Juliol 3, 2022
Per El Lokal
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Se sienten los estragos de la pandemia, se sufren las consecuencias de las crisis y de las guerras, se palpa el cansancio y las decepciones acumuladas. Se vive el aumento de la represión, de las dificultades, de los malestares. Ha ido todo tan deprisa que cuesta pararse a pensar y a sentir. Aparecen a la mínima oportunidad, abren las heridas y se ven las limitaciones.

Más débiles, por lo menos en nuestro caso, superados por las tareas, los conflictos y las dificultades. Con menos ánimos, menos manos y más asuntos en el dia a dia. Con la certeza de que es importante estar ahí, echar la mano en la medida de nuestras posibilidades, personales y colectivas. Exigiendo menos pues no lleva a ninguna parte, hace sentir a la gente mal y no sirve. Hay que encontrar las maneras para seguir, para subsisitir, para estar atentxs y ver qué ocurre. Para no caer en los fantasmas, en el abatimiento o la desesperación. El sentir común grita que siempre hay infinitas posibilidades, que siempre habrá rebeldía mientras haya opresión y estamos para explorarlos, para sumarnos. No es momento de verdades simples, de consignas rimbonbantes. Es momento de pensar y hacer, de cuidarse y de cuidarnos, de sumar sin dejar de ser quienes somos. De no ceder, de ir poco a poco, cada cual a su manera.

Desde el lokal lo intentamos, viéndonos como somos y como nos ven. Según nuestras capacidades y nuestras posibilidades. Sabiéndonos más frágiles pero importantes. Sabiendo de la importancia de espacios como el nuestro, accesibles y útiles para quienes tienen ideas, iniciativas, necesidades. Sin prometer lo que no podemos cumplir, sin aspirar a nada más que hacer las cosas bien y que otras se pueden hacer con nuestro apoyo. Esperando que no se nos escapen las posibilidades de disfrutar, compartir, apoyar y saber de las rebeldías que crecen a nuestro lado y en cualquier lugar.

Sin esperar nada de lo ya demostrado como engaño o voluntad de tener la verdad y por tanto imponerla. Lo que venga, las infinitas posibilidades vendrán de las personas, colectivos, organizaciones que poco a poco, paso a paso, construyan un mundo mejor para todos, en cada gesto, en cada acción desde el apoyo mutuo, el reconocimiento, la humildad y la voluntad de decir NO a quienes pretender distraernos de lo importante.

Aunque no lo parezca, aunque cueste verlo, están en todos lados: desertores en Ucrania y Rusia, migrantes, mujeres, trabajadores, jóvenes y ancianos. Como dijo el poeta: somos millones y el planeta no es vuestro.

Nos hacen la vida más difícil porque les cuesta más mantener el dominio.




Autor font: Ellokal.org