Maig 7, 2021
Per El Lokal
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Avanza inexorablemente la «nueva normalidad», la de siempre adaptada y mejorada a los nuevos tiempos. Mayor negocio para lo más grandes y más sufrimiento para el resto, especialmente para los más pobres, pero también para los que se creen seguros.

A las muertes «evitables» de la pandemia, se anuncian ERO’s, despidos masivos (banca, grandes empresas) más lo famosos 40.000 desahucios aplazados otro poco más y que no tardarán en echar a miles de familias a la calle. Las ayudas de Europa para los de siempre y los recortes para el resto: servicios sociales, saturados y recortados;sanidad y educación al límite. La extrema derecha asomando como amenza y síntoma de los tiempos que vienen.

Más represión policial y judicial, administrativa, burocrática: multas, juicios y cárcel, expulsiones y despidos. Malestar generalizado, más violencia, la del sistema, la del estado, peor vida. Peores cuidados y menos derechos cuando no ninguno. Un mal panorama que se manifiesta en conflictos, desacuerdos, violencias.

Solxs no podremos. Habrá que prepararse para lo que viene. Sacar de la memoria, de la experiencia de cada cual: la personal y las colectivas, las maneras para resistir, para defendernos y para construir. A cada cual nos toca personalmente, desde nuestro colectivo, comunidad u organización repensarnos, actualizarnos, organizarnos e intentar hacer las cosas mejor.

Hay que comprometerse cada cual en lo que pueda pues todo hará falta. Hay que potenciar y activar sindicatos, colectivos, ateneos, grupos. Desde la base, dando espacio para que cada cual disponga de tiempo y ánimo. Que sean de base, que no condicionen a quien se mueva, que no pretendan en base a su estrategia como organización utilizar a la gente. Que sean generosos, que activen y aporten. Sin que nadie mande al resto. Sin que se culpe a la gente. No es el camino. El camino es activar, hacer, proponer. Así se hacen las grandes movilizaciones, la solidaridad con Colombia, con Chile. El feminismo. Así se ganó el CAP Raval Nord, así se paran desahucios. Así se hace cultura crítica. Así se llena la calle. Así se mueve la gente que se mueve.

Hay mucho desánimo, mucho cansancio. Mucha frustración. Hay que encontrar mecanismos, herramientas que no sean solo asambleas permanentes para pelearnos y cansarnos, que sirvan para crear cajas de resistencias, para generar entusiasmo y buen ambiente, para el apoyo mutuo y la solidaridad en nuestro barrio, en nuestra ciudad, en nuestro país y en el mundo.

Mucha gente lo está haciendo y mucha está pendiente, a mucha otra no le quedará más remedio. Hay que pensar haciendo, hay que preguntar caminando. Saludos y ánimos.




Autor font: Ellokal.org