Novembre 27, 2020
Per CGT Indra Barcelona
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Denunciamos la mercantilización que nos explota y esclaviza
en la precariedad de nuestras vidas, siendo especialmente cruel en las vidas y
discriminación a las mujeres.
Denunciamos que nos dificulten doblemente a las mujeres el
acceso al empleo, no queremos más empleo precario, temporal, jornadas parciales
y horarios incompatibles con el trabajo de cuidados que se nos imponen.
Exigimos que se acabe con la brecha salarial, la desigualdad en las pensiones,
el acoso sexual y por razón de sexo en los centros de trabajo.
No pueden continuar las violencias machistas y del mercado
que nos tratan como objetos, posesiones del mercado, de los hombres que nos
violan, acosan, maltratan y asesinan, que enferman e incapacitan a las mujeres
para vivir. Pero también de las instituciones y sus leyes que reproducen
actitudes y conductas machistas. Denunciamos las leyes por no garantizar el
derecho a que todas las vidas sean sostenidas sin discriminar a ninguna.
Exigimos respeto social y que la Iglesia no se siga inmiscuyendo.
Queremos un sistema educativo que reconozca toda nuestra
diversidad, como mujeres lesbianas, bisexuales, transexuales, intersexuales,
sin género, queers; Queremos derechos sexuales y reproductivos para todas.
Es preciso que se eduque en la corresponsabilidad de los
cuidados tanto a los hombres como a la sociedad. No queremos ni soportamos más
seguir siendo las únicas responsables invisibles de los cuidados de las
personas dependientes.
Queremos tener una sanidad pública y de calidad que no trate
como enfermedades la vida de las mujeres, su menstruación, sus embarazos, su
menopausia. Que la medicina de los hombres reconozca y respete nuestros cuerpos
y nuestras vidas.
Las mujeres nos declaramos insumisas de las fronteras que
sostienen el racismo, los CIE, y las deportaciones de vidas.
Queremos que se nombren y se equipare el valor en todos los
trabajos que sostienen nuestras vidas: el trabajo doméstico y de cuidados, en
particular, el que realizan las mujeres esclavizadas en el régimen especial de
empleadas de hogar; y el trabajo reproductivo, de la vida y de la respuesta
social a la precariedad.
Mujeres migrantes, presas, diversas funcionales, de todos
los sectores productivos y reproductivos, juntas en los colectivos sociales de
clase gritamos:
Sin nosotras
no hay ni producción ni reproducción. Queremos parar para parar el mundo.
Como decía
Louise Michel en la Comuna de París: “Las mujeres no se preguntaban si una cosa
era posible, sino si era útil, y entonces lograban llevarla a cabo”.
Huelga para
vivir, huelga para cuidarnos.
Únete a la
lucha que somos muchas.
Confederación General del
Trabajo



Autor font: Cgtindrabcn.blogspot.com