Perforar esa barrera es la forma más fácil de permitir que patógenos, virus, bacterias u otras partículas dañinas pasen directamente al cerebro.
Los propios hisopos para COVID están contaminados. Si usted mira en la caja de un kit de prueba de hisopo COVID, dirá esterilizado, y tiene un EO en letras mayúsculas, que es el óxido de etileno, un supuesto agente esterilizante en la parte superior de la lista de carcinógenos nocivos (también conocido como productos químicos que causan cáncer), y la forma número uno en la que el óxido de etileno es peligroso cuando se inhala.
Ahora quieren decirte, por ejemplo, que si viajas, tienes que meterte algo en la nariz con óxido de etileno, como mínimo, y quién sabe qué otros contaminantes o cosas hay ahí. Hemos llegado hasta aquí porque la gente ha estado cumpliendo con esta locura inmoral, pero no podemos dejar que llegue más lejos.
Los viajes son sólo uno de los casos en los que quieren implantar pruebas forzosas. También quieren hacerlo en su lugar de trabajo, en las escuelas y en toda otra parte de la sociedad.
La prueba que se está utilizando para mantener esta pandemia planificada es la prueba PCR. Esta prueba fue elegida a dedo porque es un completo fraude. Es un elemento de utilería (esencial) en toda esta producción. Antes de marzo de 2020, no se permitía el uso de esta prueba como herramienta de diagnóstico en la atención sanitaria porque no puede diagnosticar la enfermedad. De hecho, no es una prueba en absoluto, es simplemente una máquina que amplifica el material. Este hecho es bien conocido, y las personas que perpetran este fraude lo eligieron no a pesar de esa verdad, sino a causa de ella.
Sólo porque la OMS declaró una emergencia sanitaria mundial se le dio una autorización de emergencia al uso de la prueba PCR como herramienta de diagnóstico para detectar el COVID. La verdad es que sigue sin hacer lo que dicen que hace.
El inventor de la prueba PCR fue un hombre llamado Kary Mullis. Ganó el Premio Nobel en 1993 por su invento. Dijo que la “PCR es sólo un proceso que te permite hacer un montón de algo a partir de algo. No te dice que estás enfermo, ni que lo que agarraste te vaya a hacer daño ni nada por el estilo”.
Sí, el inventor de la prueba PCR sabía que no podía utilizarse para comprobar la presencia de una enfermedad. ¿Por qué no habla de ello? Porque murió de “neumonía” unos meses antes de que comenzara la pandemia.
El punto aquí es que están usando una prueba fraudulenta para decirnos que los casos están fuera de control, y esa es la “justificación” que están usando para mantener esta estafa.
La gran mayoría de las pruebas de PCR que se realizan dan falsos positivos (las personas no están realmente enfermas). Mientras tanto, cada uno de esos falsos positivos lleva al rastreo de contactos, lleva a la cuarentena forzada, lleva a la pérdida de trabajo, lleva a la perturbación de la vida para todos los involucrados sin ninguna razón en absoluto.
Pensemos en eso un momento, gente. Te están quitando la vida bajo el pretexto de una prueba falsa que ni siquiera te dice que estás enfermo, y tú les estás dejando hacer esto. Ahora, están utilizando las pruebas para controlar la gravedad y el nivel de nuestros encierros.
Nos han embaucado con una pandemia de “casos”. Lo que no te dicen es que los casos son irrelevantes. Los casos no importan porque si el 99% de las personas que contraen el COVID no terminan en el hospital o mueren, no son una carga para el sistema de salud pública. Tenemos millones de casos de resfriado común cada año, pero no tenemos una pandemia o un encierro porque la gran mayoría de estas personas ni siquiera utilizan los recursos de la sanidad pública. Simplemente se quedan en casa y se mejoran.
¿Recuerdas que cuando empezó todo esto nos dijeron que sólo necesitábamos “dos semanas para aplanar la curva” para que los hospitales no se vieran desbordados? ¿Se dan cuenta de que ya no utilizan ese mismo argumento? Ahora, todo gira en torno a los casos, los casos positivos, que ni siquiera significan infecciones reales por COVID. Sólo significa una prueba de COVID positiva con una probabilidad del 90% o más de ser un falso positivo.
Toda la narrativa se basa ahora en “casos”.
Ahora todo lo que tienen que hacer los gobiernos para encerrarnos o imponer más restricciones es decir que los casos están aumentando. Pero los casos son falsos porque se basan en una prueba que no hace lo que nos dicen que hace. Además, cada vez hacen la prueba a más gente, lo que garantiza que los “casos” aumentarán.
Esa es la estafa, gente. Siguen diciéndonos que los casos están aumentando. Y por supuesto que sí, porque empezaron a hacer pruebas a la fuerza a todos en el trabajo, y empezaron a hacer pruebas a la fuerza a todos los niños en la escuela. Así que, sólo probaron a mucha más gente. Y punto.
Las pruebas son inexactas. Las pruebas tienen riesgos para la salud en sí mismas, y son una base de control que conduce a la siguiente, que es nuestra vacunación.
Sólo Digan No a las pruebas.
Capítulo 5

Cierre de Empresas

El cierre forzoso de empresas es el sello de todas las dictaduras comunistas de la historia del mundo. Los meros términos “esencial” frente a “no esencial” deberían provocar escalofríos. Si permitimos que el gobierno elija a los ganadores y a los perdedores, todos perdemos. Es así de sencillo.
El gobierno no debería dictar quién puede trabajar. Todos podemos trabajar. Todos necesitamos alimentar a nuestras familias. Los cierres forzados de empresas no sólo son una violación de nuestros derechos, no sólo una violación de la ley, sino que son moral y éticamente ridículos y repugnantes.
Un supuesto cierre de dos semanas ha durado más de 52 semanas sin fin a la vista. Hemos perdido cientos de miles de empresas, millones de empleos y un porcentaje del PIB de dos dígitos. Son consecuencias catastróficas para nuestra sociedad, nuestra economía y nuestro país de las que aún no hemos podido ver los efectos. Y pronto los veremos, y van a ser feos, y van a durar años y años, quizás décadas. Esa es la realidad.
El cierre forzoso de empresas no es ninguna broma. Nuestras economías canadiense y estadounidense dependen de las pequeñas empresas. El 70% de los puestos de trabajo en Canadá y hasta el 80% de los puestos de trabajo en Estados Unidos provienen de las pequeñas empresas. Si perdemos el 50% de las pequeñas empresas, nuestra crisis de desempleo no tendrá parangón en la historia. La idea es que todas estas personas que antes eran propietarios de empresas y las que estaban empleadas por esos propietarios de empresas eran miembros funcionales independientes de la sociedad que aportaban al PIB y a la economía general y al estado del país.
Ahora, ya no aportan nada. Dependen del gobierno para sobrevivir. Dependen de los pagos del gobierno de Canadá (CRB y CERB), y en Estados Unidos, de los cheques de estímulo del gobierno. ¿Cuál es el objetivo? El objetivo es introducir la renta básica universal, otro sello distintivo de las dictaduras comunistas en las que el gobierno dejará sin trabajo y sin negocio al mayor número posible de personas mientras acapara el resto de esos negocios para su propio poder y riqueza personal.
Las personas que se dejan sin trabajo tendrán una renta básica universal y dependerán de un cheque del gobierno para sobrevivir. Este cheque vendrá con condiciones, como el rastreo forzado de contactos, el uso forzado de mascarillas y las vacunas forzadas, o no podrás alimentar a tu familia. Olvídate de trabajar. Ni siquiera podrás vivir.
¿Vas a dejar que te cierren el negocio o vas a defenderte? Hay un héroe en Canadá que se llama Adam Skelly. Mantuvo su restaurante de barbacoa abierto cuando el ayuntamiento le dijo que tenía que cerrarlo. Les llevó tres días y toda la mano de obra que pudieron reunir de múltiples divisiones policiales para finalmente cerrarlo ilegalmente. Todavía va a ganar en los tribunales y recuperar todo, pero lo cerraron (momentáneamente) de forma ilegal, y les llevó tres días.
¿Qué crees que pasaría si cien propietarios de negocios decidieran que van a abrir el mismo día y sus amigos, familiares y otras personas fueran a apoyarlos? El gobierno no podría hacer nada. No podrían cerrarlos. No podrían tomar el control de tu negocio. La gente conservaría su libertad, y podríamos arreglar la economía. Eso es todo lo que tenemos que hacer, gente.
Necesitamos que los empresarios se unan al igual que los padres. Vayan a la protesta más cercana, divídanse en su grupo con todos los demás dueños de negocios, y cada uno de ustedes hable con todos los que sean necesarios para trabajar juntos. En ese momento, tendréis suficiente gente organizada para poder abrir juntos y abrumar a la Gestapo, podréis conservar vuestra libertad, podréis salvar vuestro negocio, podréis salvar a vuestra familia, y podréis parar esto. Es sólo otra forma de incumplimiento unido.
¿Cuál es la alternativa, de todos modos? No te van a dejar seguir abierto hasta que quiebres. O luchas, recibes una posible multa que pelearás en los tribunales y que muy probablemente ganarás, o esperas hasta que lo pierdas todo y no puedas alimentar a tu familia. Esas son tus opciones. Elige sabiamente.
Sólo di no al cierre de negocios. Mantén el tuyo abierto y apoya a otros que hagan lo mismo.
Capítulo 6

La Vacuna

La vacuna pasará a la historia como uno de los mayores crímenes contra la humanidad en la historia de la humanidad. La vacuna tiene más efectos secundarios que cualquier otra vacuna en la historia reciente, y hay una buena razón para ello. Normalmente, una vacuna tarda cinco años en probarse en humanos y hasta diez años antes de la inoculación masiva. En este caso, tenemos cuatro vacunas diferentes, dos vacunas tradicionales de verdad y dos inyecciones experimentales de ARNm llamadas sistema operativo que ilegalmente se clasifican y se llaman vacunas cuando no cumplen la definición de vacuna. Las cuatro se desarrollaron precipitadamente, se saltaron los ensayos clínicos y no obtuvieron la aprobación de la FDA. Estas “vacunas” todavía están en fase de prueba (hasta 2023) y no tienen datos de seguridad a largo plazo. La única razón por la que se permite que se distribuyan de la forma en que lo hacen es porque han recibido una autorización para uso de emergencia por parte de los distintos gobiernos que las están utilizando.
Según el Sistema de Notificación de Reacciones Adversas a las Vacunas (VAERS, en inglés) de los CDC, sólo en los tres primeros meses de 2021 han muerto miles de personas y decenas de miles han tenido reacciones graves. Está dañando a la gente de forma trágica.
Ambas declaraciones de la OMS que simplemente afirman que aunque las vacunas no han pasado los ensayos, aunque no tienen la aprobación de la FDA, aunque no tenemos datos de seguridad o eficacia, aunque esto puede muy bien matarte, aunque el fabricante no es responsable si te hace daño o mueres, aunque tu compañía de seguros puede no cubrirte porque es una vacuna experimental, vamos a aprobar esto para su uso en el público en general a gran escala.
Ahora que han aprobado su uso, el siguiente paso es obligar al mayor número posible de personas a ponérsela contra su voluntad. Se está llevando a cabo una campaña de propaganda masiva diciendo a los canadienses y estadounidenses: “No hagas preguntas. Sólo pónganse la vacuna”.
Hay una campaña en marcha para que los empleadores envíen memorandos amenazantes a sus empleados para que se vacunen o de lo contrario … Hay una enorme presión sobre los trabajadores sanitarios y de primera línea para que se vacunen, y están entre los que más la rechazan porque son los que tienen más conocimientos sobre las vacunas en general. Hay una presión para que las fuerzas del orden y los militares sean inoculados a la fuerza, y habrá una presión para inocular a todo el mundo en contra de sus propios intereses, en contra de su propia voluntad.
El objetivo aquí es forzar una vacunación obligatoria de facto en el público sin llamarla así. Te dirán que no será obligatoria, pero no podrás viajar, no podrás trabajar, no podrás reunirte, no podrás ir al gimnasio. Te van a decir que no podrás vivir tu vida si no te vacunas, pero es opcional. Si consiguen tu conformidad e inoculan al 70-75% de la población, será una realidad.
Quiero explicar un poco más sobre las inyecciones de ARNm porque son las vacunas más utilizadas en Canadá y Estados Unidos. Nadie entiende cómo funcionan estas inyecciones de ARNm, y lo llamo inyección de ARNm porque no es una vacuna. Una vacuna, por definición, tiene que inmunizarte, lo que significa que evita que contraigas la enfermedad de la que se supone que te protege y evita que la transmitas a otros.
En el caso de las inyecciones de ARNm de Pfizer y Moderna, admiten que incluso después de dos dosis de la “vacuna”, puedes seguir contrayendo COVID, por lo que no eres inmune. Sólo se supone que disminuye la gravedad de los síntomas. Entonces también admiten que incluso después de vacunarte, todavía tienes que usar una mascarilla, todavía tienes que mantener la distancia social, etc.
Si esta inyección no hace nada de lo que se supone que hace una vacuna, entonces ¿por qué la llaman así? ¿Por qué no la llaman tratamiento si lo único que hace es disminuir los síntomas? Porque si se la llamara tratamiento, no se autorizaría el uso de emergencia. Sería ilegal. Sólo las vacunas pueden ser autorizadas bajo uso de emergencia, por lo que están llamando ilegalmente vacuna a algo que no lo es cuando realmente es un tratamiento. Si fuera reconocida como un tratamiento, tendrían que introducir otros tratamientos y publicitar otros tratamientos como la Ivermectina, el magnesio, el zinc y la vitamina C. También tendrían que empezar a hablar de cosas como el descanso, la meditación y la buena alimentación, y desde luego no están dispuestos a hacerlo.
Al llamarla vacuna, le dan un estatus especializado que ahora puede ser aprobado sin ley, a través de un uso de emergencia, y pueden usar una tecnología experimental que nunca ha sido usada antes en la humanidad, nunca ha sido usada antes en la tecnología de vacunación. De hecho, como empresa, Moderna nunca ha hecho (antes) un producto para humanos ni ha distribuido un producto para humanos. Su primer producto fue una inyección de ARNm que era un tratamiento contra el cáncer que se inyectaba en los tumores para reducirlos, y esa es la tecnología que han utilizado para crear lo que llaman una vacuna para COVID, un anterior tratamiento contra el cáncer convertido en una supuesta vacuna.
Ese es el ARNm. No es seguro, no ha sido probado, no es fiable, nunca se ha utilizado antes, y ni siquiera es una vacuna; la están llamando vacuna, y está matando y lesionando a gente a diestra y siniestra.
Ahora, tenemos las vacunas tradicionales de AstraZeneca y Johnson & Johnson. La vacuna de AstraZeneca es tan mala que docenas de países ya la han prohibido completamente. En Canadá, antes de que fuera aprobada, nuestro organismo de control de vacunas canadiense le dijo a nuestro gobierno canadiense que no recomendaba la vacuna para personas de 65 años o más. Nuestro gobierno ignoró la advertencia y la puso a disposición del público. En pocas semanas, se demostró que era tan insegura que nuestro gobierno declaró que la había prohibido para los menores de 55 años. Así que nuestro gobierno prohibió la vacuna de AstraZeneca para los menores de 55 años, y nuestro organismo de control de vacunas del gobierno dijo que debería ser prohibida para los mayores de 65. Así que, básicamente, están tratando de decirte que sólo es buena para las personas de 56 a 64 años, o que simplemente no es buena para nadie.
Luego tenemos la vacuna de Johnson & Johnson, tan aterradora que un hombre en Estados Unidos se la puso y desarrolló un sarpullido en todo el cuerpo y se le peló la piel. Está en los medios de comunicación masivos. Puedes verlo.
Lo mejor es que quieren que te pongas varias vacunas para COVID cada año durante el resto de tu vida. ¿Qué crees que pasará después de que, especialmente los ancianos y los más vulnerables, reciban diez, veinte o más de estas vacunas? Van a ser todos bombas de tiempo.
La vacuna es lo más peligroso de toda esta pandemia. Es la razón por la que se creó la pandemia. Permítanme repetirlo. La vacuna fue la razón por la que se creó la pandemia.
¿Se supone que debemos creer que nunca han sido capaces de fabricar una vacuna para un coronavirus en la historia de la humanidad, pero ahora no sólo han fabricado cuatro de ellas, sino que además las han hecho en un tiempo récord? ¿Y se supone que debemos fingir que son seguras y eficaces para su uso cuando no hay datos de seguridad y eficacia que lo demuestren?
Esa es la industria de las vacunas, señoras y señores. La razón por la que existen es porque ganan alrededor de un billón de dólares al año – cada año – sólo para seguir produciendo las muchas más vacunas que planean darnos.
¿Qué harías por un billón de dólares? ¿Mentirías, engañarías, robarías, matarías a algunas personas? Lo harían.
Sólo di no a la “vacuna”.
Capítulo 7

Pasaportes de Vacunación

Los pasaportes de vacunas no son el final del juego, pero son el objetivo principal para la pandemia. El pasaporte de vacunas se convirtió en ley en la Unión Europea en 2018. Hay documentos que lo prueban y que de hecho muestran una línea de tiempo para su implementación desde su mención en 2018 hasta su implementación en 2021. ¿En qué año estamos? Estamos en 2021. ¿Qué han hecho? Han implementado el pasaporte de vacunas.
En algunos lugares, la gente es fuerte, por lo que el gobierno no se mueve en esa dirección, pero la mayoría de los lugares no son así. Por un lado, el 2 de abril de 2021 se codificó en ley el pasaporte vacunal en Nueva York. Por otro lado, en la misma semana, el gobernador de Florida emitió una orden ejecutiva para bloquearlo.
Afortunadamente, en Estados Unidos parece que vamos a ver una división entre los estados azules (Demócratas) y los rojos (Republicanos): los azules los tienen (a los pasaportes de vacunación) y los rojos no. En Canadá, simplemente tratarán de ponérnoslo a todos. No tendremos elección. Nos dirán que es por nuestro propio bien y, sobre todo, tratarán de manipularnos diciendo que es por el bienestar de los demás. Está llegando, y no vamos a ser capace




Autor font: Barcelona.indymedia.org